CARLOS LATORRE
Chaman palabra exótica y misteriosa que escapa de las explicaciones
académicas; desde los inicios de la humanidad, la tribu contenía uno
o varios personajes que por sus capacidades sensibles o psíquicas de
interpretar y actuar con las fuerzas de la naturaleza, visualizando y
curando los males que aquejaban a la tribu, eran entrenados por
chamanes para convertirse en chamanes, curadores, consejeros,
bibliotecas andantes que contenían las historias del origen del mundo
y de su tribu.
El chaman representa un guardián de la tradición, es decir no
solamente es un curador de enfermedades; tiene la responsabilidad de
cuidar, recordar y transmitir los antiguos cantos, danzas, costumbres y
secretos del origen del conocimiento de su tribu.
Cuando un bailarín danza esta transformando su cuerpo, su mente, su
espíritu, en estados mas refinados, mas sensibles de conocimiento; a
esta transformación de conciencia real a través de la danza se le
llama chamanismo; entendiendo el chamanismo como transformación de la
energía del cosmos en potencializacion de las fuerzas naturales.
El bailarín de vocación al entrenarse cada día a lo largo de su vida
renueva su energía vital, en un acto mágico ritual llamado danza,
movimiento, flujo y reflujo de la luz convertida en energía que
atraviesa el espacio, en energía presente en el espacio; este
entrenamiento sagrado le permite al bailarín volar por los espacios y
trasformar su cuerpo en levedad absoluta de luz, utilizando una mínima
parte de su energía vital.
El acto sagrado de danzar es una retro alimentación espiritual, para
el danzante y para el observador, ya que el bailarín en el escenario
recibe y capta energía del público, al entregar su energía vital, a
esta alquimia, a esta maravillosa manifestación y transformación de
la energía en danza se le llama chamanismo.
El danzante chaman, en el escenario hace real un mundo que
aparentemente es irreal, por esta razón los antiguos chamanes
utilizaban y utilizan; la danza y el canto, como medios sagrados de
transmutación de las fuerzas naturales de lo inasible, en algo
tangible y real, para poder curar, recordar, adivinar, visualizar,
comunicarse con dimensiones que normalmente no captamos con nuestros
cinco sentidos; pero que existen, han estado desde los inicios del
mundo, cantando danzando.
CONTEMPORANEIDAD
La actualización del pasado como un mundo posible de ser habitado en
su desarrollo histórico personal, en el cual lo personal simboliza la
humanidad de manera tal que el individuo se constituye en una
resignificación positiva del mundo presente, inspirada en los
orígenes de la cultura y en el pasado de lo histórico.
La contemporaneidad estética y religiosa son homologas, al contemplar
la ruptura de lo individual y al preguntarse como es que nos
constituimos en seres humanos, al preguntarse nuevamente que tipo de
sociedad estamos creando, que capacidades individuales poseemos para
superar las crisis actuales, que se están presentando a nivel de la
existencia.
La contemporaneidad LATINOAMERICANA al poseer aun contacto con sus
fuentes naturales, ancestrales en su inconciente colectivo, se alimenta
de la lúdica de sus orígenes, constituyéndose en reserva natural y
humana para la sociedad actual.
La danza es un lenguaje estético que posibilita la fusión y
comunicación en la reconstrucción de los valores antiguos, en los
valores del hoy; hablar de chamanismo dentro de este contesto, no suena
tan discordante en la contemporaneidad danzada, ya que nos posibilita
fuentes infinitas de conocimiento para seguir avanzando hacia nosotros
mismos como cultura del hoy.
El individuo contemporáneo con recuerdo y vivencia de sus orígenes,
apropiación de una identidad clara y definida, posee mayor
posibilidades como ser humano para actuar dentro de lo grupal con mayor
eficacia de desarrollo y evolución para la tribu contemporánea.
La poética de la danza y del arte asumen mayor flexibilidad para
realizar fusiones que amplían las concepciones del ser individuo y del
ser grupo, dentro de sociedades preocupadas por superar el peso de los
prejuicios, colocándose en el camino de la gran evolución.