Organizaciones y activistas independientes se unen este sábado 31 de
mayo para celebrar el Día Nacional contra la Violencia y Crímenes de
Odio hacia Lesbianas, Trans, Gays y Bisexuales.
La romería se iniciará en la Basílica de la Merced y terminará en la
Plaza San Martín, lugar del Centro de Lima donde grupos mercenarios
como el serenazgo suelen maltratar a gays, trans, lesbianas y
bisexuales que allí se reúnen.
Existe ya un pedido para que el gobierno oficialice la fecha, debido a
los reportes sobre personas que han sido violentadas y asesinadas a
causa de su orientación sexual e identidad de género en nuestro país.
Este 31 de mayo se pasearán por el Jirón de la Unión las lápidas-
carteles de lesbianas, trans, gays y bisexuales (LTGB) que han sido
asesinadas y asesinados en los últimos años, por tener una orientación
sexual e identidad de género distinta a la heterosexual.
La romería simbólica –que se iniciará en la Plazuela de la Basílica de
la Merced– tiene como fin alertar a la opinión pública sobre la
delicada situación de vulnerabilidad de los derechos humanos de las
personas LTGB y exigirle al Estado que asuma su papel de defensa.
En el 2005, un informe –del Movimiento Homosexual de Lima (MHOL)–
sobre la situación de los derechos de las personas LTGB en el Perú
indicó una realidad alarmante: cada cinco días muere una persona LTGB
en el país. Solo en ese año se registraron 14 casos de asesinatos de
odio por orientación sexual/identidad de género. Sin embargo, se
calcula que por cada incidente reportado existirían cuatro sin darse a
conocer, fundamentalmente porque los familiares no lo denuncian.
La peregrinación del 31 de mayo terminará en la Plaza San Martín,
lugar donde precisamente muchas lesbianas, trans, gays y bisexuales
reciben hasta hoy maltratos y abusos por parte de efectivos del
serenazgo, por tener orientación sexual e identidad de género
diferentes.
¿Por qué el 31de mayo?
La fecha alude directamente a la masacre perpetrada en 1989 por
terroristas del MRTA contra homosexuales, en su autodenominado proceso
de ‘erradicación de indeseables’.
El crimen múltiple –ocurrido en Tarapoto, región San Martín fue
consignado en el informe final de la Comisión de la Verdad y la
Reconciliación (CVR), aunque no se trata de un hecho aislado: entre
los años 1980 y 2000, Sendero Luminoso y el MRTA cometieron múltiples
crímenes contra lesbianas, trans, gays y bisexuales. Incluso, en la
actualidad la violencia física y psicológica y los crímenes de odio
persisten y aparecen frecuentemente en los medios de comunicación y
los archivos policiales.
¿Por qué crímenes de odio por lesbofobia, transfobia y homofobia?
En 1993, en Estados Unidos, la Suprema Corte (en el caso Wisconsin
versus Mitchell) indicó que un crimen de odio es aquel que ha sido
motivado por "la raza, religión, color, incapacidad, orientación
sexual, nacionalidad o ancestros" de la víctima.
En el caso de los crímenes de odio por orientación sexual e identidad
de género, estos tienen como móvil el rechazo y odio hacia las
personas que por alguna razón no tienen o evidencian la sexualidad
socialmente impuesta (en este caso, la heterosexual). Así, quien
comete el crimen de odio sanciona a quien supuestamente se salió del
sistema hombre-mujer, heterosexual-homosexual, masculino-femenino, de
por sí inequitativo**.
Esta repulsión y violencia tiene un nombre dentro de la psicología
desde 1973, gracias a George Weinberg: homofobia. Pero,
desafortunadamente, esta disciplina no ha diferenciado estas
aversiones de acuerdo al grupo identitario. Por ello, diversos
activistas de nuestro medio y de otros países coinciden al decir que
así como se habla de homofobia, para referirse a la animadversión
hacia gays, se hable también de lesbofobia (hacia lesbianas),
transfobia (hacia trans) y bifobia (hacia bisexuales).
De esta manera, se visibiliza a todos los grupos identitarios y se
logra denunciar la violencia que se comete hacia ellos, incluso
diferenciadas de acuerdo al género.
http://www.redperuanatlgb.com/content/view/158/37/