Ah, el abuelo Mozart es tenido por uno de los más grandes -con el permiso siempre del divino Ludwing Van- pero existen otros mundos repletos de interés, mi buen Sapristi. En éste, por ejemplo,
Diego García <d...@gmail.com> wrote: > Está bien. Te > dejo con la prueba incuestionable de que Dios existe,
cierto es que molan mucho estas pruebas de que una suerte de búsqueda que está en marcha sobre dios y sus disfraces, sobre los muslos comestibles del alma, transcendencia y percepción mamífera, si la dosis de 23 gramos mola o si llegas a 38 es un calibre asesino... Siempre en períodos de saciedad, ya que el hambre perra y la enfermedad grave suelen ausentarse estas pruebas inapelables de la consciencia humana. En serio, el arte sacro no es sino las fotos, los sonidos, las ocurrencias que las naves interesatelares envían al aproximarse hacia dentro, justo en las constelaciones de la glándula pineal y las fuerzas gravitatorias que otros laberintos cerebrales tienen a bien mostrarnos. Una catedral no es sino un sueño de piedra. Un delirio de granito o arenisca roja. Una nave que inmóvil espera a sus tripulantes para viajes cerebrales de ida y vuelta. Cerrar los ojos es siempre opcional.
debajo de esos pelazos de JSBach siempre hubo un rockero, boys:
Bromeaba sobre Bach, espero que Dios no me lo tenga en cuenta. Sobre tu texto, recomendarte el visionado de Camino, de Javier Fesser, una cinta que habla sobre el enorme poder de los sueños, y el amor a la vida, y el amor a la muerte.
Impresionantes ejemplos. Se me ha puesto la piel de gallina. Está bien, ya que la música rock es a la música lo que las patatas bravas son al arte culinario, un instrumento perfecto para dejarte el paladar hecho unos zorros. Si, no obstante, hay que alimentarse de patatas por lo menos que sean en tortilla con su cebolla al punto lacrimoso,
Home, Dondiego, admitamos 'abuelo' aplicado a Wolfy si es por situación espacio-temporal en término absoluto, porque lo que es relativo, poca gente se conserva tan lozana y frescachona como este niño eterno.
> el señor Guo Gan interpreta un delicado solo con un instrumento > alienígena.
Maravilloso lo que se puede conseguir con un instrumento tan limitado. Tal vez sea único para captar y plasmar ese reflejo acuático; parece fabricado en exclusiva para ello. De haberlo conocido, ¿qué composiciones para Guo hubiera escrito el jovenzuelo salzsburgués? ¿y qué pasaría si mezclamos a otro virtuoso como el chino, un opus mozartiano y un instrumento barato barato? Pues lo mismo ésto: http://www.youtube.com/watch?v=ntksmFXynbs ¡Pero musotro teníamos a Kurt Savoy, que aunque ya esté un poco cascaíllo el hombre, chiflaba que daba gusto! ¡Viva'jpaña!: http://www.youtube.com/watch?v=BRol6l3WJjk&feature=related
> Bromeaba sobre Bach, espero que Dios no me lo tenga en cuenta. Sobre tu texto, > recomendarte el visionado de Camino, de Javier Fesser, una cinta que habla > sobre el enorme poder de los sueños, y el amor a la vida, y el amor a la > muerte.
> Impresionantes ejemplos. Se me ha puesto la piel de gallina. Está bien, ya > que la música rock es a la música lo que las patatas bravas son al arte culinario, > un instrumento perfecto para dejarte el paladar hecho unos zorros. Si, no > obstante, hay que alimentarse de patatas por lo menos que sean en tortilla > con su cebolla al punto lacrimoso,
Hombre, está bien esa cosa. pero, lo del Bach roquero me parece lamentable. Demasiado chabacano. Creo que esto de Bach se puede tratar en plan rock, pero requiere un poco más de delicadeza. Se necesita algo de arte para hacerlo. De lo contrario se rompe en pedazos. leopoldo
Lo de abuelo era un término cariñoso. Como el abuelo lleva un tiempo criando malvas creo que podemos tomarnos estas confianzas.
