REINGENIERÍA ACTITUDINAL
Ejercitaciones & Entrenamientos en capacitaciones de Inteligencia
Emocional & Social
Tenga a bien realizar la siguiente ejercitación. Se basa en una
secuencia denominada "respiración en cuatro tiempos". Intente
practicarla tranquilamente en una postura cómoda, sin tensión, sobre
exigencia ni sobresalto.
Inspire lenta y profundamente durante cuatro segundos... retenga el
aire por tres segundos... expire suave y en forma seguida durante
cuatro segundos... ahora, absténgase de cualquier movimiento o acción
respiratoria por tres segundos más. Prosiga... instrumente nuevamente
el ciclo de forma continua realizando unas diez respiraciones seguidas
como mínimo, y unas treinta como máximo, diariamente.
¿Qué siente?, ¿Qué experimenta?
Si es una ejercitación novedosa para usted, constatará que precisará
de varias prácticas hasta que pueda dominar correctamente la técnica,
es decir, considerando la postura y el modo de realizarla, cumplirá
estricta y sucesivamente con los intervalos (cada una de las acciones
respiratorias y sus respectivos tiempos) desde el inicio de la primer
respiración hasta el final de la décima.
Nuestra respiración "normal" cotidiana y automática según el formato
de los tiempos, la ejecutamos habitualmente en modalidad superficial y
en dos tiempos, cuando nos encontramos despiertos y calmos.
Existe una amplia variedad de formatos y estilos de respiración
psicofísica (sin propósito religioso, místico o esotérico) que se
instrumenta en alta competencia deportiva, en condiciones laborales
especiales y militarmente, los cuales son modulados y potenciados
mediante diversas aplicaciones auxiliares (colocación de los párpados,
posturas del cuerpo o de los dedos de la mano, tensión de ciertas
zonas musculares, etc.) cada uno con una finalidad fisiológica
psiconeuroendocrinoinmunológica específica y una técnica muy precisa,
que deben ser implementados con cuidado y supervisados por
entrenadores avezados. Estas prácticas tienen escasa relación con la
función olfativa, pero sí una estrecha conexión y dependencia
funcional con el sistema límbico y los núcleos nerviosos de regulación
neurovegetativa y endocrinohormonal, los cuales son sustentos
corporales del origen y la expresión emocional.
Si se anima a experimentar por unos treinta días adquiriendo la
habilidad respiratoria necesaria para sustentar la práctica de la
"respiración en cuatro tiempos", aparte de sentir, percibir y
vivenciar a nivel corporal y psicológico ciertos fenómenos, usted
comenzará a concienciar la relación directa que existe entre respirar
de modo no automático (en este caso, en cuatro tiempos) y varios
aspectos vinculados con la facultad intelectual, el pensamiento y el
razonamiento, primero durante la misma práctica y luego a lo largo del
día en que la realiza.
De hacerlo, como todos los aprendices realmente comprometidos, usted
comenzará a distinguir experimentalmente en forma personal las más
importantes implicancias prácticas de la alfabetización emocional que
Joseph LeDoux, de la Universidad de Nueva York involucra en la
formulación de la siguiente declaración: "no podemos controlar
nuestras reacciones emocionales directamente. Nuestro control
consciente sobre las emociones es débil pues la construcción del
cerebro en este punto de nuestra evolución favorece a las emociones:
las conexiones desde los sistemas emocionales hasta los cognitivos son
más fuertes que las que van en sentido contrario".
En envíos previos [ ver http://inteligencia-emocional.blogspot.com ]
ya hemos explicado amplia y profundamente los motivos por lo cual lo
anterior tiene implicancias trascendentes.
