Comisión
Nacional de Enlace
Comunicado
político Nº 17
OSCAR ARIAS
MONTA A COSTA RICA EN EL CARRUSEL DE LA GUERRA Y LA AGRESIÓN NORTEAMERICANA
El pasado Martes 8 de diciembre 2009 se
reunieron en Costa Rica por invitación de Oscar Arias el Presidente de Panamá
Ricardo Martinelli y el golpista hondureño José Porfirio Lobo, quien vino
acompañado de tres excandidatos golpistas derrotados en las elecciones
ilegítimas recién celebradas en ese país.
Esta reunión fue para comunicar el
reconocimiento oficial de los dos gobiernos a la farsa electoral hondureña, que
según palabras de Oscar Arias “fueron elecciones limpias”
(La Nación, 9/12/09). Y además comprometerse ambos gobiernos con los golpistas
a realizar gestiones diplomáticas con el fin de que otros países sigan el
ejemplo de Costa Rica y Panamá, basado principalmente en lo que el mismo Arias
reconoció: “la posición de ambos (países) está respaldada por Estados
Unidos y así se lo dijo Hilary Clinton, secretaria de Estado.” (La Nación,
9/12/09).
Lo sucedido en nuestro país este pasado
Martes 8 de diciembre tiene y tendrá gravísimas consecuencias, tanto a nivel
nacional como internacional. Quedó en evidencia finalmente el rol jugado por
Oscar Arias en toda la crisis hondureña, siempre actuando como el peón al
servicio de los intereses de los Estados Unidos, en primera instancia como
“supuesto mediador” colocado por la administración Obama, con tres
propósitos: darle estatus político a los golpistas militares, obligar a Zelaya
a la rendición política y finalmente consolidar el golpe. Ahora su rol en esta
etapa definido por los Estados Unidos, es fracturar la unidad latinoamericana
que se mantiene firme en no reconocer unas elecciones ilegítimas producto de un
golpe de Estado.
Es muy grave esta situación, porque se
trata de colocar directamente a nuestro país bajo la política de la
administración estadounidense de agresión a todos los gobiernos y fuerzas
progresistas del continente; que se viene impulsando por medio del Plan Colombia
y ahora revitalizada militarmente con la activación de la IV Flota Naval y de
las bases militares estadounidenses en Colombia, es decir, formamos parte de la
plataforma militar y de agresión de la Administración Obama. Oscar Arias con
esta decisión nos pone al lado del gobierno narco/paramilitar de Uribe, del
gobierno corrupto/derechista de Allan García, y obviamente del gobierno de
extrema derecha de Panamá. Estos son los únicos tres países junto a Costa Rica
que están reconociendo a los golpistas hondureños en concordancia con la
política norteamericana.
Reconocer las elecciones
hondureñas y además señalar que fueron limpias, significa apoyar la versión de
los golpistas militares; ha sido muy documentado por Amnistía Internacional y
organismos internacionales de derechos humanos, incluida la Comisión
Interamericana de Derechos Humanos de la OEA, que las elecciones se llevaron en
un clima de hostigamiento a los medios de comunicación, de total militarización
del país, de represión a los movimientos sociales, con detenciones arbitrarias
el mismo día de las elecciones y una fuerte represión a una manifestación
pacífica en San Pedro Sula.
Mientras el resto de los países de
América Latina no reconocen ni el golpe militar, ni las elecciones ilegítimas,
por medio de pronunciamientos contundentes como los del GRUPO DE RIO, MERCOSUR,
UNASUR, ALBA, Oscar Arias con una hipocresía absoluta, le pide al golpista
electo Porfirio Lobo que para facilitar el reconocimiento internacional lo
mejor es que Roberto Micheletti debe renunciar.
Frente a esta afrenta nacional
perpetrada por Oscar Arias de colocar a nuestro país al lado de la extrema
derecha latinoamericana (Colombia, Perú, Panamá y los golpistas hondureños) y
de montar a Costa Rica en el carrusel de la guerra de agresión imperialista,
sólo cabe una contundente respuesta de condena general de la sociedad
costarricense, reiteramos el llamado a las organizaciones sociales y
principalmente a los partidos políticos que participan en el actual proceso
electoral para que se pronuncien y rechacen la decisión de Arias y exigirle que
se retracte de este reconocimiento al golpismo militar hondureño. Denunciamos
desde ya que Costa Rica se ha convertido en una plataforma de agresión y
reiteramos desde la Comisión Nacional de Enlace nuestra solidaridad con el
pueblo y el movimiento social hondureño, que enfrentando el golpe militar a lo
largo de cinco meses y medio, ha sufrido decenas de muertos, cientos de
heridos, torturados y detenidos; demostrando que es un pueblo que no se rinde,
ni se doblega frente a las armas de los golpistas, a ese pueblo heroico nuestro
reconocimiento y solidaridad militante.
Comisión
Nacional de Enlace
09 diciembre
2009
San José, Costa
Rica.