Sobre las revisiones propuestas te diría que el deje electrónico de La muerte no terminó nunca de vencerme, así que por los mismos dineros me quedo con la pomposidad un tanto forzada de ésta
Pomposidad que no resta emoción al tema ni a la evocación infantil del cine de verano, uno de los escenarios donde se manifestaba la felicidad más completa. Es una maravilla (que ya enlacé hace unas semanas, por cierto). Otra variante, pero dentro del género más o menos bufo, es ésta: http://www.youtube.com/watch?v=V3gp7B8WC4Q&feature=related Saludos. :-)
No están mal las variaciones de esa orquesta, le seguiremos la pista.
Sobre la épica de sesión continua que tan buenos ratos de domingo nos hizo vivir, Sap, vaya mi recuerdo para el viejo Coronel que derretía el plomo con la mirada, menudo elemento
No dudes que el día que se nos vaya El hombre sin nombre, si todavía sigo en el mundo, derramaré una lágrima por mi infancia... y ¡venga otro whisky doble de Western, camarero!
> y ¡venga otro whisky doble de Western, camarero!
Las películas de combois se dividen en dos. Las clásicas americanas se colocan en la tv de los sábados por la tarde, mientras que el cine de verano pertenece en exclusiva al espaguetiW. De lo primero, memorable ejemplo de imposición del inglés: http://www.youtube.com/watch?v=_8skGWzD70U De lo segundo, unas cosillas del inolvidable "Feo" Eli Wallach en la propia Alabama: http://www.youtube.com/watch?v=ouvSbT-_SOw&feature=related :-)
On 28 oct, 10:56, "Cayetano Lupenna [NR]" <newsrea...@boj.org> wrote:
> Holas,
> Esta mañana tocaba papeleos y recados varios. He cogido una bolsa de > libros, esos que te regalan con buena intención aunque tienes sospechas > de que hay una razón o mala leche oculta del generoso visitante, en una > palabra: no me gustan. Quizás a otros sí, a saber:
yo le tengo en el garaje un armario lleno de libros, que nunca voy a visitar.
Para cuando venga la crisis de la energía, con un poco de aceite vieja de freir, se puede usar como combustible, bien hacer cocer las coles, bien pa calentarse uno un poco. Bueno, para combustible me pueden servir todos los libros que tengo. Pues antes de que se los coman los ratones, es preferible usarlos para cocer la comida. Básicamente no es más que celulosa. leopoldo
¡Qué razón tienes, Sapristi! Las películas siempre se dividen en dos: las buenas, las malas, y todas las demás.
En mi modesto parecer mucho Western estadounidense está un pelín sobrevalorado, por ejemplo aquella cinta del Álamo que cité solo por la calidad de su banda sonora, y conste que tampoco me parece una mala película, me parece que el Duke, por ejemplo, era un tiarrón enorme cuya figura al contraluz ya llenaba ella sola la sábana de sueños. También me parece que este juguete del cine lo han explotado mejor que nadie y a conciencia los estadounidenses desde sus mismos orígenes, desde que a Griffith se le ocurrió llevar la novela a la pantalla o firmar sus cintas y recoger el nombre de los protagonistas en los títulos de crédito, desde que pusieron nombre por ejemplo a los diferentes géneros y desde que surgió la Edad del Oro del cine, Hollywood, su star system, etcétera. Esto les otorga mucha ventaja subjetiva. Sucede todo lo contrario con el Western de otras nacionalidades, que no ha sabido venderse tan bien y luego este empeño forense de etiquetarlo y subetiquetarlo todo no sé si ha beneficiado demasiado al llamado spaghetti western, me da en la nariz que no y eso que este subgénero ha dado un puñado de obras imprescindibles para lo que es el total de su producción, que tampoco es tan elevada porque el fenómeno fue más o menos efímero.
