L'OBSERVATOIRE
pour la Protection des Défenseurs des Droits de l'Homme THE
OBSERVATORY
for the Protection of Human Rights Defenders
ACCIÓN URGENTE - EL OBSERVATORIO
MEX 012 / 1206 / OBS 149
Hostigamiento / Amenazas
México
14 de diciembre de 2006
El Observatorio para la Protección de los Defensores de Derechos
Humanos, programa conjunto de la Federación Internacional de Derechos
Humanos (FIDH) y de la Organización Mundial contra la Tortura (OMCT),
solicita su intervención URGENTE ante la siguiente situación en
México:
Descripción de la situación:
El Observatorio ha recibido con preocupación informaciones de la Liga
Mexicana por la Defensa de los Derechos Humanos (LIMEDDH) acerca de la
orden de aprehensión dictada en contra de las Sras. Yésica Sánchez
Maya, Presidenta de la LIMEDDH filial Oaxaca, y Aline Castellanos
Jurado, quien ocupó anteriormente dicho cargo y actualmente integrante
del Consorcio para el Dialogo Parlamentario y la Equidad AC., y el Sr.
Enrique Rueda Pacheco, dirigente de la sección 22 del Sindicato
Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).
Según les informaciones recibidas, el 7 de diciembre 2006, el juzgado
primero penal de primera instancia del distrito judicial de Etla,
Oaxaca, expidió orden de aprehensión, contra la abogada Yésica
Sánchez Maya, y la Sra. Aline Castellanos por el delito de despojo
agravado contra la Corporación Oaxaqueña de Radio y Televisión,
Canal 9, en hechos ocurridos el 1° de agosto de 2006. Igualmente se
conoció que existen órdenes de aprehensión contra 35 integrantes de
la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), entre ellos el Sr.
Enrique Rueda Pacheco.
El Observatorio recuerda que la LIMEDDH y otras organizaciones de
derechos humanos han presentado varios informes y acciones urgentes
para alertar las autoridades Mexicanas y a la comunidad internacional
sobre la grave represión de las protestas sociales que ocurre desde
mayo de 2006 en Oaxaca, y que ha resultado en ejecuciones
extra-judiciales, actos de tortura y violencia, detenciones masivas
arbitrarias y en régimen de incomunicación, violencia sexual,
amenazas y otros abusos. A este respecto, el Comité contra la Tortura
(CAT) de la ONU señaló además, en su informe publicado el 27 de
noviembre de 2006, que durante la investigación sobre estos casos, se
han encontrado numerosas irregularidades, incluyendo infracciones
disciplinarias y penales, las cuales han sido cometidas por agentes
estatales1.
Además, el Observatorio señala que el 27 de octubre de 2006, la Sra.
Yésica Sánchez denunció también esta situación ante de la
Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en Washington,
durante una audiencia solicitada por la LIMEDDH.
El Observatorio teme que este nuevo acto de hostigamiento tenga como
objetivo presionar a las Sras. Sánchez Maya y Castellanos Jurado y al
Sr. Rueda Pacheco para que abandonen sus actividades a favor de los
derechos humanos. Asimismo, el Observatorio vuelve a manifestar su
seria preocupación por la grave situación de inseguridad que sufren
los defensores de derechos humanos en México, en particular en Oaxaca,
quienes frecuentemente son víctimas de detenciones arbitrarias,
amenazas de muerte, acoso e intimidaciones.
Recordatorio y antecedentes de la situación:
El 30 de octubre de 2005, la Sra. Yesica Sánchez Maya se encontraba
junto con el Sr. Israel Ochoa, Asesor legal de la LIMEDDH en Oaxaca y
otros colaboradores en un autobús de regreso de la comunidad de San
Juan Lalana donde acababan de dar un taller de derechos humanos a la
mencionada comunidad, cuando súbitamente, 11 miembros de la Policía
Preventiva del Estado de Oaxaca, dirigidos por el Comandante de nombre
Juan Javier Ruiz Sánchez, subieron al autobús alegando que su
intervención era sólo rutinaria.
Sin embargo, obligaron a los colaboradores de la LIMEDDH a bajar del
autobús, a pesar de que estos se negaban a hacerlo, solicitando que
los policías les presentaran la orden por la cual estaban
supuestamente autorizados a llevar a cabo tal revisión. Luego de
exigirle a la Presidenta de la seccional LIMEDDH y a sus colaboradores
que dejaran de frecuentar la región, además de amenazarlos
diciéndoles que tenían conocimiento de las distintas actividades que
efectuaban en la misma, los policías se marcharon en una camioneta.
