DOCUMENTOS :: LOS CRISTALES DE LAS SIETE HERMANAS ; LA VIDA EN LEMURIA ; La AtlÁntida se Levanta.

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Nov 21, 2007, 2:00:35 PM11/21/07
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1.

LOS CRISTALES DE LAS SIETE HERMANAS

Enviado por: "Thammy Aldelan" ratziel_...@yahoo.com   ratziel_aldelan2

Lun, 29 de Oct, 2007 10:35 am (PST)

LOS CRISTALES DE LAS SIETE HERMANAS
A las Pléyades se las conoce también como M45 o las Siete Hermanas. Las Pléyades son un puñado de estrellas con forma de cucharón situado a un costado de la constelación Tauro a veces denominada la Nebulosa Maia. A 400 años luz de la Tierra, las Pléyades son uno de los cúmulos más visibles en el cielo nocturno. El cúmulo está dominado por estrellas azules jóvenes, formadas durante los últimos cien millones de años. En una noche dada, son visibles a simple vista de seis a siete de las casi 500 estrellas en los cúmulos. Las Pléyades han sido el tema de mitos y narraciones de una variedad de culturas; sin embargo, se las conoce más como las siete hermanas de la mitología griega. Las nueve estrellas más prominentes tienen nombres griegos individuales y cada una de ellas representa a una de las siete hermanas de la mitología griega y sus padres. El miembro más brillante de las Pléyades es Alción. Las otras estrellas en el cúmulo que tienen nombres griegos incluyen a Melopea,
Celaeno, Sterope, Taygeta, Maia, Electra.
Las antiguas civilizaciones observaban el cielo para orientarse en su vida cotidiana. Creían que los dioses vivían en el cielo y a veces descendían volando al planeta trayendo mensajes de enseñanza o advertencias de desastres. Esos pueblos se comunicaban con sus dioses mediante la meditación y los sueños. Creían que los dioses regresarían algún día. La alineación en el cielo es como una programación sobre la que los habitantes del planeta pueden planificar sus actividades en forma diaria, semanal, mensual y anual. Esencialmente, veneraban a los que venían del cielo, siendo las Pléyades el factor principal para muchas civilizaciones.
Según el mito, el cazador Orión se enamoró de las SIETE HERMANAS y las persiguió hasta que los dioses las pusieron a salvo, transformándolas primero en palomas y luego en estrellas. Maia, la mayor de las siete Pléyades dio a luz a Hermes (Toth)
El que las Pléyades sean tan visibles en el cielo nocturno les ha garantizado un lugar especial en muchas culturas. Se las menciona tres veces en la Biblia, dos por nombre y una por referencia. Las Pléyades representan a la diosa Nut, la "madre divina y señora del cielo". En Japón, la palabra para Pléyades es traducida como "Subaru". Si examinan el logo insignia para esta línea de autos, verán un símbolo estilizado de las Siete Hermanas. En China y el Antiguo Egipto se las llamaba Kimah. La elevación helicoidal de las Pléyades (alrededor de junio) también inicia el año nuevo para los Maoríes de Nueva Zelanda, que llaman Matariki a las Pléyades. En el idioma Swahili de Africa Oriental, se las llama "kilimia", que significa "estrellas cavadoras", ya que su visibilidad era tomada como señal para preparar la zapa, ya que se aproximaba el comienzo de las lluvias. En la astrología india, las Pléyades se llaman la estrella de fuego, y su deidad regente es el dios védico Agni, el
dios del fuego sagrado.
Los Sioux de Norteamérica tienen una leyenda que conecta el origen de las Pléyades a la Torre del Diablo. La leyenda cuenta que siete jóvenes eran perseguidas por un oso feroz. Arrodillándose para orar por ayuda, llamaron a los dioses indios, los que elevaron por el aire la tierra donde estaban ubicadas. Enojado, el oso dio zarpazos a la tierra en un vano intento por alcanzarlas. Luego de dejar grandes marcas de zarpas en la tierra inquebrantable, el oso finalmente se dio por vencido y retrocedió. Las jóvenes fueron convertidas en estrellas y ubicadas en el cielo apartadas para siempre del camino del mal. El lugar es el que llamamos ahora la Torre del Diablo en "Encuentros Cercanos del Tercer Tipo". Los Indígenas Americanos creían en las constelaciones y crearon antiguos mapas estelares. La leyenda cuenta que ellos están en el centro de la tierra. Que más allá de ellos estaba el cielo y que más allá del cielo había portales dimensionales o agujeros celestes. Más allá de
los portales dimensionales había un área que llamaban el "Océano Negro", donde la belleza del cielo nocturno y las galaxias se prolongan hacia ellos. Más allá estaban los límites del universo. Y que colocados a lo largo del borde en las fronteras del universo había cuatro grupos distintos de extraterrestres.
Las primeras historias de los Dakota cuentan que los ancestros eran las Pléyades. Los Hopis llamaban a los pleyadianos "Chuhukon", los que permanecen juntos. Ellos se consideraban descendientes directos de los pleyadianos. Los Navajo llaman a las Pléyades los "Soles Centelleantes", el hogar del "Dios Negro". Los Iroqueses les rezaban pidiendo felicidad. Los Cree afirman que llegaron a la Tierra desde las estrellas en forma de espíritu primero y luego se volvieron de carne y hueso. Algunos indígenas norteamericanos creían que todas las tribus de Norteamérica venían de las Pléyades. Que en realidad eran sus descendientes y los pleyadianos les habían encomendado la tarea de mantener a salvo a la Tierra. Creían que la Montaña Mítica es en realidad el hogar de los Machinas (Dioses). Esa cumbre de la montaña es sagrada. Los indígenas norteamericanos creían que el hogar de los Machinas estaba en la cima de una montaña donde había grandes cúmulos de nubes. Ahora sabemos que los
OVNIS se ocultan muchas veces en lo que llamamos Nubes Lenticulares. Son formaciones nubosas que se parecen a los OVNIS y se dice que ocultan una nave espacial real. Aunque las Pléyades se denominan popularmente las Siete Hermanas, sólo seis estrellas se ven fácilmente a simple vista y una mitología considerable creció para dar cuenta de la Pléyade "faltante".
Gillian MacBeth-Louthan
PO box 217
Dandridge , Tennessee 37725-0217
www.thequantumawakening.com