¿Sabe usted cuántos consultores, entrenadores, profesores y
conferencistas costosos y de renombre a lo largo y ancho del planeta,
dedicados a "dictar" o "enseñar" "seria y profesionalmente"
Inteligencia Emocional, consideran esas esencialidades en sus
respectivas implementaciones prácticas o, como mínimo, en sus
exposiciones teóricas? Un número muy reducido! Aunque cause sorpresa o
consternación a este respecto, nuestra naturaleza humana evidencia
paradojas funcionales intrínsecas. En la era del intelecto, la
información y la comunicación es un contrasentido el desconocimiento
generalizado que tenemos los seres humanos respecto a nuestra propia
constitución; así como las inferencias ilusorias que generamos desde
esa ignorancia [ ver "autoengaño" en http://www.calidadevida.com.ar ]
Desglosemos por tanto la cita de Joseph LeDoux y desarrollemos un poco
más cada aseveración formulada:
A. "no podemos controlar nuestras reacciones emocionales directamente"
Por ejemplo, para que normalmente sintamos alegría, es preciso que se
sincronicen componentes anatómicos, fisiológicos y psicológicos
fundamentales, la mayoría de ellos viscerales, automáticos e
inconscientes, los cuales se encuentran funcionalmente fuera del
alcance voluntario de personas sin entrenamiento afectivo efectivo:
1. Debe experimentarse placer físico (este deviene de la presencia
de una gran concentración transitoria del neurotransmisor denominado
Dopamina, en un sector cerebral específico conocido como "sistema de
recompensa")
2. Debe existir ausencia de emociones negativas (estado que se
presenta cuando la amígdala cerebral, constituyente del sistema
límbico, se encuentra inhibida. Por ejemplo, cuando la amígdala
izquierda no se encuentra respondiendo a ninguna expresión vocal de
enfado, mientras que la derecha no se encuentra sensibilizada por
movimientos faciales que denotan agresión, por parte de otras
personas)
3. En general, debe encontrase el hemisferio cerebral izquierdo
activado significativamente, en parte por
4. Existir correlativamente una sensación de coherencia (debido a
la activación del área ventromedial de la corteza cerebral prefrontal,
zona que inhibe estímulos que dan origen a estados depresivos)
Además de todo lo anterior, y justamente como una respuesta
fisiológica de retroalimentación a la condición descripta en los
niveles nerviosos jerárquicos superiores, el cuerpo responde
recíprocamente exaltando o potenciando aun más evidentemente la
sofisticación del sentimiento de alegría, a la conciencia, a través de
adecuados estados homeostáticos autonómicos nerviosos y endocrinos
hormonales. Sin la retroalimentación activa y dinámica que nos
proporciona de forma visceral gran parte de nuestro cuerpo, no podemos
distinguir las emociones de los pensamientos.
En otras palabras, la totalidad ha confluido en un sentido apropiado y
no fragmentado de significación. Las emociones son una serie de
mecanismos de supervivencia básicos arraigados en el sistema nervioso
que se manifiestan en el cuerpo a través de marcadores somáticos y
otros signos como empalidecer, sobresaltarse, transpirar, desmayarse,
temblar, tartamudear, ruborizarse, palpitar, no reaccionar, aflojarse
las piernas, experimentar fuertes sensaciones abdominales, acalorarse,
lagrimear, etc., lo cual es muy difícil de controlar directamente.
B. "Nuestro control consciente sobre las emociones es débil"
Nuestro control consciente (que surge de la corteza cerebral y es
voluntario) sobre las emociones (fuerzas e impulsos primordialmente
inconscientes provenientes de nuestro cerebro emocional "mamífero" y
de nuestro cerebro visceral "reptil") es débil (sin mucha eficacia)
Precisamente esta es la razón por la cual cualquier persona carente de
algún grado de control sobre su ritmo respiratorio, tono muscular,
estado de ánimo, recursos energéticos y ciertos hábitos o conductas,
se encuentra a merced de innatos mecanismos inconscientes y
automáticos los cuales le hacen comportarse y desplegarse
inadecuadamente durante sus respectivas interacciones cotidianas
personales, familiares, laborales o sociales, perjudicándole
especialmente cuando prevalecen situaciones estresantes o críticas que
le exigen definición, determinación o un accionar preciso. Pues hay
que recordar que la emoción consiste en un mecanismo para la acción.
