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Message from discussion El plan de Palpatine (Traducción)
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Ardid  
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 More options Mar 3 2005, 9:05 am
Newsgroups: es.rec.ficcion.starwars
From: Ardid <zazuof...@terra.es>
Date: Thu, 03 Mar 2005 14:05:15 GMT
Local: Thurs, Mar 3 2005 9:05 am
Subject: Re: El plan de Palpatine (Traducción)
Obi Wan escribió:

> ¿Alguien podría traducirlo?, es que mi nivel de inglés no es tan alto.

> Un saludo.

Como el texto me ha parecido interesante, me encanta traducir historias que
me gustan y tenía tiempo, lo he traducido pa los que no han podido leerlo.

Que lo disfrutéis.

Ardid
---
Saludos desde el Lado Oscuro

-----------

EL ³INSIDIOUSO² DARTH SIDIOUS
POR Ross TenEyck

Estúpido mortalŠ ¡Me has dado la ocasión perfecta para escribir mi
Excesivamente Extenso Análisis del Plan de Palpatine!

Así es como yo lo veo:

Imagina a un joven Palpatine, en su mundo natal, aparentemente Naboo. Es
ambicioso, carece de escrúpulos y es un Señor de los Sith. Su objetivo
prioritario es el poder. ¿Cómo puede conseguir poder?

No en Naboo; podría probablemente hacerse elegir rey de Naboo con bastante
facilidad, pero al final ¿qué? Consigue gobernar a un puñado de paletos y de
ranas. No, el centro del poder está en la capital de la República, de modo
que el primer paso es hacerse elegir Senador por Naboo. Podemos suponer que
tiene pocas dificultades para conseguirlo.

Pero el Senado es enorme, y Palpatine es sólo una voz en él; una voz que
sólo representa a un remoto planeta subdesarrollado. El siguiente paso es
convertirse en Canciller Supremo. Pero incluso ese puesto está expuesto a
demasiados controles y equilibrios como para satisfacer a PalpatineŠ Excepto
si se produce algún tipo de emergencia o crisis, de modo que el Canciller
pueda declarar la ley marcial, o cualquier ley equivalente, y acaparar
poderes especiales de excepción. Después de esto, la emergencia sólo tiene
que prolongarse lo suficiente como para que el Canciller asegure su
posición, y una vez que lo ha logrado ya puede, de hecho e incluso de
nombre, ser el Emperador de la Galaxia.

Pero ¿Qué tipo de emergencia? Un enemigo externo es algo de probada eficacia
y fiable. Desafortunadamente, sucede que no existe ningún enemigo de la
república plausible a mano.

Bien, cuando no tienes lo que necesitas, lo fabricas. La Federación de
Comercio es grande, poderosa y codiciosa; puede ser forzada a convertirse en
enemigo de la RepúblicaŠ para su sorpresa, claro.

Así que Palpatine personado como Dartjh Sidious, hace un trato con la
Federación de Comercio; no sabemos exactamente cuál, pero está probablemente
en torno a ³Haced exactamente lo que digo, y os haré ricos más allá de
vuestros sueños más ambiciosos². Probablemente les demuestra su utilidad ­el
control mental hace mucho por el éxito de las negociaciones- de modo que
confíen en él; o, lo que es más probable: les convence para que se metan en
algún negocio sucio, de modo que les tiene cogidos.

Mientras tanto, organiza la elección de Amidala como reina de Naboo (O tal
vez sólo tiene suerte). Necesita a alguien carismático y fotogénico, y
también pertinaz. Una hermosa, valiente, e idealista adolescente cumple
estos requisitos a la perfección.

Después, convence a la Federación de Comercio de que puede obtener
condiciones excepcionalmente favorables del pequeño planeta Naboo; su
gobernante es una jovencita humana fácil de manipular e intimidar. Todo lo
que tienen que hacer es vocear y amenazar un poco más de lo que harían
normalmente, y ella romperá a llorar y les dará lo que pidan.

Palpatine sabe, por supuesto, que Amidala no hará tal cosa; de hecho, no
habría nada más apropiado para hacerla recular y disponerse a embestir. Ella
rechazará con arrogancia las exigencias de la Federación, y les desafiará a
que  cumplan sus amenazas.

En este punto, Palpatine debe hacer un delicado juego de  presiones
inversas. Como Darth Sidious, debe asegurar a la Federación de Comercio que
la reina está a punto de ceder ­si amenazan con un bloqueo, ella capitulará.
Si mandan naves de guerra, ella capitulará. Si imponen el bloqueo, ella
capitulará. Después de todo, es sólo una niñaŠ y el Senado es débil y está
distraído; hará la vista gorda.

Como Palpatine, debe sostener el desafío de la reina; una sencilla tarea.
Puede asegurarle que el Senado nunca permitirá que las cosas lleguen
demasiado lejos, y que, de hecho está a punto de intervenir; todo lo que
ella tiene que hacer es aguantar un poquito más. Y además, la Federación
nunca se atrevería realmente a invadir.

