
Un
recorrido por el trabajo de la disciplina artística del performance en
Santa Marta, es ‘Red-accionarios’, exposición que se encuentra colgada
en el link Espacio Virtual de la web www.espaciosalternativos.org, bajo
la coordinación del Museo Bolivariano de Arte Contemporáneo, con el
apoyo del Ministerio de Cultura.
Esta muestra, reúne a los artistas del performance en la ciudad y sus
trabajos más representativos entre los años 2005 a 2010, entre ellos,
Edwin Jimeno, Óscar Leone, María Cristina Agudelo y Yussy Pupo.
‘Red – Accionarios’, performance en Santa Marta, echa un vistazo
rápido a la producción de performance de cuatro artistas en Santa Marta
en los últimos cinco años, así lo explica el Curador del Museo
Bolivariano Javier Mejía, quien dice que es el inicio de una
investigación más en profundidad de lo que se ha constituido como una
escuela de performance en la ciudad y que con el apoyo del Museo
Bolivariano y el Colectivo de Artistas de Espacios Alternativos,
vienen trabajando y desarrollando una tradición en la acción que
permanecerá y dará mucho de qué hablar en la próxima década del siglo
XXI.
Explica que el performance como expresión plástica está unido a la
corporalidad, la acción y el gesto. Estas formas de ser están presentes
de manera espontanea en la gente del Caribe, que es extrovertida, alegre
y gestual. El mover el cuerpo y la expresión corporal son elementos
comunes a nuestros rasgos culturales, de manera natural nos expresamos
mucho a través de gestos y acciones y se nos convierte esto en una carga
cultural, costumbres que trasmitimos de generación en generación.
Agrega
que “nuestra cultura local caribeña, trasmite maneras, saberes y
costumbres donde la expresión corporal está presente, tal es el caso de
tradiciones folclóricas como la música con su cadencia y ritmo
sincopado, que dan libre expresión al baile y sus múltiples
posibilidades. Pero tanto en el goce como en el dolor, el cuerpo está
presente y se expresa de diferentes formas, ejemplo son los rituales
funerarios y la costumbre de los deudos de acompañar caminando hasta la
tumba al cuerpo yacente del fallecido, que se mezcla con los lamentos de
las plañideras y los sollozos del pueblo que despide a sus seres
queridos. Concatenado con esto”.
Estos comportamientos casi teatrales y dramáticos de la vida diaria
en el Caribe colombiano, abren el espacio para que manifestaciones
contemporáneas como el performance, sean de fácil asimilación y
aceptación en nuestro contexto artístico. Unido también a una práctica
que se ha venido consolidando con el transcurrir de los años y que
fácilmente podría señalarse como una escuela.
El performance en Santa Marta
Desde los noventas, ya el performance ocupa lugares importantes en los
eventos plásticos de la ciudad. en el año 1994 Alfonso Suarez gana el
primer premio en el XXXV Salón Nacional de Artistas con el performance
“Visitas y apariciones”, con ya un reconocimiento nacional Suarez se
presenta en el VIII Salón Regional de Artistas (1997) en Santa Marta,
donde obtiene premio también con su obra “El Ribereño.
Es importante mencionar que este mismo año, Edwin Jimeno participa
por primera vez en un regional y es seleccionado al nacional, también
con un performance. Este mismo año, llega a vivir en la Sierra Nevada de
Santa Marta la artista María Teresa Hincapié que en 1990, ganó el
primer premio del Salón Nacional de Artistas con un performance de ocho
horas llamado “Una cosa es una cosa”. María Teresa asume cátedras como
docente en el programa de Artes de la Universidad del Magdalena, será
uno de sus alumnos Edwin Jimeno y también comenzará a trabajar como su
asistente el novel artista Oscar Leone.
Estos antecedentes hacen del Programa de Artes Plásticas de la
Universidad del Magdalena, un hervidero de performistas que recurren a
la acción como una constante en sus procesos creativos y será Edwin
Jimeno la figura destacada, al ser seleccionado para el proyecto
Pentágono en la curaduría “Actos de Fabulación” del Ministerio de
Cultura, esto le permitir mantenerse como un artista importante en el
ámbito nacional del performance. Esta trayectoria se consolida con la
obtención del Segundo Premio en el Salón Nacional de Artistas con el
performance “Nacimiento” (2001), y vendrán también otros premios
importantes como el primer premio en XVII Salón del Fuego (Bogotá 2002).
El trabajo de Jimeno explora la resistencia y el dolor, desde una
introspección, el artista parece apropiarse de los males y sufrimientos
de la sociedad, los asume como suyos y de manera cruda y simbólica, los
auto infringe en su cuerpo; que se podría decir que asume una postura de
cuerpo social.
En esta exposición virtual, se exhibe ‘El trago de la amargura’, el
dolor es real y palpable. Desde una investigación sobre las prácticas de
los Flagelantes en Santo Tomas, el artista decide lacerar la piel de su
mano y beber la sangre que mana en una copa de cristal, como evocación a
las acciones de penitencia que hacen los devotos de este municipio en
los rituales de la Semana Santa.
