Entrevista a Pablo Picasso, de Jerome Seckler en New Masses, 13 de marzo
1945
Fuente:
http://descontexto.blogspot.com.es/2012/04/entrevista-pablo-picasso-de-jerome.html
En las últimas horas de la España leal a la República, Picasso pintó su
Guernica, y con esta obra mural se erigió como un poderoso y penetrante
pintor de la protesta social. Pero fue la única muestra. Con el tiempo,
Francia entró en guerra, pero en los cuadros de Picasso no hubo ni
atisbo de la furiosa respuesta en el Guernica. Entonces se produjo el
desastre militar francés y la humillante ocupación alemana. Circularon
historias desagradables acerca de Picasso. Que vivía bien en París con
los alemanes; que colaboraba con la Gestapo, y que ésta, a cambio, le
permitía seguir pintando sin molestarle; que vendía falsificaciones a
los nazis, obras que firmaba él pero que realizaban sus discípulos,
incluso corrió la voz de que había muerto. Desde la liberación de París,
Picasso continuó siendo una figura completamente rodeada de misterio y
oscuridad. En octubre, inmediatamente después de la liberación, se hizo
pública una nota impactante: Picasso se había hecho miembro del partido
comunista. Ese mismo mes se organizó en el París liberado una
impresionante exposición de arte contemporáneo francés. Una de las
salas-compuesta por setenta y cuatro cuadros y cinco esculturas,
realizados en su mayor parte durante la ocupación-fue expecialmente
dedicada a Picasso. La exposición me sorprendió. Allí estaba el Picasso
del Guernica, poderoso, bellísimo, un pintor de la vida y de la
esperanza. Me emocionó tanto su trabajo que decidí ir a verle. (…) Le
expliqué mi interpretación de "El Marino", que había tenido ocasión de
admirar en el Salón Liberación. Le dije que creía que se trataba de un
autorretrato -el traje, la red, la mariposa roja, mostraban a Picasso
como una persona en busca de una solución para su época, intentando
hallar un mundo mejor- y que el uniforme de marinero indicaba su
participación activa en el esfuerzo. Me escuchó con atención y
finalmente respondió:
Sí, soy yo, pero no pretendía darle ningún significado político.
Le pregunté por qué se había retratado vestido de marinero.
Porque siempre llevo una camiseta de marinero. ¿Lo ve?
(Se desabrochó la camisa y tiró de su ropa interior. ¡Era blanca con
rayas azules!)
¿Y la mariposa roja? ¿El color no tiene una intención deliberadamente
política?
No en especial. ¡Si es así, será cosa de mi subconsciente!
Pero tiene que tener un significado concreto, lo admita o no. Lo que hay
en su subconsciente es resultado de su pensamiento consciente. No es
posible escapar de la realidad. (Me observó un instante antes de responder)
Sí, es posible y normal. ¿Es usted escritor?
No, no lo soy. Nunca antes he escrito. Trabajo la madera por vocación.
También soy pintor, pero únicamente como distracción, porque de algo
tenía que vivir.
Ya, lo comprendo.
¿Tengo su consentimiento para escribir un artículo sobre usted?
Sí. ¿Para qué publicación?.
Para New Masses.
(Sonriendo) Lo conozco. (Lanzó una mirada hacia la puerta abierta. Había
varias personas esperándole) Subamos un momento al estudio.
Ascendimos por una escalera hasta el estudio principal, donde en
realidad desarrollaba su trabajo. La habitación estaba limpia y
ordenada. No tenía la apariencia polvorienta y caótica del cuarto de abajo.
Mucha gente mantiene ahora, debido a su nueva militancia, que se ha
convertido en un líder cultural y político para el pueblo, y que su
influencia a favor del progreso podría ser tremenda.
Sí, soy consciente de ello.
En Nueva York discutimos su obra con frecuencia, especialmente el
Guernica (cedido en préstamo al Museo de Arte Moderno de Nueva York).