En algún momento, tendrá que empujar a la Federación a hacer justamente eso:
invadir. Una vez que invadan, habrán cruzado el Rubicón; no podrán fingir
ante sí mismos que el Senado les ignorará. A no ser, desde luego, que
consigan que la reina firme un tratado que dé algún viso de legitimidad a la
situación. Una vez que invadan, tendrán que hacer que ella firme ese
tratado, o se encontrarán en un conflicto armado con la República. Algo
terrorífico para ellos.

Y la reina, por supuesto, antes moriría que firmar ese tratado. Darth
Sidious sólo necesitará un pequeño empujoncito ahora; puede contar con que
la Federación de Comercio, en su pánico, se comprometerá en una escalada de
atrocidades para convencer a la reina de que firme. Eventualmente, Sidious
verá que proponen torturar a la propia reina. Un poco demasiado lejos ­fácil
de arreglar- y la reina muere; una mártir para Naboo.

Y Palpatine, desde luego, le habrá cogido secretamente el tranquillo a todo
el asunto. Ahora puede captar la atención del Senado ­fíjate lo que han
permitido que ocurra, mientras ellos discutían en una sesión! La joven,
valerosa, hermosa Amidala será la víctima perfecta que garantice el
levantamiento apasionado del populacho. Demandarán que se haga algo, y
pedirán las cabezas de los políticos que permanecieron sentados mientras
esto estaba ocurriendo.

Todo lo que Palpatine necesita es una herramienta conveniente en el Senado
­sin duda tiene varias- para proponer una moción de censura al Canciller
Valorum, y otra para ser nominado, en la rectitud de su aflicción y su ira,
como el nuevo Canciller.

Una vez elegido, no tendrá problemas para hacerse con poderes de emergencia
para acabar con la guerra contra la Federación de Comercio. En este punto,
su único desafío será evitar que la guerra termine demasiado pronto. La
Federación de Comercio estará horrorizada por la posición en la que se
encuentra, pero él puede arrastrarles a las primeras batallas y arreglarlo
para que las ganen. Eso conmocionará a la República y reforzará sus
argumentos para conseguir más poderes, y también puede usar esas victorias
para convencer a la Federación de que realmente puede ganar la guerra ­la
República es claramente, ahora, sólo una cáscara vacía; con un fuerte
empujón, pueden barrerla y hacerse con toda la Galaxia. Una vez que ambos
bandos están comprometidos, puede hacer durar la guerra tanto como sea
necesario.

El camino hacia el trono imperial es todo recto después de esto.

La mosca en la sopa son los Jedi. Han podido volverse decadentes y
instrospectivos, pero Palpatine sabe ­mejor que nadie- lo poderosos que
realmente son, y lo rápido que podrían destruirle si alguna vez sospecharan
lo que está haciendo. Es inevitable que, en algún momento, los Jedi
sospechen algo. Cuando eso ocurra, debe distraerles de la verdad con una
mentira plausible; algo que les mantenga ocupados hasta que esté preparado
para moverse contra ellos.

La mejor mentira, si puedes permitírtelo, es la verdad. ¿Qué mejor garantía
para galvanizar a los Jedi que el descubrimiento de que su antiguos
enemigos, los Sith, están aún en activo? Mientras los Jedi busquen Siths en
sombríos rincones de la Galaxia en vez de hacerlo bajo las luces de neón del
centro, estarán demasiado ocupados para echar un vistazo más atento al nuevo
Canciller.

Así que Darth Sidious selecciona a un aprendiz y empieza a entrenarle. No le
entrena para que sea un Maestro, y, eventualmente, ocupe el lugar de
Palpatine ­si es que algún Maestro Sith ve con buenos ojos semejante
perspectiva- sino más bien como a una máquina de matar Jedis. (Nótese que,
en la película, Darth Maul estaba obsesionado por luchar contra los Jedi,
sin importar cuál fuera su misión en un momento dado)

Así que, cuando los Jedi empiezan a sospechar lo que la Federación de
Comercio está haciendo, Palpatine les soltará a Maul. Con suerte, Maul
matará a muchos de ellos antes de que le cojan, pero eso no es necesario
­todo lo que realmente tiene que hacer es atacar a los Jedi y morir. Puesto
que Maul será inconfundiblemente un Sith, los Jedi dedicarán inmediatamente
todos sus recursos a encontrar al otro ­y Palpatine habrá dejado numerosas
pistas falsas; suficientes como para mantenerles husmeando muy muy lejos de
Coruscant por mucho tiempo. Tiempo suficiente como para asegurarse su base
de poder y dispersarlos. Para cuando rastreen al verdadero Maestro Sith, ya
será demasiado tarde.

Llamemos a esto el plan ³A².

Las cosas marchan de acuerdo al plan hasta que el Canciller Valorum envía a
dos Jedi a hablar con la Federación de Comercio. Palpatine sabía que los
Jedi empezarían a husmear en algún momento, pero probablemente no sabía
exactamente cuándo ­podemos inferir que es más difícil anticipar qué hará
una persona fuerte en la Fuerza que una persona normal.

