El caso quedaría en un derrroche más sino fuera porque el mismo
auditor destaca las bondades de una plataforma similar OpenSource
denominada OSCAR y que utilizan ya centenares de médicos canadienses y
que costaría implantar 20 millones de dólares, según sus creadores,
unos investigadores de la Universidad McMaster. Un auténtico escándalo
cómo malgastan dinero -el que no es suyo- los políticos de turno.