Sí, el toro ahí representa la brutalidad; el caballo, al pueblo. En esos
casos he recurrido al simbolismo, pero no en los otros.
En uno de sus cuadros de su última exposición había un toro, una luz,
una paleta y un libro. El toro, opino, no podía ser otra cosa que la
imagen del fascismo; la luz, con su resplandor, la paleta y el libro,
son reflejo de las cosas por las que luchamos, la cultura y la libertad.
La obra muestra el feroz enfrentamiento que tiene lugar entre ambos.
No. El toro no es el fascismo, aunque sí la brutalidad y la oscuridad.
(…) Mi trabajo no es simbólico. Sólo el Guernica lo es, pero en ese caso
se trata de una alegoría. Por eso recurrí al caballo, al toro y demás.
Esa obra busca la expresión y la solución de un problema, y ése es el
motivo de que emplease el simbolismo. Algunos definen como “surrealista”
mi pintura de un determinado periodo. Yo no soy surrealista. Nunca he
estado fuera de la realidad. Siempre he vivido en su esencia
(literalmente, en lo “real de la realidad”). Si alguien desease expresar
la guerra tal vez lo más elegante y literario fuera dibujar un arco y
una flecha, porque es una imagen estéticamente atractiva. ¡Yo, en
cambio, si quisiera representar la guerra emplearía una ametralladora!
Ahora es el momento, en este periodo de cambios y revolución, de pintar
de manera revolucionaria y no como antes. Vous me croirez?
Comprendo muchas de las obras de su exposición, pero hay unas pocas que
no entiendo en absoluto. Me volví hacia un cuadro con un desnudo y un
músico que había estado colgado en el Salón de Octubre. Se encontraba a
mi izquierda, apoyado contra la pared. Era un lienzo grande y torcido,
de alrededor de 1,5 por 2 metros.
No es más que un desnudo y un músico. Lo pinté para mí. Cuando uno
contempla un desnudo hecho por otra persona, observa que reproduce las
formas de un modo tradicional, y para la gente eso representa un
desnudo. Pero yo lo expreso de manera revolucionaria. En ese cuadro no
hay ningún significado abstracto. Es simplemente un desnudo con un músico.
¿Por qué pinta de un modo tan difícil de comprender para la gente?
Pinto así porque mi pintura es fruto de mi pensamiento. He trabajado
durante años para obtener este resultado y si diese un paso atrás
(mientras hablaba, retrocede un paso) sería una ofensa al pueblo, porque
lo que hago es coherente con mi pensamiento. No puedo emplear recursos
convencionales sólo para darme la satisfacción de ser comprendido. No
quiero descender a un nivel inferior. Usted es pintor. Comprende que es
prácticamente imposible explicar por qué hace uno esto o lo otro. Yo me
expreso a través de la pintura, y no soy capaz de hacerlo mediante
palabras. No puedo dar una explicación del porqué he hecho algo de una
determinada manera. En mi caso, si realizo un boceto de una mesa pequeña
(al instante agarró una para ilustrar sus palabras) percibo cada
detalle. Observo su tamaño, su grosor, y lo traduzco a mi modo.
Indicó con una mano el otro extremo de la habitación, donde había un
gran lienzo que representaba una silla (también había estado expuesto en
el Salón Liberación) y continuó.
Ya ve cómo lo hago. Resulta divertido, porque la gente descubre en la
pintura cosas que uno no pone en ella. Hace auténtico encaje de
bolillos. Pero no importa, porque es estimulante que las perciban y la
esencia de lo que puedan haber visto está, de hecho, en el cuadro.
Entrevista a Pablo Picasso, de Jerome Seckler en New Masses, 13 de marzo
1945
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http://descontexto.blogspot.com.es/2012/04/entrevista-pablo-picasso-de-jerome.html
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Cayetano Lupeña
http://cayetano.boj.org