Acción solicitada:
Favor escribir a las autoridades mexicanas urgiéndolas a:
i. tomar de manera inmediata las medidas apropiadas para garantizar la
seguridad y la integridad física y psicológica de la Sra. Yésica
Sánchez Maya, de la Sra. Aline Castellanos Jurado, del Sr. Enrique
Rueda Pacheco, y de todos los integrantes de la LIMEDDH en Oaxaca y del
Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), y en
general de todos los defensores de derechos humanos en México;
ii. realizar una investigación inmediata, exhaustiva e imparcial en
torno a los hechos arriba denunciados con el fin de identificar a los
responsables, llevarlos ante un tribunal independiente e imparcial y
aplicarles las sanciones penales y/o administrativas previstas por la
ley;
iii poner fin a todo tipo de hostigamiento y de intimidación en contra
de todos los defensores de derechos humanos en México, en particular
en este caso en el Estado de Oaxaca;
iv. asegurar la aplicación de lo dispuesto por la Declaración sobre
los defensores de los Derechos Humanos, adoptada por la Asamblea
general de la ONU el 9 de diciembre de 1998, en particular en lo
referente a la protección del Derecho de toda persona "individual o
colectivo, de promover la protección y el respeto de los derechos
humanos, de las libertades fundamentales, tanto en el plano nacional
como internacional y a esforzarse por ellos" (Art.1) y a "garantizar la
protección de toda persona, individual y colectivamente, frente a toda
violencia, amenaza, represalia, discriminación, negativa de hecho o de
derecho, presión o cualquier otra acción arbitraria resultante del
ejercicio legítimo de los derechos mencionados en la Declaración"
(Art. 12.2);
v. de manera general, conformar sus acciones a lo dispuesto por los
Pactos y Convenciones Internacionales ratificados por México.
Direcciones:
· Misión Permanente de México ante las Naciones Unidas en Ginebra,
16, Avenue du Budé. 1202, Ginebra, Case postale 433. Fax:
+4122.748.07.08. E-mail: mission...@ties.itu.int
· Presidente Felipe Calderon Hinojosa, Residencia Oficial de "Los
Pinos", Co. San Miguel Chapultepec, México D.F., C.P. 11850 México,
Fax: +52.5.55.522.94.13 / +52 5 55 277 23 76. E-mail:
ra...@appresidencia.gob.mx; weba...@appresidencia.gob.mx
· Eduardo Medina-Mora Icaza, Procuraduría General de la República,
Reforma Norte esquina Violeta 75. Colonia Guerrero CP. 06300, México
D.F., México. TEL: +52.5.55.346.20.03 y + 52.5.55.346.20.03. E-mail:
ofp...@pgr.gob.mx, Fax: +52.5.55.346.09.06
· Dr. José Luis Soberanes Fernández, Presidente de la CNDH, E-mail:
correo@ cndh.org.mx. Tel: 52.5.55.631.00.40, +52.5.55.681.81.25, Fax:
+52.5.55.681.84.90, Lada sin costo: 01 800 00 86; E- mail:
cor...@fmdh.cndh.org.mx
· Francisco Javier Ramirez Acuna, Secretario de Gobernación,
Bucareli 99, 1er. piso, Col. Juárez, Delegación Cuauhtemoc, México
D.F., C.P.06600, México, Fax: +52.5.55.093.34.14 / + 52.5.55.093.34.15
E-mail: santia...@compuserve.com; ghu...@segob.gob.mx
· Maestro Ricardo Sepúlveda, TEL: +52.5.55.128.02.23 y 24, Fax:
+52.5.55.128.02.34 y + 52.5.55.128.02.24, E-mail:
rsepu...@segob.gob.mx
· Ingeniero Zeferino Torreblanca Galindo, Gobernador del Estado de
Guerrero. Palacio de Gobierno Sot. 2, Plaza Principal 39000
Chilpancingo, Guerrero. Tel. y Fax. + 52174711881 Tel: + 5217472249,
fax +52174727391
· Licenciado Juan Alarcón Hernández, Presidente de la CEDH. Av.
Juárez. Esq. Galo Soberonb y Parra Centro, Chilpancingo Guerrero, C.P.
3900. Tel.:+52174710325, +5217470378, +5217470251, +5217470230 Fax.
+5217472190 LADA SIN COSTO: 01 800 710 66 28 y 01 800 716 26 98 E-mail:
codd...@prodigy.net.mx
· Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos
A.C. (CMDPDH), Tehuantepec 155, Col. Roma Sur, México DF, CP 5584
2731, México, E-mail: cmd...@laneta.apc.org
· Maestro Ricardo Sepúlveda Iguiniz, Director de la Oficina para la
Promoción y la Defensa de los Derechos Humanos, Reforma 99, PISO 21,
PH, Colonia Tabacalera, C.P. 06030, México D.F., Fax: + 52 55 5128
0234
· Gobernador de Oaxaca, Lic. José Murat Casab, , Palacio de
Gobierno, Bustamante s/n, Oaxaca, Oaxaca 68000 México, Fax: + 52 951
51 637 37
· , Dr. Sergio Segreste Rios, Presidente de la Comisión de Derechos
Humanos del Estado de Oaxaca, Calle de los Derechos Humanos No. 210,
Col. América, 68050, Oaxaca, México, Fax: + 52 951 51 35 197
Favor escribir también a las Representaciones Diplomáticas de México
en sus respectivos países.
