Argentina. El martes a la noche, un incendio consumió parte de la biblioteca de la escuela nº 25, de Villa Elisa.

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Ellie Bruggeman

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Jul 24, 2008, 5:34:31 AM7/24/08
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Marcados a fuego
El martes a la noche, un incendio consumió parte de la biblioteca de la escuela nº 25, de Villa Elisa. Según la Policía, pudo ser accidental, por un cortocircuito en un radiograbador. Las autoridades del colegio y los bomberos creen que fue otro acto de vandalismo, como el del año pasado, en la dirección, o el de 1998, que destruyó por completo el establecimiento lindero. Ayer se suspendieron las clases


Se suspenden las clases”, anuncia el cartel colgado en la puerta del colegio. Apenas lo leen, varios pibes sienten una inocultable alegría, pero lo sucedido la noche previa no amerita festejo.
Dentro de la escuela 25 de Villa Elisa, ubicada en la esquina de 3 y 421, hay rostros de preocupación. Cuando le abren la puerta a Trama Urbana, las empleadas disparan la pregunta: ¿vienen a ver el desastre? El olor a quemado es penetrante. El pegote de agua y hollín en el piso, las huellas que dejó el incendio.
“Fue pura maldad”, resume enojada la secretaria del establecimiento, Patricia Flores, a modo de puntapié del relato. “Aparentemente rompieron un vidrio y tiraron fósforos o papeles encendidos”, dice haciendo referencia al incendio que comenzó a las 9 de la noche del martes, dentro de la biblioteca.
Alguien llegó hasta la ventana que da a un patio lateral y terminó de destrozar el vidrio. “Cuando me fui ayer (por el martes) tenía un pequeño agujero”, contó otra empleada. Luego, y aparentemente sin otra intención más que la de hacer daño, una o más personas desataron las llamas.
El reloj marcaba las 21.20 cuando en el Cuartel de Bomberos de Villa Elisa recibieron un llamado proveniente del 911. Un vecino de los monoblocks que están frente al colegio vio humo saliendo del interior y no dudó en dar aviso inmediato. Al lugar concurrió una dotación a cargo del teniente Eduardo Berneche, cuyos hombres demoraron cerca de una hora en sofocar totalmente el fuego y realizar las tareas de enfriamiento.
Los investigadores de la comisaría 12º no descartan que el foco se haya originado a causa de un cortocircuito en un radiograbador que quedó enchufado, porque “ningún acceso estaba violentado y el sistema de alarma se activó cuando ingresaron los bomberos”, aunque desde el cuartel dijeron que al llegar encontraron “una ventana con los vidrios destrozados”. Para la Policía, en cambio, pudieron romperse “por el calor”.
Lo peor se descubrió una vez que las llamas se extinguieron del todo. El fuego destruyó varios libros, mapas y el radiograbador, materiales que quedaron reducidos a un montoncito de cenizas. “Tras que teníamos una biblioteca bastante escasa nos hacen esto”, se lamentó la secretaria. “Por suerte los bomberos llegaron rápido, porque si toma el techo no queda nada”, agregó.
Además, aseguró que no es la primera vez que la escuela sufre un ataque vandálico. “Hace un año hicieron lo mismo en la dirección, tiraron fuego por una ventana y quemaron una pared y los mástiles de las banderas”.
A primera hora de ayer, y luego de evaluar los daños, las autoridades del colegio decidieron suspender las clases. Lo mismo hicieron en la primaria nº 24, que está al lado. “El olor que había era insoportable y un inspector nos dijo que lo mejor era ventilar todo un día. Y encima que tenemos que limpiar todo, no tenemos agua”, remató.
Diez años atrás
Pese a que los dos principios de incendio que sufrió la escuela 25 de Villa Elisa en poco más de un año fueron sumamente desagradables, ninguno se compara con lo ocurrido en ese mismo lugar, en 1998. Fue el 4 de junio de aquel año, cuando allí sólo funcionaba la EGB nº 24. Seis dotaciones de bomberos llegaron a combatir las llamas que se iniciaron de forma intencional. Momentos después de iniciado el siniestro, la policía detuvo a dos menores de 14 y 17 años.
Entre las cosas que se tragaron las llamas había una cocina, una biblioteca con más de 500 volúmenes y varias computadoras. La escuela albergaba entonces a 700 alumnos que tuvieron que continuar el ciclo lectivo en distintos establecimientos.
La reconstrucción fue muy lenta y pasaron nueve meses antes de que en esas aulas se pudieran volver a dictar clases.

http://www.diariohoy.net/notas/verNoticia.phtml/html/268577416/0000/Marcados-a-fuego/?1024



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