Confieso que fui dispuesto a divertirme, s�, tal vez a probar alguna
experiencia que no podemos compartir (aunque se lo he propuesto), que
por consideraci�n a ella he evitado hasta ahora.
En fin, que no fue algo que buscase, simplemente ocurri�. De pronto
ah� estaba delante de m�, llam�ndome, perfecta, tentadora, sin
cortarse. Del tipo que a m� me gusta. Y yo estaba solo, recordad, no
iba a tener muchas ocasiones como �sta.
As� que agarr� la fuente y me pegu� un tremendo atrac�n de alioli.
Muy bueno Doc, tenía en la nevera un pequeño morterito de alioli
que he inaugurado hoy a tu salud y a la de la insípida ensalada de
arroz a la que ha dado vidilla :-))
saludos
cardajo