On 11 nov, 10:29, "Sap." <manigundaQUITAE...@yahoo.es> wrote:
El cine que olía a albahaca al que le crujían las sillas y tenía la pantalla plena de mil maravillas. Allí salió Ali Babá, y hasta el monstruo de Kin-Kon y a más de una chavalilla se le quedó el corazón prendido un tal Pol Niuman - ¡No se escribe así, chiquilla! - Bueno, pues me da lo mismo, que el cine es para soñar, para que hermoseen los sueños nuestra triste realidad. El cine que olía a albahaca, a claveles y a jazmines, que se nos prendió en lo hondo de las mentes infantiles y nos bendijo y nos hizo más alegres y más libres.
> Como dicen en el trailer de la época, Now see how the west was fun!
Memorable el rato en aquel cine Coliseo, el mejor de la ciudad y al que se asistía 'vestido de domingo', viendo esta película que aquí llamaron "La batalla de las Colinas del Whisky". Ésta, en cambio, nos divirtió como ninguna otra en el lóbrego cine escolar: http://www.youtube.com/watch?v=_yUqhYiaJEo (Por supuesto, los ecos del doblaje son imperecederos) :-)
"Blanca Barojiana" <blanca.baroji...@gmail.com> escribió en el mensaje news:00f77090-c965-4922-b336-
>El cine que olía a albahaca >al que le crujían las sillas
...Y que se llamaba Cine Almirante. Aps, pues muchas, muchas gracias dña. Bbé por estos versos que tan glorifuerteados se adaptan en estilo tan delicadamente al tema. Me los guardo porque son material aprovechable para futuros proyectos. :-)
On 16 nov, 16:28, "Sap." <manigundaQUITAE...@yahoo.es> wrote:
> >El cine que olía a albahaca > >al que le crujían las sillas
> ...Y que se llamaba Cine Almirante.
Ah: pues muchas gracias por haberle encontrado arte a los versillos.
El cine Almirante dices, ¡hombre menuda historia tiene!, frente a Santa Catalina, sí señor. Si allí echaron "Los hermanos Marx en el Oeste" en julio del 48. Menuda generación de cines: el Capitol, el Regina, las Flores, el Arrayán, Santo Domingo, La Gloria, el Astor, el San Jacinto, San Telmo...
Mira, te dejo la cartelera del ABC Sevila del 27 de Julio del 48 y eliges tú la película, ¿vale?
Ah, por cierto, nene: mira también el anuncio junto a la cartelera: "Se necesita Taquimecanógrafo, libre servicio militar, capacitado, llevar correspondencia. Escribir con referencias al nº 5401 INCA. Sevilla." Que digo yo que eso a ti se te daría muy bien y que ya tendrás que ir sentando la cabeza e ir dando la entrada para un pisito, ¿no? No querrás que nos estemos de novios toda la vida, hijo, que de cine en cine los sábados por la tarde no vive una, ¿me escuchaaaaas?
Y luego quiero que con tu primer sueldo me lleves a cenar al restaurante que se anuncia: "Venta Santa Cruz. Selecto Restaurante- Mar. Formidable cubierto 25 pesetas." Que quiero que mis amigas se mueran de envidia.
He estado buscando en el álbum una foto que nos hicimos frente al cine Almirante el verano pasado, pero no la encuentro. Mientras tanto de dejo estas, que me tengo que ir a escape al mercado con mamá que ya se está enfadando...
"Blanca Barojiana" <blanca.baroji...@gmail.com> escribió en el mensaje news:f8ee6e5b-8348-4f62-b27f-
>Que digo yo que eso a ti se te daría muy bien y que ya >tendrás que ir sentando la cabeza e ir dando la entrada para un >pisito, ¿no? No querrás que nos estemos de novios toda la vida, hijo, >que de cine en cine los sábados por la tarde no vive una, ¿me >escuchaaaaas?