La etimología de la palabra "emoción", del latín emovere, mover hacia
afuera, se corresponde con la interpretación de una pulsión interna
que se expresa muy eficaz corporalmente.
Lo emocional es paradojal en sí mismo dado que su despliegue en los
diferentes órdenes de manifestación humana personal, familiar, laboral
o social se evidencia unas veces como algo sutil, frágil, vulnerable,
inestable, y otras todo lo contrario, como algo poderoso, tenaz,
inexpugnable e indeleble. Cuando las emociones nos desbordan,
cometemos errores estúpidos, nos volvemos violentos, padecemos
ansiedad o miedo, e incluso, tenemos sentimientos de culpa y rechazo.
Como seres humanos al evidenciar expresiones básicas de tristeza,
felicidad, aversión, enfado o miedo por encontrarnos en cualquier
estado de ansiedad, tranquilidad, confusión, bienestar, temor,
alegría, enojo, placer, ira, sosiego o enamoramiento, lo que nos
sucede primordialmente en nuestro cuerpo es una activación orgánica
interna de procesos fisiológicos automáticos muy dinámicos cuya
finalidad es la acción (la efectivicemos o no) que propende por el
equilibrio y la supervivencia casi de un modo instintivo.
C. "pues la construcción del cerebro en este punto de nuestra
evolución favorece a las emociones:"
Las emociones dependen en buena medida del funcionamiento de una
estructura cerebral relativamente primitiva denominada sistema límbico
o <<cerebro emocional>>, situado en el centro del encéfalo. Este sistema
toma las riendas del organismo y se hace cargo de las decisiones sobre
todo en situaciones críticas.
El pensamiento y la actividad intelectual son funciones
preferentemente de la corteza, una sofisticada estructura cerebral
desarrollada evolutivamente con posterioridad sobre el sistema
límbico.
Los niveles superiores de la estructura nerviosa de la razón se
encuentran estrechamente asociados con los subyacentes que gobiernan
el funcionamiento de las emociones y los sentimientos. A su vez, las
emociones también están mediadas por una serie de circuitos que
conectan el sistema límbico con la corteza cerebral especialmente con
algunas zonas prefrontales.
La alteración del sistema límbico degrada la vida de quien la padece,
aunque conserve la potencialidad intelectual. Existe una vía que
transmite desde los sentidos alguna información emocional procedente
del mundo externo a través del tálamo, directamente a la amígdala del
sistema límbico, sin pasar antes por la corteza cerebral, permitiendo
la aparición de reacciones afectivas rápidas y toscas, sobre todo de
naturaleza defensiva, ante eventos que entrañan riesgo, antes incluso
de que se produzca su valoración cognitiva plena, o hasta sin llegar a
ser conscientes de ellos.
D. "las conexiones desde los sistemas emocionales hasta los cognitivos
son más fuertes que las que van en sentido contrario"
(Debido a que) las conexiones (nerviosas ascendentes) desde los
sistemas emocionales (más inferiores, como el sistema límbico) hasta
los cognitivos (superiores, como la corteza cerebral prefrontal) son
más fuertes (y más cuantiosas) que las que van en sentido contrario
(descendentes)
Por todo lo visto anteriormente, el verdadero aprendizaje de la
Inteligencia Emocional & Social esencialmente difiere del aprendizaje
intelectual y de la memorización. Consiste por tanto en una
"alfabetización" visceral de orden mayormente corporal, destinada a la
adquisición concreta de reales conquistas en la administración
efectiva de fuerzas e impulsos que se despliegan simultáneamente
cuando se activan recursos somáticos nerviosos, endocrinos y
metabólicos, los cuales nos proporcionan información sensoria que
podemos percibir y distinguir como diversos tipos de emoción que nos
propulsan a reaccionar.
Padecer a la deriva de nuestras fuerzas emocionales se evidencia en
nuestra Calidad de Vida, primero como estados de incomodidad
(acompañados de apatía, somnolencia, abulia, tristeza, exasperación,
enojo, etc.) luego como niveles de estrés cada vez más acuciantes o
conductas sobre adaptadas (por intranquilidad, ansiedad,
hiperactividad, depresión) todo lo cual deviene posteriormente en
desórdenes psicológicos más complejos (ataques de pánico, obsesión,
manía, compulsión, paranoia, esquizofrenia) o como trastornos agudos a
repetición o enfermedades somáticas crónicas.