***
Ginebra, París, 14 de diciembre de 2006
Agradeceremos informar al Observatorio acerca de cualquier acción
emprendida, indicando el código del presente llamado.
El Observatorio, programa conjunto de la FIDH y la OMCT, está
destinado a la protección de los defensores de los derechos humanos
víctimas de violaciones, proporcionándoles una ayuda cotidiana tan
concreta como sea posible. Premio de Derechos Humanos de la República
Francesa, 1998
Para contactar el Observatorio, comuníquese a la Línea de Urgencia:
Tel. y fax FIDH: (+33 1) 4 355.20.11 / 4355.18.80
Tel. y fax OMCT: + 41 22 809.49.39 / 809.49.29
E-mail : App...@fidh-omct.org
Federación Internacional de Derechos Humanos
17, Passage de la Main d'Or
75 011 Paris, Francia
Organización Mundial contra la Tortura
Case postale 21 - 8 rue du Vieux-Billard
1211 Genève 8, Suiza
December 12th, 2006 at 1:16 pm (Oaxaca)
Por: Marcela Turati
05/12/2006
Huajuapan, Oaxaca.— Toda la mañana del domingo, desde su encierro en la
cárcel de Tlacolula, Francisco mareaba a los guardias con su terco
sonsonete: “Señor, ¿a qué horas voy a ver a mi mamá? ¡Quiero ver a mi
mamá!”.
Su cantaleta de niño de nueve años ayudó a que los otros pequeños presos que
tenía a su lado también consiguieran el permiso de abrazar a sus madres,
recluidas en el mismo penal. Los minutos que duró el reencuentro acariciaron
los golpes de ellas, recibieron la bendición materna y lloraron juntos,
antes de que las trasladaran al penal de alta seguridad de Nayarit.
Sólo en la colonia popular llamada San Juan Diego-El Fenic, el sábado 25 de
noviembre –el día de la marcha de antiulisistas en la capital– cuatro niños
fueron capturados por elementos de las policías Federal Preventiva y
estatal. Los reos más pequeños del conflicto, motivado por la inconformidad
contra el gobernador Ulises Ruiz, tienen nueve, diez, 12 y 13 años.
Ellos vieron la golpiza que recibieron los adultos (entre ellos sus mamás y
hermanos mayores), durmieron encerrados bajo llave, soportaron extensos
interrogatorios, pasaron hambre, fueron incomunicados y sus cuerpos
esculcados en busca de explosivos.
Una de ellas, Miriam, la más grande, fue amarrada de las manos y obligada a
mantenerse en cuclillas, como los adultos.
El martes todos fueron excarcelados, pero no liberados del todo:
periódicamente tienen que firmar su libertad, aunque todavía ni firma
tienen. La pena por los delitos que se les imputa es más larga que sus años
de vida: incendio de edificios, saqueo, sedición y uso de explosivos.
Los niños son también los primeros excarcelados que pueden decir qué pasó la
noche del 25, cuando la policía extendió una gran red que arrastró a todo el
que caminaba por la calle.
“Los policías nos preguntaron que si llevábamos armas y nos llevaron al
zócalo, nos sentaron. Nos amarraron por detrás nuestras manos, nos llevaron
a la cárcel de Tlacolula. Me quitaron mis dos chamarras y mis agujetas, me
metieron con una señora.
“A los hombres los golpeaban, les jalaban sus cabellos, a las señoras les
dieron cachetadas, les pegaban en la cabeza, que porque no podían hablar
bien el español”, dice Mayra Maceda, la de 13, que hasta la semana pasada
estuvo en las listas de desaparecida.
Ella fue a la marcha en representación de su papá, que es ayudante de
albañil y no consiguió permiso para faltar al trabajo para cumplir la cuota
al Fenic. Iba emocionada, pero de eso no le queda ni una pizca. Jacobo, su
papá, se culpa de la dejadez de haberla mandado en su representación.
Me desapartaron de mamá
Afuera de su casa, calladito, mirando siempre el piso, está Francisco Santos
Reyes, el huérfano más pequeño de la marcha del día 25. La manifestación que
le arrebató el mismo día a su mamá, Juana Magdalena, y a su hermana Paula.
