CARLOS LATORRE
En un tiempo sin tiempo, en la mitad de la selva a orillas del gran
rió amazonas, existió un gran pueblo llamado; la GENTE JAGUAR,
habitaban una ciudad muy antigua, la cual se encuentra actualmente
sepultada por la selva y la niebla de los tiempos; CIUDAD JAGUAR.
CIUDAD JAGUAR, ciudad construida sobre una plata forma de piedras de
cristal, sus edificaciones en forma de pirámide, con grandes templos
suspendidos en el aire, resplandecientes a simple vista, amplias
calles y grandes plazoletas, la constituían una ciudad de una belleza
extraña en medio de la selva.
Esta ciudad estaba gobernada por dos mujeres y un hombre, los tres
chamanes de gran poder y conocimiento espiritual, a ellos los
custodiaba un ejercito de guerreros invencibles compuestos por mujeres
y hombres; nunca dormían siempre despiertos, atentos acechando el mal
y el peligro.
El pueblo era compuesto por artistas, sabios, científicos,
meditadores, relacionándose a través de un espíritu de amor,
colaboración, tolerancia. Se comunicaban por medio de telepatía ya que
casi no se hablaba, se reunían en los grandes templos flotantes a
realizar el ritual del JAGUAR.
La GENTE JAGUAR realizaba una ves al mes, un ritual muy antiguo; la
transformación en JAGUAR; el JAGUAR simboliza el poder espiritual, la
visión y la sabiduría de la selva, una vez realizada la conversión en
JAGUAR todo el pueblos saltaba a través de un vortice o puerta
multidimensional ubicados en los templos piramidales; para viajar a
otras dimensiones del cosmos y comunicarse con los espíritus de sus
antepasados mediante la danza y el canto adquiriendo conocimiento y
poder espiritual.
Una de las chamanas que gobernaba la ciudad, se enamoro de un guerrero
de otras tribus; ellos se encontraban para amarse en las profundidades
de la selva, sobre gigantes árboles que los protegían de cualquier
peligro; el guerrero de otras tribus le contó a la chamana a cerca de
una visión que tuvo, sobre tiempo peligrosos para sus pueblos.
La chamana le pregunta al guerrero, cual es la visión? El cuenta, que
vendrán hombres de hierro del otro lado del río, montados en grandes
animales mágicos que esclavizaran a sus pueblos.
La chamana regresa a CIUDAD JAGUAR consternada por la visión de su
amado y convoca a sus compañeros de gobierno para reunirse en el
templo pirámide cristal y contarles la visión. Una ves reunidos los
tres y comentan la visión, se sientan con las piernas entrelazadas
frente a un gran circulo de oro, llamado el SOL INTERNO.
Al estar meditando frente al SOL INTERNO, aparecen unas imágenes en el
centro del gran círculo; de hombres extraños, vestidos de hierro,
esclavizando a sus pueblos
Los tres chamanes realizan una danza misteriosa que dura muchos días y
noches, danzan sin parar hasta caer en éxtasis, en estados alterados
de conciencia, danzan y danzan sin parar.
El pueblo inicia otra danza de auto limpieza espiritual en otro templo
pirámide de cristal, en ese gran ritual, toda la CIUDAD JAGUAR se
encontraba en meditación profunda, suspendida en medio de la selva,
vibrando más allá de los espacios y de los tiempos.
Los tres chamanes con una decisión clara y definida deciden
comunicarse con su pueblo en el amanecer de la selva, les comunican
las pavorosas visiones y la decisión a tomar, que es la de convertirse
en JAGUARES y a través de los vortices viajar a las tierras de sus
antepasados antes de ser esclavizados por los extraños hombres que se
aproximaban.
La chamana decide ir al encuentro de su amado guerrero de otras
tribus, para convencerlo de venir con ella y su pueblo; el guerrero le
responde que el se quedara a luchar por su pueblo, se volverían a
encontrar en la tierra de sus antepasados mas allá de los tiempos y
espacios.
La chamana regresa a CIUDAD JAGUAR muy triste, cuando llega encuentra
ha su pueblo en el ritual de la conversión en JAGUAR; todo el pueblo
se convierte en jaguares saltando por el vortice hacia la tierra de
sus antepasados.
La chamana decide no ir con su pueblo y regresar donde su amado
guerrero de otras tribus y combatir a su lado contra los invasores.
A la llegada de los conquistadores IBEROS a la gran CIUDAD JAGUAR;
encontraron una ciudad desierta, de una belleza inimaginable, con todo
intacto como si sus habitantes hubieran desaparecidos en el aire;
entonces decidieron no tocar nada y dejar la gran ciudad como una
visión perdida en la gran selva a las orillas del majestuoso río
AMAZONAS.