Ya
llegando a una crítica más directa y fuerte el artista en su trabajo
más reciente titulado “Propiedad de Estado” presentado en la exposición
Horizontes en el Museo Bolivariano explica el Curador, Javier Mejía que
se hace marcar sobre su piel la leyenda “propiedad de estado”, con un
sello en metal calentado al rojo vivo. Está acción efímera en su proceso
(90 segundos), pero permanente en la piel y psique del artista. Nos
lleva a reflexionar en la manera como el artista asume su condición de
corpus social sobre el cual se descarga la violencia de un régimen cuestionado por unos y amado
por otros, evidenciando las posturas políticas que caracterizan el
trabajo de Edwin Jimeno.
Por su parte Oscar Leone, empieza su trabajo de acción desde una
perspectiva diferente, sus acciones – intervenciones se desarrollan en
espacios donde el artista convive con la comunidad y establece
conexiones a partir del performance y el arte relacional. “Uno de sus
primeros trabajos y que exhibimos aquí se titula “Estela” (2005), en
esta acción el artista interviene el espacio de unas salinas ya no
explotadas en el sector costero de Pozos Colorados muy cerca de Santa
Marta. La acción que se realiza, hace confluir la luz del atardecer con
el reflejo abigarrado de las partículas de sal en el suelo que crean un
ambiente bucólico, que es intervenido por sus huellas al caminar por el
fango de la salina creando una estela infinita”, explica Javier Mejía.
En sus siguientes trabajos hará mucho énfasis en una sintonía con la
naturaleza y la simbología ancestral de los nativos de la Sierra Nevada
de Santa Marta; en sus tres acciones - intervenciones tituladas
Dentroadentro, del cual mostramos aquí el Primer Paso (2005), explora
desde la mitología ancestral indígena el concepto de Línea Negra, la
intervención realizada en el Santuario de Flora y Fauna de los Flamencos
en La Guajira, consiste en dibujar sobre el espacio natural una línea
negra real por medio de la tensión de una tela de 200 metros con la
ayuda de la comunidad, la acción poética y simple activa de nuevo en la
comunidad el conocimiento ancestral presente en la sabiduría indígena y
que los nativos del lugar poco a poco han ido perdiendo y olvidando.
De
esta generación están presentes en esta exposición virtual los trabajos
de los performers María Cristina Agudelo y Yussy Pupo. María Cristina
ha venido explorando en su trabajo plástico la temática de género. Su
serie de trabajos titulada “Manuela mándame una carta” incluyen
performance, instalación, intervención y origami; la exploración sobre
este personaje histórico que viene realizando la artista parte de las
acciones realizadas en el Concurso Nacional de Intervenciones, promovido
por la Secretaria Distrital de Cultura y Turismo de Bogotá D.C. donde
obtiene la Mención de Honor, por su intervención en la Quinta de Bolívar
de Bogotá.
Explica, Javier Mejía que “en su performance del mismo nombre y que
podemos observar en la web Espacios Alternativos, la artista asume el
rol de una mujer común que realiza sus acciones cotidianas de higiene y
belleza, pero en el contexto de una vivienda del siglo XIX. El
performance se realiza en la histórica Quinta de San Pedro Alejandrino,
lugar donde muere el Libertador Simón Bolívar en Santa Marta y la mujer
que se baña, maquilla y acicala es una evocación de la libertadora del
Libertador Manuelita Sáenz”.
Actualmente la artista trabaja en el proyecto “Macarena” una
reflexión sobre el papel de la mujer en la sociedad contemporánea, el
proyecto desarrollado en conjunto con la artista americana del
performance Andrea Sutton, se desarrollará en Santa Marta y Boston
durante el año 2010 y 2011 con el apoyo del Boston Museum of Fine Arts y
el Museo Bolivariano de Santa Marta.
Cierra este grupo el artista más joven de todos y que evidencia el
relevo generacional y la continuidad del performance en la ciudad Yussy
Pupo. Extraordinario dibujante Pupo, explora desde hace poco los caminos
del performance y la acción, como miembro del laboratorio de
investigación y creación “Corta con tijera d’ palo” dirigido por Edwin
Jimeno, y que se realiza en el Municipio de Santo Tomas, Atlántico.
El artista ha desarrollado la obra “Sanación” (2010) exploración de
las practicas rituales de Semana Santa en este lugar. Presenta también
en esta exposición su obra “Línea espacial” (2010) donde el artista de
manera reiterada, perfora una pared trazando una línea de agujeros, la
acción realizada de manera casi que mecánica y automática donde el
artista monta tornillos, sin un fin aparente fue desarrollada durante el
taller de performance realizado por el Colectivo de Espacios
Alternativos con la artista Andrea Sutton.
Museo Bolivariano de Arte Contemporáneo
Quinta de San Pedro Alejandrino
Santa Marta, Magdalena. Colombia
www.museobolivariano.org.co
Fuente: Arte en la Red
http://www.arteenlared.com/latinoamerica/colombia/red-accionarios-una-mirada-al-performance-en-santa-marta.html