En cualquier caso, cuando descubre que los Jedi están en la nave con sus
títeres de la Federación, la absoluta prioridad es impedir que los Jedi se
encuentren con ellos ­los Jedi simplemente les manipularían para que
abandonen el bloqueo, y todo el trabajo de Palpatine se habrá ido a pique.

No obstante, también puede utilizar la situación como el detonante que
necesita para presionar a los chicos de la Federación más allá del límite,
hacia una verdadera invasión. En el calor del momento, les convence para que
atenten contra la vida de los Jedi. Sabe que difícilmente tendrán éxito,
pero no le importa; una vez que lo hayan intentado, la Federación de
Comercio está atrapada en un conflicto con la República. Tendrán que invadir
y hacer que la reina se rinda antes de que vengan más Jedi.

Hay algunos obstáculos: los Jedi podrían simplemente masacrar a todas las
marionetas de Palpatine. Sin embargo, es un riesgo razonable ­probablemente
ni siquiera los Jedi podrían con toda las fuerzas de la Federación en su
nave, y, en cualquier caso, serían reacios a matar indiscriminadamente hasta
que tuvieran una idea clara de lo que está sucediendo. Lo más probable sería
que escaparan.

Una vez que eso ocurra, las cosas podrían ir por diferentes caminos. Los
Jedi podrían robar una nave y volver directamente a Coruscant para informar.
En ese caso, tendrá que asegurarse de que Darth Maul les intercepte antes de
que regresen, o, como mínimo, tan pronto como sea posible tras dicho
regreso. No obstante, eso podría ser problemático; preferiría que el
encuentro con Maul tuviera lugar en cualquier otro lugar en vez de en la
capital. Aun así, él puede hacer sus movimientos si eso ocurre.

Lo más probable es que los Jedi merodeen por Naboo, al menos durante un
tiempo. Podrían decidir organizar una resistencia contra la invasión. En ese
caso, puede enviar de nuevo a Maul tras ellos; el desafío en este caso será
evitar que hagan la conexión entre los Sith y la Federación de Comercio
­Palpatine no desea que se acerquen demasiado a ese enlace.

De todas formas, no importa lo que hagan los Jedi; él está preparado para
ejecutar variaciones sobre el plan original.

Tal como sucede, los Jedi escapan al planeta, agarran a la reina y despegan
hacia Coruscant.

Esto plantea a Palpatine una especie de dilema. Por un lado, el rescate de
la reina por parte de los Jedi sugiere un intrigante plan alternativo: Si la
reina viene a Coruscant, puede apelar al Senado; las atrocidades habrán
perdido algo de su visceral extremismo, pero la presencia real de la reina
en la cámara del Senado lo compensará. Y haciendo que la mismísima reina
proponga la moción de censura contra el Canciller Valorum, está ganando
muchos puntos ³maléficos², por poner a los Chicos Buenos al borde de su
propia destrucción.

Por otro lado, debe enviar a Darth Maul contra los Jedi tan pronto sea
posible antes de que tengan tiempo de preguntarse en serio qué había pasado
exactamente por las cabezas de la Federación de Comercio para hacerles
actuar aparentemente tan sin sentido. Y Darth Maul es lo bastante bueno como
para culminar con éxito su misión, matar a los Jedi y llevar a la reina de
vuelta a Naboo.

No obstante, incluso si esto sucede, no será una gran pérdida; puede
simplemente retornar al plan ³A², y asegurarse de que cuando el resto de los
Jedi traten de averiguar quién o qué se cargó a dos de sus miembros, haya
suficientes pruebas que les conduzcan convenientemente en la dirección
equivocada.

Pero sucede también, como él podría haber esperado, que los Jedi tienen
éxito llevando a Amidala a Coruscant, aunque en sus mentes están los  Sith,
y además con el inesperado añadido de ese extraño niño que tiene tanto
potencial, para un lado o para el otro. Amidala es tan interesante como él
esperaba que fuese, si bien no tanto en el sentido que él había planeado
originalmente, y él es elegido Canciller.

Así que, al final, Palpatine consigue una fuerte pero cualitativa victoria.
No ha llegado tan lejos como esperaba en este punto: la Federación de
Comercio ha sido inesperadamente vencida así que ha acabado con la gran
amenaza exterior, y Darth Maul sólo consiguió matar a uno de los Jedi antes
de ser sacrificado. De todas formas, ha cumpido sus objetivos principales:
es el Canciller, los Jedi están absolutamente distraídos y, lo más
importante, nadie sospecha de él.

Y ahí está Anakin, tan poderoso pero tan temeroso e irascible. No había
esperado a Anakin, pero el chico sería un peón muy útil. Dejemos que los
Jedi se ocupen de su formación inicial; habrá años aún para llevarle hacia
el Lado Oscuro.

Mientras tanto, tendrá que centrarse en crear un nuevo enemigo. Quizá uno
interno esta vezŠ una resistencia o rebelión de alguna claseŠ

Copyright © 2001 by Ross TenEyck


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