Thammy Aldelan
Web site: www.recodificaciondechakrasyadn.com
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-----Mensaje original-----
De: estrellam [mailto:estr...@sion.com]
Enviado el: martes, 23 de octubre de 2007 5:39
Para: "Undisclosed-Recipient:;"@misiva2.acens.net
Asunto: LA VIDA EN LEMURIA - reenvío

LA VIDA EN LEMURIA

 

Juan Rendón <juande...@yahoo.com.mx>

16 Oct 2007 09:04:13 -0500 (CDT)

 

 

Cuando viví en Lemuria entendí con claridad como el hombre había evolucionado de seres espirituales. En la antigua Lemuria estábamos en cierta medida por encima de la tierra y realmente no éramos parte de ella -como moviéndonos alrededor... como seres de luz etéricos-. Recuerdo avanzar a través de los grandes bosques mientras flotábamos en la Tierra, donde gradualmente aprendíamos a ser humanos. Durante ese tiempo de la era dorada en el comienzo mismo, vivíamos en armonía con la tierra y entre nosotros. Los recuerdos de entonces están fuertes en mí.

 

Heather Robb

 

Mu es a menudo llamada la cuna de la raza humana en la Tierra. Inicialmente como los recuerdos de Heather, espíritus sin cuerpo físico viajaban a Mu. Cuando adoptaron una forma sólida, los humanos prosperaron en Lemuria y, así como aumentaba el tamaño de los insectos en el clima favorable, los lemurios se desarrollaron físicamente.

 

*****

Muchos Mitos y Leyendas describen a las personas de la Patria de Mu como intuitivas y sensibles, pero es imposible describir con exactitud el cabello y el color de la piel de quienes vivieron hace tanto tiempo. En los miles de años que han pasado desde que se hundió su patria, los que sobrevivieron a la destrucción se han mezclado con personas de otras islas.

 

La biografía de W. S. Cerve en el apéndice II da credibilidad a la información que sigue acerca de la Patria de Mu. Cerve describe un rasgo físico inusual de muchos de los habitantes de Mu. Dice que en un periodo de su historia, tuvieron una protuberancia en el centro de la frente. Aunque no era exactamente el tercer ojo, se trataba de un órgano sensorio perceptivo que, cuando la persona se aquietaba y concentraba en él, daba impresiones de larga distancia que escapaban los otros sentidos. Era especialmente valioso para percibir animales peligrosos que a veces salían al acecho de seres humanos.

 

El "sexto sentido" también les permitía a los habitantes de Mu comunicarse con los animales mas amistosos y transmitirse mensajes cuando estaban muy separados. Siempre que usaban el valioso órgano estaba disponible para enriquecer sus vidas, pero al ignorarlo, sus poderes lentamente disminuyeron y al final desaparecieron. Muchos creen que este "sexto sentido" o "tercer ojo" una vez estuvo conectado con la glándula pineal, que era mucho mas grande en personas de algunas culturas remotas. Hace poco los científicos han encontrado el vinculo entre la glándula pineal y el efecto de variaciones estacionales, tales como luz sobre nuestro cuerpo, y otros cambios de humor. Además de ser sensible a la luz, la glándula tiene muchas características en común con la retina de los ojos.

