Mikhail
Baryshnikov es un mito de la danza contemporánea y Ana Laguna es una
extraordinaria veterana. Juntos recibieron en el estreno de 'Tres solos y un
dúo' la mayor ovación en los escenarios madrileños de los últimos tiempos. Nunca
habíamos visto a todo un aforo a reventar puesto en pie aplaudiendo tan larga y
emocionadamente. Cierto que a los mitos se les rinde muchas veces pleitesía
seguidista, pero los cientos de afortunados presentes -entre ellos Joaquín
Cortés y Nacho Duato, Pedro Almodóvar y Eusebio Poncela- parecían haber sido
conmovidos por esta pareja madura, tan elegante, tan sencilla, tan auténtica, y
por un espectáculo tan austero y sopesado, tan modesto como emocionante. Todos
los océanos fueron descubiertos hace tiempo. Ya sólo queda sitio en los
escenarios para lo auténtico.