Bueno, hija, vaaaale, iré mañana a lo del anuncio, pero ya sabes que como luego exijan lo de la "buena presencia" le darán el puesto a algún fresco de brillantina. ¿Pero tú te imaginas las ganas que tengo de labrarme un porvenir? Lo que pasa es que, ya sabes, que yo no soy mucho de trabajo físico, tú me conoces, que tengo las manos delicadas. Incluso éso de pasarte el día aporreando las teclas de una máquina de escribir debe ser cansado y fatal para los dedos... Y luego, ¿cómo te iba yo a acariciar en el cine, currucuquita? Oye, y a propósito, ¿hablaste con don Mariano o con su hijo? ¿te han dicho ya a cuántos plazos nos pueden poner lo del juego de cacerolas y la colcha de matrimonio? (Ah, el sábado echan "La solterona", con la Bete Davi, que me lo ha dicho Emilio. Si vamos, ¿te vas a poner la falda ésa de la rajita que me gusta tanto, cuchichifritina?) :-*************************
http://cines-olvidados.blogspot.com/ ¡Qué bonito el blog! Pero verás, el cine Almirante al que yo me refiero es uno de verano llamado así porque estaba situado en la calle Almirante Topete ( http://tinyurl.com/yhe7xs9 ) en el barrio del Tiro de Línea; mientras que el que tú apuntas, estaba en el casco antiguo, cerca de la calle Almirante Apodaca ( http://tinyurl.com/ybedak7 ) Para situar a ambos en la ciudad, pues no sé cómo tienes que hacer... ¿pruebas a llamar al Almirantazgo? :-))))
> On 16 nov, 16:28, "Sap." <manigundaQUITAE...@yahoo.es> wrote:
> > >El cine que olía a albahaca > > >al que le crujían las sillas
> > ...Y que se llamaba Cine Almirante.
> Ah: pues muchas gracias por haberle encontrado arte a los versillos.
> El cine Almirante dices, ¡hombre menuda historia tiene!, frente a > Santa Catalina, sí señor. Si allí echaron "Los hermanos Marx en el > Oeste" en julio del 48. Menuda generación de cines: el Capitol, el > Regina, las Flores, el Arrayán, Santo Domingo, La Gloria, el Astor, el > San Jacinto, San Telmo...
> Mira, te dejo la cartelera del ABC Sevila del 27 de Julio del 48 y > eliges tú la película, ¿vale?
> Ah, por cierto, nene: mira también el anuncio junto a la cartelera: > "Se necesita Taquimecanógrafo, libre servicio militar, capacitado, > llevar correspondencia. Escribir con referencias al nº 5401 INCA. > Sevilla." Que digo yo que eso a ti se te daría muy bien y que ya > tendrás que ir sentando la cabeza e ir dando la entrada para un > pisito, ¿no? No querrás que nos estemos de novios toda la vida, hijo, > que de cine en cine los sábados por la tarde no vive una, ¿me > escuchaaaaas?
> Y luego quiero que con tu primer sueldo me lleves a cenar al > restaurante que se anuncia: "Venta Santa Cruz. Selecto Restaurante- > Mar. Formidable cubierto 25 pesetas." Que quiero que mis amigas se > mueran de envidia.
> He estado buscando en el álbum una foto que nos hicimos frente al cine > Almirante el verano pasado, pero no la encuentro. Mientras tanto de > dejo estas, que me tengo que ir a escape al mercado con mamá que ya se > está enfadando...
diosmío, BB cuanta nostalgia lo de esas fotos. Yo iba muy poco al cine, pero recuerdo que una vez entré en uno llamado "cine del puerto". El techo era de plancha de zinc ondulada y en mitad de la función, una peli en blanco y negro, empezó a caer un chaparrón con gotas muy gordas. Ya te puedes imaginar el ruido ensordecedor de la lluvia sobre la plancha ondulada. Y lo más interesante, un río d agua empezó a entrar, y alguna gente se tuvo que cambiar de lugar, pues le caía toda una cascada encima. Y es que el techo tenía un agujero como de veinte centímetros de diámetro. Fue una experiencia memorable. Pero, nunca llegué a hacer manitas en un cine. Iba muy poco. Me ocurría lo de ir al cine una vez cada años bisiesto o algo así. Los años de bonanza iba al cine cada tres o cuatro meses. No os puede extrañar que solo haya visto películas malas. Tengo mala opinión del cine. Leopoldo
El cine que olía a albahaca al que le crujían las sillas y tenía la pantalla plena de mil maravillas. Allí salió Ali Babá, y hasta el monstruo de Kin-Kon y a más de una chavalilla se le quedó el corazón prendido un tal Pol Niuman - ¡No se escribe así, chiquilla! - Bueno, pues me da lo mismo, que el cine es para soñar, para que hermoseen los sueñosllegados de tro mundo, nuestra triste realidad. El cine que olía a albahaca, a claveles y a jazmines, que se nos prendió en lo hondo de las mentes infantiles y nos bendijo y nos hizo más alegres y más libres.