JORNADAS DE EJERCITACIÓN & ENTRENAMIENTO EMOCIONAL & SOCIAL
VERANO AUSTRAL 2008
[ ver: http://www.calidadevida.com.ar/5dp/modalidad.htm ]
Contrariamente a lo que acontece en el hemisferio norte, aquí en el
hemisferio sur nos encontramos en el segundo tercio de la primavera,
la cual posteriormente dará paso al verano austral a partir del
próximo mes de Diciembre de 2007, hasta Marzo de 2008.
Sincronizando año tras año esta dinámica natural, localmente durante
los meses de Enero, Febrero y Marzo implementamos jornadas semanales
de ejercitación y entrenamiento sobre gestión emocional. Nuestras
capacitaciones presenciales, opuestamente a como las suelen
instrumentar el resto de las consultoras y profesionales de la región,
las implementamos en esta época del año por dos motivos cruciales
esencialmente interrelacionados y vinculados con el propósito
formativo, uno cronobiológico y otro pedagógico:
1. Aspecto cronobiológico
Los ciclos naturales y biológicos tanto del medio ambiente (clima y
entorno) como internamente del cuerpo mismo (ritmos circadianos) se
encuentran en sintonía para la mayor optimización del aprendizaje
emocional (inclusive psicológicamente) evidenciándose en el ánimo de
los asistentes a las jornadas y en su disposición a la alfabetización.
Tanto el estado de la naturaleza, del clima y el periodo de
luminosidad influyen directamente en los sistemas límbico y
neurovegetativos asociados estrechamente con el cerebro emocional,
repercutiendo en la liberación o inhibición de ciertos
neurotransmisores y concentraciones hormonales en sangre que elevan el
umbral a los estados de estrés, modificando el tono muscular y por
ende la elasticidad corporal, la variación de la presión sanguínea y
el pulso. Así mismo, haciendo variar el ritmo, profundidad y
frecuencia respiratoria y cardiaca.
2. Aspecto Pedagógico
La incidencia didáctica en el aprendizaje emocional debido a los
niveles de estrés, resultantes de las responsabilidades, demandas
laborales y compromisos familiares y sociales que se deben afrontar
durante los meses de mayor trabajo (esencialmente los de otoño e
invierno) es casi nula pedagógicamente debido al sobre esfuerzo
corporal e intelectual que se realiza, lo cual se ha demostrado
interfiere negativamente en la generación de nuevos engramas (nuevos
circuitos nerviosos que sustentan habilidades y talentos ejercitados,
entrenados o practicados con una finalidad específica)
Además de los dos aspectos antes mencionados, también consideramos de
importancia los ámbitos en los cuales se desarrollan los procesos de
alfabetización emocional y sus respectivas dinámicas individuales y
grupales. Se trata de entornos naturales adecuados, igualmente, a la
finalidad y los propósitos que se persiguen, por lo cual se opta
inclusive por seleccionar ciertos grados de confort.
OBJETIVOS
Incidir adecuada y efectivamente de forma natural sobre precisas
interacciones homeostáticas corporales mediante la MODULACIÓN
CONSCIENTE de recursos fisiológicos específicos, con la finalidad de
adquirir paulatinamente creciente habilidad (COMPETENCIA) para
incrementar grados definidos de AUTOCONOCIMIENTO Y AUTOCONTROL sobre
una gama genérica de reacciones viscerales automáticas y de impulsos
conductuales primarios que inciden directamente en la aptitud
psicológica personal, la competencia emocional y la calidad de vida.
Es la esencia de la alfabetización emocional.
Toda la información referida a esta propuesta la encuentra en el
siguiente sitio web:
http://www.calidadevida.com.ar/5dp/modalidad.htm
Hasta pronto.
******************FIN Envío.-