Artículo escrito por Martí Manen en
http://a-desk.org el 01/02/2012,
relativo a “El espejo invertido: Arte de las colecciones de la Fundación
“La Caixa” y del MACBA”, la exposición en curso en el Museo Guggenheim
Bilbao:
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Hamburguesas y museos, o cuando saltan las alarmas
http://blog.anti-web.com/hamburguesas-y-museos-o-cuando-saltan-las-alarmas
Empecemos con una comparación bastante bruta.
Digamos que en un McDonald’s en Conneticut empiezan a vender
Whoppers de Burger King. Inconcebible. El consumidor podría pensar que
McDonald’s ha ganado definitivamente la partida y se permite casi la
ironía de utilizar el producto de la otra marca y, además, salir bien
parado con la jugada. Con este gesto, McDonald’s y Burger King se
cargarían la imagen de la existencia de distintas opciones e identidades
en el mercado de las hamburguesas. Burger King, siendo el pequeño y
presentándose como lo distinto, se jugaría muchísimo más y evidentemente
saldría terriblemente debilitado: estaría aceptando que McDonald’s es un
buen lugar para sus hamburguesas, estaría aceptando entrar en casa del
otro, estaría validando el espacio como un espacio que puede contener su
alteridad y estaría, además, facilitando el trabajo de McDonald’s, ya
que le llevaría a su establecimiento las hamburguesas recién preparadas
tras años y años explicando que tienen un twist distinto que las
convierte en algo especial. A alguien en Burger King le cantarían las
cuarenta, los inversores o los clientes, tanto da.
Pero compliquemos un poco más las cosas: sumemos también a Pizza
Hut, que antes se ha juntado con Burger King para hacer algunos
productos juntos y así desconcertar al hambriento consumidor.
Digamos que en el Guggenheim de Bilbao se presenta la colección del
MACBA. ¿A nadie le saltan las alarmas? ¿No era el MACBA un modelo de
cómo trabajar con una idea distinta de colección? ¿No era un museo que
generaba otro tipo de discurso crítico y buscaba una redefinición de la
historia? ¿No era un lugar para la diferencia? ¿No era un lugar para
otro tipo de contacto emocional con las obras? ¿No era un lugar para la
criticalidad? ¿No era una posibilidad institucional pública, con la
responsabilidad que implica, frente a modelos basados en las normas del
capitalismo puro y duro? ¿Qué hace la colección del MACBA en el
Guggenheim de Bilbao? ¿Y porqué el de Bilbao y no el de New York, ya
puestos? ¿No hay nadie pensando en términos de identidad? ¿O hasta en
términos de marca? ¿No hay nadie que piense que no, que esta jugada no
puede ser buena para el futuro del MACBA y que al Guggenheim pues como
que tampoco se juega nada sino, al contrario, que se valida su
franquicia en Bilbao mediante la presentación en su casa de la colección
de uno de los museos públicos más importantes en la península ibérica?
Pero compliquemos un poco más las cosas: resulta que la colección
del MACBA no es ya la colección del MACBA sino que ha habido un “merge”
con “La Caixa” (“Obra social” ahora y antes “Fundación”, ese gesto de
marcar que primero lo social, ese gesto y tantos que a ver si persisten
en el momento que “La Caixa” deja de ser una caja para pasar a ser un
banco puro y duro que, como banco, tiene menos obligaciones culturales y
sociales.)
Y no olvidemos algo clásico: la banca siempre gana. “La Caixa” tiene
la tradición de montar exposiciones itinerantes. Tenía una colección
fantástica adquirida en las mejores ferias y galerías internacionales.
Hace ya algunos años bajaron el ritmo de compra, pero sigue siendo una
colección muy potente en objetos y piezas bajo una línea bastante
evidente de lo que tiene que ser una colección privada de calidad. Esa
colección se mezcla con la del MACBA, un MACBA que tenía una colección
digamos de tendencia inteligente, en la que documentos y películas
tenían el mismo peso conceptual que objetos y pinturas, investigando en
nuevos modelos para lo que puede ser una colección y, por lo tanto, un
museo. Un MACBA que va a trabajar para dar visibilidad a ese “merge”,
ocupando su propio espacio expositivo y buscando otros lugares también.
“La Caixa” está en el Guggenheim y gana, ya que a nivel identitario
es bueno para ellos entrar en uno de los grandes del arte americano
globalizado, teniendo “La Caixa” una gran colección pero no el glamour
de las grandes instituciones.
Que el MACBA salga bien de la operación no está nada claro. Aunque
las reuniones a tres bandas seguro que han sido bien productivas y con
ese perfume embriagador de poder. El poder económico, el poder de las
altas esferas, así que porqué preocuparse del poder crítico que pueda
tener una institución pública o una propuesta artística ¿verdad?
Y todo es bastante intocable, ya que decir algo significa meterte
con tres de las instituciones más importantes de golpe, instituciones
que además tienen también control sobre la política y conforman ese
bonito entramado que siempre está por encima de la realidad. Así que eso
tan interesante de la autocensura debe estar taponando oídos múltiples
frente al sonido de las alarmas que deberían estar sonando. Si no
discutimos ni este gesto es que no hay opción para hablar realmente de
nada. Si no lo comentamos es que lo damos por bueno. El preguntar y
cuestionar es también responsabilidad de todos los agentes alrededor del
arte contemporáneo.
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Artículo escrito por Martí Manen en
http://a-desk.org el 01/02/2012,
relativo a “El espejo invertido: Arte de las colecciones de la Fundación
“La Caixa” y del MACBA”, la exposición en curso en el Museo Guggenheim
Bilbao
http://blog.anti-web.com/hamburguesas-y-museos-o-cuando-saltan-las-alarmas
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Cayetano Lupeña
http://cayetano.boj.org