Puente de Tariba y las trochas

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GABRIEL OMAR TAPIAS

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Apr 20, 2012, 11:27:40 PM4/20/12
to saberlibre
El Puente de Táriba y las trochas.
Hace días colapsó el viaducto de Táriba, puente de la Autopista que
une a San Cristóbal con Táriba y Cordero. Nunca habíamos pensado que
éramos tan frágiles y dependíamos tanto de una arteria vial. El no
darnos cuenta de ello, se hace valido para el común de los mortales.
Sin embargo, los que no gozan de este privilegio, son aquellos quienes
se creen no comunes, tal como lo sienten en sus almas de elites, los
que asumen puestos de dirigencia política. El asunto ahora, no está
para ponerse en el plano de echar culpas, sobre quien desatendió el
mantenimiento de las bases de esta gran vía, sobre el Río Torbes
Pongamos o echémosle los errores al agua, acusemos las lluvias, a la
naturaleza o a Dios, que de ellos queden exentos el Psuv, Copei -AD,
las Universidades, el Gobierno Nacional, Regional y Municipal.
Pensemos un momento, que fue una vaina fortuita, que ahora el asunto
no es acusarnos como chinos estúpidos, si fue culpa suya o mía,
pensemos que fue Dios que nos cobró el hecho de portarnos mal y que
ahora como buenos hermanos le echaremos bolas entre todos para salir
de ese barranco y redimirnos ante el gran señor. Pensemos un ratico,
que si el viaducto de la autopista, fuera gente, el tipo nos perdonó y
que lo único que quiere es que le ayudemos. Pero el caso está, en
preguntarnos, ¿que si las actuales trochas?, esas por las que nos
metemos y estamos utilizando en largas colas de dos a cuatro horas
para escapar de San Cristóbal, ¿tienen la misma disposición de
perdonarnos?. Habría que preguntárselo a la destartalada y vieja
carretera Trasandina que une a San Cristóbal con Cordero o, a la vieja
carretera del Táchira que unía a Providencia de Zorca con las
Margaritas de Táriba. Si esas dos carreteras fueran gente, ni de
vaina nos perdonan, ya que el descuido es histórico. Les voy a decir
porqué. Al caerse el puente de Táriba, se cayó el telón que encubría
los pecados de todos, allí el común de los mortales, encontramos con
los calzones abajo, tanto a oposición como al gobierno nacional. Todos
corren con su mentalidad colonial, la falta de cultura y escaza
formación política, pocos mecanismos funcionales y carencia de
expeditas soluciones. El viaducto se cayó para destapar la olla de la
inoperancia gerencial, común a todos y evocar viejos recuerdos, muchos
de ellos languidecen por el tiempo y por la flojedad gerencial y de
compromiso histórico. La vieja carretera del Táchira la encargó el
dictador Gómez, para el año 1911, para evitar los largos caminos a
través de las enhiestas montañas andinas y llegar a San Feliz a
tomar el tren. Se evitaría así pasar por diversas quebradas y
empinadas cuestas entre San Juan de Colón, Michelena, Lobatera y las
escarpadas montañas de Mochileros, por cierto, hoy hermosamente
asfaltadas, lo que hace más hermoso ese peculiar paisaje. Antes por
ahí, por lo que llamamos la Casa del Padre, era el camino de
arrieros, por ellos transitaron muchos buscadores de oro o de
libertades, pero todos obligados a tomar caminos escurridizos y
peligrosos por más de 14 leguas, para cuando se quería escapar del
Táchira, en busca de otros aires. Llegó así en 1913, la carretera del
Táchira, la cual nos alejó de las penurias y barrancos. Esta vía
inició sus primeros 50 kilómetros en 1911 en Paraguito, para
continuar a La Mesa, Caliche, La Colorada, Colón, La Jabonosa, bajar
hacia La Chiriria- San Pedro del Rio, en lo que ahora son tierras de
los nietos de Zacarías Medina. Empinada cuesta se buscaba en el actual
punto de La Victoria, que nos bifurca hacia Ureña y la otra hasta el
sector de Las Minas de Lobatera. Todavía se observa la talla sobre una
roca de más de trescientos metros de largo en el sector de Pozo azul,
se sigue por Cazadero, Boca de Monte, Momaria y Palo Grande. Llegados
a ese punto se bajaban otros treinta kilómetros por Catarnica,
Toituna, Caneyes en donde se bifurcaba la carretera vía Palmira.
Hacia Las Vegas de Táriba; se buscaba Arjona, La Toica, Machiri, La
Vichuta, Pueblo nuevo, La Parada y La Romera, hasta llegar a San
Cristóbal en un día de 1913. La otra vía construida, salía de Caneyes,
Margaritas de Táriba, Providencia de Zorca, Mirador, Puente real y el
actual cementerio municipal de San Cristóbal, para atravesar el
puente de Niquitao. Solo tramos hoy acompañan estas viejas vías, la
decidía o la misma dinámica Caraqueña hizo olvidar estas vías. La
antigua Carretera Trasandina, tomando los caminos de la vieja
carretera del Táchira, en 1925 se prolongó hasta el Paramo la Negra, y
buscando los aires del Estado Mérida, nos llevó a Caracas y unió a San
Cristóbal con Cordero y el Zumbador. Hoy en la caída del Puente de
Táriba, se cayó el telón, aparece la decidía y aflora nuestra mente
colonial, mostrando una historia, hoy llena de baches, escombros y
puentes caídos. La carretera de Providencia - Zorca, responsabilidad
de la alcaldesa de Táriba, es un botón de honor para mala gestión de
vías del Táchira, responsabilidad de la gobernación de ahora y de
antes, y no se deje de mirar a los diputados de la región. No sólo se
cayó el tramo de la autopista, sino igualmente el telón que encubría
la decidía. A las elites políticas les tomó la sorpresa y les tumbó
sus mascaras. Hoy al vernos obligados a tomar esas pésimas trochas,
un gran grupo de tachirenses estamos viendo boquiabiertos ese país que
escondemos. La Carretera Trasandina a nivel de Gallardín se encuentra
derrumbada desde hace más de seis meses, el puente entre Providencia y
Táriba, rendido sobre el lecho del río, desde hace más de un año,
carreteras destartaladas, llenas de basura y porquería, es lo que
vemos, sin a veces creerlo. Pareciera que los entresijos de la montaña
taparan los techos de cartón. San Cristóbal no es Vargas y menos
Caracas, de seguro será un largo rato, en que nos tendremos que
mamarnos largas colas por la carretera de Capacho, buscar estas
trochas y reconocer que muchas cosas como estas, escondemos o nos
esconden tanto revolucionarios como oposición. Un saludo a Vida los
Andes y al instituto vial del Táchira, por mostrarnos como
alternativa, para salir de este peo, los viejos caminos del bucólico
arreo de mulas. Pero no desesperen, al final de cuentas, tienen que
compartir con muchos sus culpas y como la culpa es de todos, quizás
hasta Dios nos perdone.

Gabriel Omar Tapias.


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*Dr. Omar Tapias Medina*

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