Creyendo que cuidamos nuestra salud, pagamos por un
litro de agua de mesa embotellada lo mismo que un litro
de leche y hasta mil veces su valor real,
comparada al
precio que tiene el agua corriente común
que sale del grifo en nuestra casa.
Esto lo hacemos por que nos dicen que el agua
embotellada fue
sometida a
rigurosos proceso de "purificación".
Pero lo que no nos dicen, es que contiene residuos
químicos
nocivos como el bromato de calcio,
potencializado por disruptores endocrinos
provenientes
del PVC y otros muchos contaminantes que pululan
en las napas de agua subterráneas y
que son el
producto irresponsable de algunos sectores que a
desmedro
del delicado equilibrio ecológico del
medio ambiente solo buscan egoístamente
llenar sus bolsillos enfermando nuestra
madre Tierra y a todos los que la habitamos.
Vamos al
almacén o supermercado y creyendo
que adquirimos productos naturales y
saludables,
gastamos nuestro dinero en soja transgénica
obtenida
con fuertes dosis de pesticidas
y a costa de la tala de miles de montes y
bosques
donde la naturaleza, en el reino vegetal otrora se
manifestaba con increíble majestad y belleza
Pagamos por agua contaminada.
Pagamos por soja
envenenada.
Pagamos por medicamentos
que, en algunos
buenos casos nos alivian de algo, pero que
en muchos otros terminan enfermándonos.
Pagamos por alimentos que no nos
nutren,
y si nos contaminan.
Pagamos nuestros impuestos a
cambio de
ilusiones que nunca se cumplen, pero
que los políticos
saben vender muy bien.
Pero nos escandalizamos cuando una
persona
o entidad dedicada al trabajo de difundir las
verdades metafísicas, pretende recuperar
el tiempo y los elementos necesarios que
ha pagados con su dinero, para hacerle llegar a
otros el
conocimiento espiritual por intermedio
de elementos físicos como;
Cassetes, CD, ºDVD, Servidores
de red,
hosting web para alojar sitios de Internet,
Ordenadores (PC) Grabadoras de audio y
video Scanners, impresoras, papelería,
folletería, alquileres de lugares físicos para
trabajar en
servicio, para dar conferencias, etc.
Quizás sea
hora de replantearnos el motivo de
nuestra existencia en el mundo.
¿De donde vengo? ¿Quien soy?
¿A que intereses
sirvo?
¿Que hago por los demás?
que en realidad es como preguntarse:
¿Que hago por mi?..
En definitiva ¿Adonde
voy?......
Quizás debamos abandonar la vieja y cómoda
costumbre de esperar que los demás hagan
las cosas que nosotros creemos que están
bien, y dejar de quejarnos, si la vida no nos
brinda lo que deseamos y creemos merecer.
Quizás no podamos arreglar el mundo, pero sí
podemos ordenar el nuestro y por lo tanto
si
se expande el buen ejemplo, de esa manera
lograr un mundo mejor
Llego la hora de dejar de ser solo espectadores
de esta debacle mundial, para ser
protagonistas
de un profundo y verdadero cambio, que
nos
lleve a nosotros y a toda la
humanidad, a lograr
la tan ansiada meta de convivir en
armonía
y en Paz en este bello Mundo que nos
lego
nuestro Padre
Celestial.
Ya es hora de despertar a la
realidad, de que la vida
nos devolverá lo esencial, en la
medida que le
entreguemos con amor lo que en realidad
necesita de nosotros, y no lo que nos sobra.