Google Groups no longer supports new Usenet posts or subscriptions. Historical content remains viewable.
Dismiss

EL ESPACIO DEL AMOR

0 views
Skip to first unread message

El bisabuelo Antolin

unread,
Jun 5, 2009, 2:51:35 PM6/5/09
to
Cualquier día mi querida bisnieta va a enviar a un Stanley cualquiera
para que me busque y -con suerte- me encuentre a la orilla de
cualquier lago virtual de los que abundan en este extraño
ciberespacio. Sólo espero no cascar el huevo un par de años después,
como le pasó al Livingstone ése… En fin, ahora intentaré contar lo que
me ha ocurrido durante los últimos casi tres meses en mis cibernéticas
exploraciones, por cierto, cada vez más llenas de sorpresas. 

Resulta que estaba moviéndome por no sé qué cableados o wifis de los
que tanto abundan, cuando de pronto y sin pretenderlo me encontré en
un medio totalmente extraño para mí. Los tonos de color que me
rodeaban podrían definirse como de un beige anaranjado, y todo a mi
alrededor se mostraba sencillo aunque al mismo tiempo daba la
impresión de ser seguro, muy seguro. UBUNTU, leí, y la verdad es que
me sonó a africano. Eché un vistazo por ahí para conocer su
significado y efectivamente comprobé que proviene de un idioma de la
zona sur de África y que tiene numerosos significados, aunque la
verdad es que yo simplificaría todas esas acepciones con una sola
palabra: AMOR, en el más extenso sentido del término. 

Bueno, a lo que iba… Resulta que, sin saber por qué, aquel entorno
Windows por el que estaba acostumbrado a moverme había desaparecido, y
ahora me encontraba en otro con ciertas similitudes, aunque claramente
distinto, llamado Ubuntu. A pesar de que me sentía extraño allí, la
verdad es que al mismo tiempo tenía la curiosa sensación de
encontrarme como en casa. Nada había amenazante en aquel lugar, todo
era fácil y rápido, y, al contrario que en Windows, no me sentía
vigilado ni controlado por nadie.  

Después de -hasta cierto punto- asimilar la nueva situación, decidí
darme una vuelta por el lugar para ver qué encontraba, y descubrí que,
básicamente, había las mismas cosas a las que estaba acostumbrado, con
la particularidad de que podía disponer o no disponer de ellas a
voluntad. Si me interesaba algo, sólo había que ir a un inmenso
listado, elegirlo y allí aparecía en toda su plenitud, y si dejaba de
interesarme, con un solo gesto desaparecía totalmente, aunque,
curiosamente, seguía permaneciendo en el listado. La verdad es que me
pareció un entorno muy interesante. Y lo cierto es que más interesante
me pareció aún cuando abrí una puerta y vi... ¡que el mundo de Windows
estaba al otro lado! Allí estaba Windows, completo, aunque
extrañamente inmóvil. Entré con ciertas precauciones y pude comprobar
que podía moverme por él e incluso aprovechar su información, sin que
Windows se enterase y sin que nadie pudiera evitarlo. Realmente
curioso. Una gran experiencia.

El problema surgió en un instante y, sin poder imaginar el porqué de
todo aquello, sentí que el mundo se convertía en una locura. Vi que el
espacio se encogía y se ensanchaba sin sentido, que las cosas
funcionaban y dejaban de funcionar, que el espacio desaparecía
literalmente... para volver a aparecer de nuevo en correcto
funcionamiento. Incluso el espacio-tiempo se vio afectado por aquello
(de ahí que haya tardado tanto en volver al blog). Hasta que por fin,
después de incontables idas y venidas, expansiones y contracciones,
luces y tinieblas… logré descubrir lo que había sucedido. Sé que os
parecerá una gilipollez pero lo voy a contar como lo viví. 

Si el espacio reservado para el AMOR se queda corto porque en su
momento no supiste darle más espacio, no pretendas nunca estirarlo ni
encogerlo, simplemente vete a Windows, abre el Partition Magic,
elimina el espacio que dedicaste al amor y dáselo de nuevo a Windows.
Después reinicia, vuelve a llamar al amor y -esta vez sí- procúrale
todo el espacio que se merece. 

Lo que yo decía: Una gilipollez.

El bisabuelo Antolín
http://blogbisabueloantolin.es.kz

0 new messages