Seb.- Eres benevolente, Blanca, con ese cine facilón y de personajes que la pantalla ensalzaba hasta confundirlos con nuestros sueños, callada humillación para el muchacho que irremediablemente era iniciado en las adversas labores de la tierra o de la construcción, como se dice. Porque jamás se vio al Bogart de turno ansiar que el sol de la tarde acabara de irse para propio alivio y para verse un rato, tal vez, con los amigos. ¡Aquellos del cine siempre eran otra cosa, Blanca! Pero puede, sin embargo, que esa benevolencia tuya sea la única forma de salvarlos, y de salvar algo de lo que, aquellos sábados por la tarde, se nos pegaba. Al final, pues, no te critico. Pero estoy convencido -y a ver qué haces, si no- de que los grandes engaños ya empezaban por ahí. Es verdad que eran engaños suaves y no pedían grandes esfuerzos; pero ésta ya es otra cuestión. Nada, saludos.
> El cine que olía a albahaca > al que le crujían las sillas > y tenía la pantalla > plena de mil maravillas. > Allí salió Ali Babá, > y hasta el monstruo de Kin-Kon > y a más de una chavalilla > se le quedó el corazón > prendido un tal Pol Niuman > - ¡No se escribe así, chiquilla! > - Bueno, pues me da lo mismo, > que el cine es para soñar, > para que hermoseen los sueñosllegados de tro mundo, > nuestra triste realidad. > El cine que olía a albahaca, > a claveles y a jazmines, > que se nos prendió en lo hondo > de las mentes infantiles > y nos bendijo y nos hizo > más alegres y más libres.
> Seb.- Eres benevolente, Blanca, con ese cine facilón y de personajes que la > pantalla ensalzaba hasta confundirlos con nuestros sueños, callada > humillación para el muchacho que irremediablemente era iniciado en las > adversas labores de la tierra o de la construcción, como se dice. Porque > jamás se vio al Bogart de turno ansiar que el sol de la tarde acabara de > irse para propio alivio y para verse un rato, tal vez, con los amigos. > ¡Aquellos del cine siempre eran otra cosa, Blanca! Pero puede, sin embargo, > que esa benevolencia tuya sea la única forma de salvarlos, y de salvar algo > de lo que, aquellos sábados por la tarde, se nos pegaba. Al final, pues, no > te critico. Pero estoy convencido -y a ver qué haces, si no- de que los > grandes engaños ya empezaban por ahí. Es verdad que eran engaños suaves y no > pedían grandes esfuerzos; pero ésta ya es otra cuestión. Nada, saludos.
> Sebastián.
solo eran sueños, Sebastián. Esos personajes te permitían vivir otra vida diferente durante 90 minutos, por un precio módico. Los espectadores vivían aventuras imposibles, muy alejadas de su realidad cotidiana. En general, los personajes de las películas corren aventuras que tenías muy escasa relación con el mundo real. Y de paso, te podían ayudar a sentirte una persona diferente, durante un rato. En eso las novelas no eran diferentes. Era como vivir una vida alternativa durante unos cuantos minutos. lopoldo
> Pero estoy convencido -y a ver qué haces, si no- de que los grandes > engaños ya empezaban por ahí. Es verdad que eran engaños suaves y no > pedían grandes esfuerzos; pero ésta ya es otra cuestión. Nada, > saludos.
