CARLOS LATORRE
La vida del ser humano, la vida de una comunidad, la vida de una
sociedad; en términos temporales; es única, frágil, irrepetible, la
vida que vivimos es una oportunidad que DIOS nos da para que
evolucionemos hacia horizontes mas amplios de conciencia; conciencia
personal, conciencia familiar, conciencia social, conciencia de país,
conciencia del mundo, conciencia espiritual; el estado o gobierno de
un país se origina desde los inicios de la civilización como un
sistema que administra y guía los recursos públicos en pro del
desarrollo y bienestar de la comunidad, en pro de la búsqueda y logro
de la felicidad.
Es de suma importancia reflexionar constantemente sobre los conceptos:
INSTITUCION,ESTADO, POLITICA, COMUNIDAD, por que pareciera que hoy en
día estos conceptos fundamentales creados naturalmente para el
correcto manejo del desarrollo de la sociedad; se manipulara, se
tergiversara su significado original; a favor de unos pocos intereses
personales y mezquinos, que solo buscan el lucro personal por toda la
eternidad con el sagrado presupuesto publico; presupuesto destinado al
desarrollo en democracia de la comunidad del hoy.
En los orígenes de las civilizaciones; la INSTITUCION, EL ESTADO
surgen como una necesidad natural para administrar los recursos y las
leyes o reglas de comportamiento de vivir en comunidad de una manera
equilibrada, sabia y justa; las personas encargadas de esta sagrada
administración del heraldo publico y de las leyes que rigen la
comunidad, las realizaban: chamanes, guerreros, artistas o personas
que demostrasen su sentido equilibrado, sabio y justo, de pensamiento
colectivo y conocimiento profundo de las relaciones humanas y sus
necesidades en sociedad.
Hoy en día este sentido de justicia, sabiduría, equilibrio en el
manejo de los recursos públicos esta en riesgo de ser manipulado por
la corrupción; la corrupción que tanto daño le hace a la democracia
del estado contemporáneo; esta corrupción no permite el desarrollo
sabio, justo, equilibrado de la sociedad contemporánea.
Este tipo de corrupción populista, retardataria mantiene nuestra danza
y cultura condenada al retroceso, condenada al subdesarrollo de las
presentes y futuras generaciones; es tiempo ya que exijamos a través
de los derechos constitucionales en democracia que en nuestras
instituciones y en nuestro estado existan personas humanas con
sabiduría sensibilidad y honestidad que procuren sin mezquindad los
grandes desarrollos del arte de la danza y de la cultura en general,
como comunidad, nación digna de alcanzar altísimos desarrollos de
conocimiento, bienestar, armonía, libertad, felicidad.
El populismo y la demagogia son deformaciones aberrantes del discurso
político; con estos discursos no se desarrolla el arte de la danza ni
la cultura en general, todo lo contrario nos sume en el atraso y la
confusión de los valores auténticos y reales del desarrollo cultural
científico, espiritual de la comunidad en general.
Lo institucional y el estado es de todos tenemos la responsabilidad
humana de construir INSTITUCION Y ESTADO, justos, sabios, incluyentes,
armónicos que permitan y faciliten el camino hacia la felicidad y
progreso de la sufrida humanidad.
Lo INSTITUCIONAL y el ESTADO deben ser siempre transparentes; las
decisiones tomadas para administrar los sagrados recursos de la
comunidad deben ser consultadas con la comunidad, mediante
convocatorias decentes sin la solapada manipulación del discurso
político.
Hoy en día la humanidad esta cansada de la injusticia social, de las
crisis económica mundial en un planeta TIERRA rico en recursos
naturales mal administrados; hoy en día justicia, sabiduría,
equilibrio, amor, progreso, respeto, paz; son los conceptos
fundamentales que requerimos en nuestras instituciones y estado para
lograr crecer como seres humanos: libres, cultos, solidarios,
respetuosos de los valores sociales, institucionales, colectivos, de
nuestra humanidad en nuestro sagrado planeta tierra.