Cuando bebemos alcohol en exceso, terminamos borrachos.
Cuando estamos borrachos, dormimos.
Cuando dormimos no cometemos pecados.
Cuando no cometemos pecados, vamos al cielo.
CONCLUSIÓN: Para ir al Cielo hay que ser borracho.
El beber mucho alcohol mata las neuronas.
Las neuronas que mata son las más débiles.
Si se mueren las débiles, quedan las más fuertes e inteligentes.
CONCLUSIÓN: Mientras más bebo alcohol, más inteligente me hago.