Esperas demasiado, Seb. Cada cosa tiene su finalidad y así como no se espera de unos zapatos que sirvan de teléfono, kaos aparte, tampoco se puede pedir del cine que sirva para todo. El cine, como la literatura de ficción, tiene la diversión como única finalidad.. Diversión, diversión y diversión. Si no consigue divertirte, ha fallado miserablemente. Hay formas y formas de llevar la diversión, no solo chistes malos, of course y hay mercado para todo tipo de diversión, aún la muy seria, pero seguriá siendo diversión, entretenimiento, desahogo, placer, etc..
Hay otros tipos de medios para otros menesteres. Para formar al personal ya tenemos, documentales, libros, e.h.l., et cætera et caetera (fíjate con a pegada e incrustada, pero no con o).
Si el cine tuviera, como uno de sus objetivos, formar a la gente, el cine habría muerto a los pocos días de inventarse, y ahora nos divertiríamos con cualquier cosa de la vida cotidiana, con la cojera del abuelo, por ejemplo, como era antes, porque la gente necesita distracción.
> Seb.- Eres benevolente, Blanca, con ese cine facilón y de personajes que > la > pantalla ensalzaba hasta confundirlos con nuestros sueños, callada > humillación para el muchacho que irremediablemente era iniciado en las > adversas labores de la tierra o de la construcción, como se dice. Porque > jamás se vio al Bogart de turno ansiar que el sol de la tarde acabara de > irse para propio alivio y para verse un rato, tal vez, con los amigos. > ¡Aquellos del cine siempre eran otra cosa, Blanca! Pero puede, sin > embargo, > que esa benevolencia tuya sea la única forma de salvarlos, y de salvar > algo > de lo que, aquellos sábados por la tarde, se nos pegaba. Al final, pues, > no > te critico. Pero estoy convencido -y a ver qué haces, si no- de que los > grandes engaños ya empezaban por ahí. Es verdad que eran engaños suaves y > no > pedían grandes esfuerzos; pero ésta ya es otra cuestión. Nada, saludos.
solo eran sueños, Sebastián. Esos personajes te permitían vivir otra vida diferente durante 90 minutos, por un precio módico. Los espectadores vivían aventuras imposibles, muy alejadas de su realidad cotidiana. En general, los personajes de las películas corren aventuras que tenías muy escasa relación con el mundo real. Y de paso, te podían ayudar a sentirte una persona diferente, durante un rato. En eso las novelas no eran diferentes. Era como vivir una vida alternativa durante unos cuantos minutos. lopoldo
Seb.- Aquel cine servía para vivir "otra vuda" durante noventa minytos, ¿verdad? De modo que estamos de acuerdo. Y con las novelas puede pasar lo mismo. El resumen es que siempre habrá habido gente que ha pretendido ignorar lo que pasa en este océano, al menos a partir de ciertas profundidades y se dedica a construir y a exhiubir otro mundo, más o menos hecho de cartón piedra. Claro que no era así siempre, pero creo que se trataba de excepciones (aquello de Charlot, por ejemplo, nunca fue enajenante). Y nada. Es que yo creo que por aquel cine ya asomaba cierto planteamiento de conveniencia que se seguía con la gestualidad de los políticos, de los informadores con algún status y hasta con las propuestas de fondo que el maestro no dejaba de mantener en vigor (que si unos reyes católicos, que si América...). Yo me temo, Leo, que esas pequeñas y tam decisivas cuestiones, irremediablemente las primeras que aparecen en la vida, son lo que primero se tapa: se tapa con la alfomnbra que habrá de permitir el paso de toda clase de arlequines. Pero no quiero ser demasiado pesimista, y menos darte mal ejuemplo. Saludos.
