«Debes saber lo que hace el calamar.
Cuando quiere esconderse, suelta una nube de tinta negra a su alrededor.
Entonces nadie puede verle.
Simplemente se pierde en su nube de tinta negra.
La nube es su medida de seguridad.
Ocurre exactamente lo mismo cuando sueltas una nube de pensamientos a tu alrededor: te pierdes en ella.
Entonces no puedes relacionarte y nadie puede relacionarse contigo.
Es imposible relacionarse con una mente; sólo puedes relacionarte con una conciencia.
Una conciencia no tiene pasado.
El Tantra dice que tienes que aprender el lenguaje del orgasmo.
El lenguaje del amor es silencioso.
Cuando dos amantes están en profunda armonía, o sincronicidad, hay silencio.
Entonces los amantes no necesitan hablar.
Los amantes se quedan en silencio.
Sólo los maridos y mujeres hablan.
De hecho, el marido y la mujer no pueden permanecer en silencio porque el lenguaje es un modo de evitarse.
Si no estás evitando al otro, si no estás hablando, la presencia del otro te hace sentir vergüenza.
¡De modo que marido y mujer liberan su nube de tinta negra inmediatamente! Cualquier excusa es válida, pero sueltan la tinta alrededor de sí mismos; se pierden en la nube, y entonces no hay problema.
El lenguaje es un modo de evitarse.
Si estás muy enamorado, puede que tomes la mano de tu amado, pero estarás en silencio, ni una onda que lo altere.
En ese lago sin ondas de tu conciencia, algo se transmite, se da el mensaje.
Es un mensaje sin palabras.
El Tantra dice que tienes que aprender el lenguaje del amor, el lenguaje del silencio, el de la presencia del otro, el del corazón, el de las tripas.
Hemos aprendido un lenguaje extraño; es útil, por supuesto; cumple cierto propósito.
Pero, en lo que atañe a la exploración superior de la conciencia, es una barrera.
En el nivel inferior está bien, en la plaza del mercado necesitas cierto lenguaje; el silencio no sirve.
Pero a medida que vas más adentro y más alto, el lenguaje no sirve.» OSHO