Querida Yara:
Me alegra que me respondas con tanto detalle. No importa que la
posdata sea más larga que el mensaje. Lo importante para mi es la
confianza que depositas en mis opiniones y consejos. Pero quiero
comenzar por agradecerte tus comentarios tan favorables sobre mis
trabajos de investigación. Si tienen alguna valía es porque los que
están dedicados a Martí los hago con el corazón. Sabes de sobra que
soy ferviente admirador de su vida y obra y nunca lo he idealizado al
punto de pensar que era un santo. Nadie lo es. Pero es mejor que
muchos entre nosotros, por no decir que es mejor que la mayoría de
nosotros. Cuando me refiero a su persona siempre le llamo Maestro
porque nos enseñó el camino que todos los cubanos deberíamos seguir.
Fíjate si fue un sabio y hombre bueno que todos lo evocan,
independientemente de la orilla del Atlántico o del Golfo de México
donde vivan.
Al igual que a ti me preocupa que se convierta este grupo en uno de
debate político a ultranza, es decir, gente defendiendo o atacando al
gobierno cubano actual. Comprendo que los ánimos en ambos lados están
siempre a flor de piel, pero no es así que podremos lograr un
entendimiento entre los cubanos en la isla y los cubanos fuera de
ella, sean exiliados o no. Nunca he creído que en Miami todos forman
parte de una “mafia” ni tampoco pienso que todos los que están en la
isla son “testaferros” o “asesinos”. Las cosas de la vida nunca son en
blanco y negro. Lo mismo sucede con la política. Me parece más
provechoso y productivo analizar cómo podemos todos ayudar a divulgar
las ideas del Maestro sin pretender aprovecharlas para tales o más
cuales fines políticos. Nos hace falta orientación y guía y eso es
precisamente José Martí en mi modesta opinión. La biblia no es
culpable de los crímenes que se cometan en su nombre, y créeme que
fueron muchos en la historia de la humanidad.
Como moderadora es poco lo que puedes hacer si la mayoría o todos los
miembros de este grupo de discusión elegimos un camino, a mi juicio
obsoleto y estéril, de acusaciones mutuas y reprimendas, de posiciones
en contra o a favor.
Para mi Martí es pluralismo, tolerancia, servicio, sacrificio,
paciencia, pero también perdón, que no significa olvidar, cuando la
causa principal es la patria. Así fue él con Gómez y Maceo, con
Enrique Collazo y muchos otros valiosos patriotas con los cuales Martí
tuvo serios diferendos. Es una lástima que los que recuerdan a Martí
por su afición a la ginebra no recuerden los miles de méritos que lo
convierten en el personaje más importante en la historia de Cuba y
unos de los más preclaros pensadores de su época en nuestro
continente. Exhorto a todos mis compatriotas sin distinción a que
intentemos intercambiar ideas positivas que nos permitan avanzar hacia
un país en el que todos tengamos cabida. Creo que fue esa la intención
que tuviste para crear esta plataforma. Por respeto a ti y al Maestro
intentaré siempre abstenerme de emitir juicios que puedan lastimar la
sensibilidad de cualquiera de mis compatriotas o miembros de este
grupo. El tema principal a discutir será siempre, a juicio mío, la
vida y obra de José Martí. Me parece que los que deseen emitir otros
juicios sobre temas que no están relacionados con el tema principal
tienen a su disposición innumerables grupos de discusión, blogs,
medios de prensa, etc. donde pueden verter libremente sus opiniones.
Aunque te confieso que muchas veces me avergüenzo cuando leo las cosas
que algunas personas son capaces de escribir bajo el amparo del
anonimato. Según el Dalai Lama la verdadera felicidad radica en uno
mismo. La negatividad no podrá nunca inspirar o crear felicidad.
Como ves, mi respuesta es más larga que tu posdata. Perdona si te he
robado mucho tiempo. Al igual que tú se me acumulan los libros y
artículos que deseo leer, pues todos llegan en avalancha. Lo prometido
es deuda y en los próximos días recibirás una nueva contribución
dedicada al Maestro y a todos los que se interesan por su vida y obra.
Espero que podamos convertir La Página de José Martí en un punto
importante de referencia y consulta sobre la vida y obra de este
inigualable ser humano.
Recibe un saludo caluroso de mi esposa y todo mi afecto y respeto,
Frank