“No platica nada, nomás que le agarró la policía su brazo y lo aventó pa’
llá, que a la mamá le jalaron su cabello, que a mi’ja Paula le metieron un
fierro (esposas) ése bien feo que le ponen en la mano y dice que se hinchó
feo la mano de su hermana”, cuenta Fernando Lorenzo, su papá, que se ve
angustiado por el retraimiento de su chiquito.
“Lo único que habla es que cuándo viene su mamá, por eso le dije que a lo
mejor ya va a venir”, agrega.
Lo dice al regresar con las credenciales de elector de las dos detenidas de
la familia, la única prueba que tiene de su existencia, ya que no tiene
ninguna foto de ellas. Le dice también a Francisco que corra a casa por su
acta de nacimiento, porque ambos dudan de si tiene ocho o nueve años.
“Cuando llegó la policía nos llevaron donde había muchos policías (el
zócalo). Nos metieron en el autobús y allí nos desapartaron. A nosotros los
policías nos pusieron de un lado y a las mamás del otro. Las mujeres
policías les estaban preguntando cómo se llamaban, les jalaban su pelo, le
dieron patadas y cachetadas”, recuerda.
Vi cuando la golpearon
Cuando la señora Bernardita Ortiz Bautista se enteró de la marcha en la
capital, alistó a sus dos niñas mayorcitas, Beatriz Belén, de 12, y Rosalba,
de diez, y pidió a su hijo Alejandro, el que ya va al Conalep, que las
acompañara. Pensaba que si marchaba podrían inscribirla al padrón de
Oportunidades.
Caminaron bajo el sol, como los maestros, e hicieron el cerco humano a la
PFP para exigirle salir de Oaxaca. Fue a bordo de la suburban que agarraron
a la familia.
“Llegaron los policías y nos dijeron que alzáramos las manos, yo me espanté,
pensé que me iban a matar. Mi mamá y yo lloramos. Nos dijeron que cerráramos
los ojos para no ver a dónde nos llevaron, pero yo sí vi. En un lugar donde
hay una iglesia y muchos policías nos revisaron todo nuestro cuerpo,
mochilas y nos preguntaban si traíamos cohetes”, dice Rosalba, la que se
apuntó a la marcha para conocer Oaxaca por primera vez.
Ahí separaron a las niñas de Bernardita, que ya iba amarrada. Vieron cómo
una mujer policía le pegaba con un palo largo (tolete) para que caminara
rápido. En Tlacolula la volvieron a ver, también a su hermano.
“Eran muchos hombres, como 50 o 100, algunos iban hinchados, un señor lo
golpearon bien feo, le sacaron su ojo, le dijeron que caminara más rápido o
le pegaban. Luego mandaron a las mamás a una casa, luego ya supe que era la
cárcel. Mamá no volteó porque la agarraban del cabello y no las dejaban ver,
y los policías nos dijeron que si seguimos platicando nos iban a golpear
como los hombres”, sigue la más chica.
Todos los niños estuvieron media hora afuera de la cárcel, sentados. Más
tarde los llevaron a cuartos con cama, y les dieron una cobija. Hasta el
domingo al medio día se acordaron de que necesitaban comida y les dieron su
ración del día: salsa de huevo y un vaso de agua.
Toda la mañana, Francisco estuvo exigiendo ver a su mamá, lo repetía cada 10
minutos.
Gracias a su insistencia, Rosalba y Belén vieron a Bernardita.
“Mi mamá me contó el domingo que le dieron dos patadas, no sé cuantas
cachetadas, aparte le jalaron el cabello. Estaba triste y roja de su cara.
Había llorado toda la noche, y cuando la vimos empezó a llorar, nos
abrazamos, nos preguntó si nos habían pegado, si teníamos cobija y comida,
me dijo que ya no llore, y después se la llevaron”, dice Belén, seria, muy
seria.
El lunes, a las 5 de la mañana, los niños fueron llevados al Tutelar de
Menores. Dicen que ahí un señor les dijo que ya no iban a ver más a sus
mamás y los interrogaron. En el camino fueron llevados con un señor
–”hinchado, le habían partido su cabeza”–, a quien dejaron en una clínica.
“Me preguntaban que qué hacía en Oaxaca, que si había quemado cosas,
aventado bombas, cohetes, les dije que yo no me metí en la pelea, me dijeron
que si les decía dónde vivía me iban a llevar con mi papá, y les dije la
verdad y ellos me dijeron mentiras porque me llevaron a Tlacolula”, dice
Rosalba.
Su casa es un jacal de lámina, un cuadro hace seis años fraccionado. De
atrás de la lámina salen cuatro niños más pequeños, sus hermanitos, de los
que ahora se hace cargo. Mientras mamá no vuelva, no regresarán a la
escuela.
Publicada en la página de Zapateando:
http://zapateando.wordpress.com/tag/oaxaca/
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la paz es el camino"
Gandhi
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