On 17 nov, 19:04, "Sebastián" <inotnaBOR...@ono.com> wrote:
> Seb.- Eres benevolente, Blanca, con ese cine facilón y de personajes que la > pantalla ensalzaba hasta confundirlos con nuestros sueños, callada > humillación para el muchacho que irremediablemente era iniciado en las > adversas labores de la tierra o de la construcción, como se dice. Porque > jamás se vio al Bogart de turno ansiar que el sol de la tarde acabara de > irse para propio alivio y para verse un rato, tal vez, con los amigos. > ¡Aquellos del cine siempre eran otra cosa, Blanca! Pero puede, sin embargo, > que esa benevolencia tuya sea la única forma de salvarlos, y de salvar algo > de lo que, aquellos sábados por la tarde, se nos pegaba. Al final, pues, no > te critico. Pero estoy convencido -y a ver qué haces, si no- de que los > grandes engaños ya empezaban por ahí. Es verdad que eran engaños suaves y no > pedían grandes esfuerzos; pero ésta ya es otra cuestión. Nada, saludos.
El cine: el mundo de los sueños, sí, la promesa del gran sueño americano. Es cierto que no podía cambiar la realidad, pero sí dar modelos de otra cuyos cánones al fin se impusieron e hicieron evolucionar sociedades tan clasistas, cerradas y violentas como lo era la nuestra. Los jóvenes soñaban con ser mejores, más libres, algo se tuvo que quedar imbuído en el espíritu, Sebastián, un afán de aventura, de libertad, de progreso. Yo estoy a favor de todo lo que sea evasión porque libera el alma de las ataduras de la cotidianedidad asfixiante. Y el cine americano movió conciencias, sí, y movió ilusiones. Cordiales saludos, Sebastián, te dejo un trocito de "Tiempos modernos", que también el cine tuvo y tiene su faceta crítica- social, como arte que es.
On 17 nov, 20:04, Geode <leopoldo.perd...@gmail.com> wrote:
> On 17 nov, 18:04, "Sebastián" <inotnaBOR...@ono.com> wrote:
> > "Blanca Barojiana" <blanca.baroji...@gmail.com> escribió en el > solo eran sueños, Sebastián. Esos personajes te permitían vivir otra > vida diferente durante 90 minutos, por un precio módico. Los > espectadores vivían aventuras imposibles, muy alejadas de su realidad > cotidiana.
Y conocer a otras personas cuyos valores emocionales y morales no se daban en nuestro entorno: modelos de valor, de amor, personas heroicas, etc. La novela, y también el cine, tienen la capacidad de analizar la realidad social y plasmarla como es, eliminando los arquetipos impuestos por la cultura y el poder dominante: por eso son educativas, por eso la a la gente le entusiasma: porque muestran la realidad, aunque sea mediante símbolos. Y qué decir de las películas de aventuras en las que salían países que nunca habíamos visto ni en las estampas de los libros... Bueno, que me enrollo, Leo. Un beso,
> El resumen es que siempre habrá habido gente que ha pretendido ignorar lo > que pasa en este océano, al menos a partir de ciertas profundidades y se > dedica a construir y a exhiubir otro mundo, más o menos hecho de cartón > piedra.
Hombre, Seb., de manera particular puedo decirte que conozco a otra gran "industria" que ha creado mundos de cartón piedra y no aquella rancia Cifesa precisamente sino un mundo decorado con maderas estofadas, esculturas polícromas, orfebrerías, dorados retablos, etc. Pero si vuelvo al cine, y fuera de cualquier consideración artística, comercial y hasta de negocio de barraca de feria, su función analgésica, la que tantos sufrimientos palió, ya justifica su existencia. Creo profundamente que un mundo con cine es mejor que un mundo sin él, y sobre todo... para los pobres, para los que son como éramos nosotros hace tan solo unas décadas. Entonces, vale que no arreglaba la realidad (¿o sí? ¿o la mejoraba? hace unos meses charlábamos sobre la película "Escuela de sirenas", el technicolor de las piscinas previo a la cena de boniatos), pero tampoco frustraba como al que se sabe víctima del timo del tocomocho. La felicidad que quedaba instalada en los ojos por días o por semanas y el haber conocido otras existencias y el haber contemplado otros mundos, otros paisajes y otras danzas, otra gente, en suma, el haber aliviado el simple acto de echarse a dormir para afrontar otro día de calamidades, es un prodigio. Lo que yo entiendo por un milagro, Seb. Pero hombre, ¿tú no has visto "La Rosa Púrpura de El Cairo"? :-)))) Saludos.