 

Cuando se concentraban en usar sus seis sentidos, los habitantes de Mu percibían algo más. Si se enfocaban en un árbol, por ejemplo, veían su tamaño y color, pero también lo percibían como un ser viviente con una relación intangible con su entorno, la naturaleza y el universo. Como resultado de su amplio conocimiento, creían en un mundo tetradimensional, y este aspecto espiritual de la vida era de vital importancia para ellos. Por la meditación y su concentración en lo espiritual, creían en la reencarnación -y que todos eran rayos de luz que inevitablemente dejarían su cuerpo físico y regresarían a la fuente de donde vinieron- . El conocimiento de que hay vida después de la muerte física fue reforzado pro el contacto cercano que tenían con sus ancestros que habitaban el otro mundo. Algunos dicen que el culto a los antepasados que predominaba hasta hace poco en China, es un remanente de las capacidades sensoriales de los lemurios que hace mucho tiempo emigraron también al continente asiatico.

 

Cuando los habitantes de Mu realizaban lo que creían que se esperaba de ellos en esta vida, podían salir de sus cuerpos y hacer la transición al mundo espiritual.

*****

Suelo fértil, bananas, mangos, mandioca, plátano, taro, cocos, anacardos y árbol del pan fácilmente disponibles, aseguraban que la población no tuviera que trabajar en forma ardua para suplir sus necesidades diarias. Desarrollados espiritualmente, reconocían la importancia del perdón, el amor y la paciencia en sus relaciones con todos. Durante la mayor parte de su historia no estuvieron interesados en los bienes materiales, pues sabían que sus seres queridos tenían en cuenta solo la clase de personas que en realidad eran interiormente -en otras palabras, el nivel de desarrollo de sus almas-. Considerados y amables, vivían en grupos donde cada individuo pasaba su tiempo contribuyendo con lo que mejor podía ofrecer.

 

Cerve dice que en la antigua Lemuria no había dinero u otra forma de remuneración por el trabajo de una persona. Los miembros de una comunidad compartían todo. Quienes disfrutaban las actividades agrícolas pasaban su tiempo cultivando, y el excedente era puesto en depósito o comerciado con lugares distantes para obtener variedad. La minería estaba disponible para quienes querían. Las artes y ciencias progresaron hasta un nivel alto debido a que individuos talentosos tenían la libertad de dedicarse a tales áreas sin preocuparse por las actividades cotidianas esenciales. Para elevar sus estados de conciencia, los lemurios creaban encantadores jardines con caídas de agua y plantas exóticas que estaban ahí para contemplación y meditación.

 

*****

La capacidad que tenían para gobernar era uno de sus mayores logros. Solo se hablaba un idioma, y la educación obligatoria era el enfoque principal para todos. Como resultado del gobierno considerado e incorrupto, su civilización progreso durante miles de años, avanzando constantemente en ciencia y tecnologia. Cuando desarrollaron su capacidad para viajar en las aguas oceánicas a otras tierras, se convirtieron en lideres mundiales en religión y filosofía. Muchos de ellos fueron a Atlántida, donde sus naturalezas bondadosas se mezclaron con los atlantes mas avanzados en su forma mental.

 

El místico austriaco Rudolph Steiner escribió que muchos lemurios moraban en viviendas subterráneas. Estas casas les brindaban protección contra animales salvajes cuyos ataques eran una amenaza constante. Las viviendas subterráneas también los protegían del sol de mediodía, que los forzaba a estar en casa durante gran parte del día. Debido al ardiente calor solar, las horas temprano en la mañana y al final de la tarde eran las únicas en las que podían trabajar en campos y huertos.

 

Historias de antiguas viviendas subterráneas y túneles prevalecen en todo el mundo. Se dice que hace cientos de miles de años, cuando las personas preferían morar bajo la superficie, adquirieron la capacidad de construir sus grandes espacios vitales y los túneles que los conectaban. La enorme red de cavernas en el Yucatán, da un ejemplo de los extensos espacios subterráneos que la gente agrandó y ocupo durante cientos de años hasta que la acción volcánica y los terremotos se apaciguaron.

 

Cerve describe una de las interesantes costumbres matrimoniales de Mu, que él cree fue practicada en algunas islas del Pacifico hasta hace poco. El día del gran evento, todos se reunían en circulo frente al templo de la aldea. Los jóvenes novios que formaban pareja recibían la instrucción de quitarse del cuerpo toda la ropa y cualquier otro objeto. Ni siquiera se les permitía tener algo en sus manos. Acompañados por flautistas y tambores, los aldeanos escoltaban al hombre y la mujer desnudos hasta el límite del pueblo y les indicaban que caminaran juntos al menos cincuenta millas en el terreno desierto. Se les decía que permanecerían ahí durante dos ciclos lunares. Cuando la pareja regresaba debía tener buena salud, sin heridas de animales salvajes y vestidas con prendas protectoras hechas con pieles de animales, plumas o fibra. Si este era el caso, y cada uno de los novios testificaba que el otro lo había mantenido y protegido durante la terrible experiencia, la boda era realizada. Si regresaban separados, o estuvieron poco dispuestos a elogiar sus esfuerzos en compañía, no había casamiento y nunca se les permitía una segunda oportunidad.

 

Conscientes de donde provenían, los sacerdotes de Mu percibían las leyes del universo y estaba en armonía con el. Guiaban a las personas espiritualmente y les enseñaban en un lenguaje sencillo y fácil de comprender. Al igual que en Atlántida, el Sol era un foco de adoración, por ser una manifestación física de su Dios primario, el creador incomprensible. "Una imagen del Sol, o un círculo, que caracterizaba a este Dios, se convirtió en un símbolo en todo el mundo."

 

Los misioneros lemurianos viajaron a todas partes para diseminar sus creencias. Edgar Cayce menciona la presencia de ellos en el desierto de Gobi, Perú, Egipto, el Yucatán, y el Oeste de los Estados Unidos. Las buenas personas construyeron templos, educaron a otros y, siendo conscientes del destino final de su país, trabajaron constantemente en transmitir y conservar el conocimiento. Cuando se dieron cuenta de que no había esperanza para su amado continente, para asegurar que la Patria de Mu siempre fuera recordada, los misioneros insistieron en llevar información con ellos y ocultarla para generaciones futuras como la nuestras.

 

*****

Tablillas de piedra que el geólogo escocés William Niven descubrió en México debajo de varias capas de civilizaciones, también pueden representar los intentos que los misioneros lemurianos hicieron para preservar información del pasado cuando llegaban a otras tierras. En 1921 mientras excavaba a una profundidad de doce pies, cinco millas al Noroeste de la Ciudad de México, Niven descubrió varias tablillas esculpidas de roca volcánica con extrañas pictografías trazadas en rojo. En los años que siguieron, mientras exploraba en la vecindad cercana, a menudo a mayores profundidades, encontró más de 2000 piedras extrañas adicionales. Por la altura de la tierra sobre ellas, Niven estimo que tenían más de 12000 años y probablemente cerca de 50000.

 

Las antiguas piedras tienen diversas formas y a menudo figuras talladas en ellas además de una escritura desconocida. Cuando Niven no pudo encontrar un arqueólogo que descifrara las pictografías envió trazos a su amigo James Churchward quien dijo que la escritura sobre las piedras era el mismo lenguaje de las tablas de Naacal que el había visto en la India, y después de descifrarlas, reaporto que confirmaban su evidencia de los registros del Lejano Oriente.

 

*****

Cuando los habitantes de las regiones orientales de Lemuria reconocieron que era inminente un gran desastre natural, muchos abandonaron sus casas y se unieron a sus antecesores en el Perú o viajaron a la prospera colonia de mayas en Centro América. Fuentes extendidas, incluyendo un antiguo texto hindú, manuscritos chinos y japoneses, el códice Troano, y grabados sobre una tumba en Chichen Itza en el Yucatán, aluden a las dinastías de doce reyes que gobernaron los mayas durante miles de años. Conocimiento de la antigua Lemuria sobrevivió en Perú y recientemente ha salido a la superficie.

 

Existe la creencia de que lemurios eruditos también viajaron al monte Shasta, que se eleva hasta 14162 pies en el Norte de California. Aquí usaron sonidos y vibraciones para ampliar una caverna existente y construir la ciudad subterránea de Telos, preparándose para el momento en que la patria se hundiera en el mar. Cuando llego el espantoso momento, miles de refugiados lemurios pudieron buscar protección en el monte Shasta, donde quedaron tan aislados de su tierra natal, que por varias generaciones creyeron que eran los únicos habitantes de Lemuria sobrevivientes de la terrible catástrofe. Historias de luces extrañas en las montañas, visitantes poco comunes al pueblo cercano, túneles en el terreno montañoso y actividad ovni en el área, continúan reforzando la creencia de que descendientes de lemurios aun viven en lo profundo del monte Shasta.

 

"Lemuria y Atlántida"-Legado para la Humanidad

rolfi....@gmail.com

 

 



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-----Mensaje original-----
De: estrellam [mailto:estr...@sion.com]
Enviado el: viernes, 16 de noviembre de 2007 19:22
Para: "Undisclosed-Recipient:;"@misiva5.acens.net
Asunto: La AtlÁntida se Levanta - reenvío

La AtlÁntida se Levanta

Por Jane Ann Dow, Ph.D.

 

"Thammy Aldelan" saltocua...@yahoo.com  

9 de Noviembre, 2007 11:28 am (PST)

 

 

Reflexiones de un Lugareño

Había suficientes advertencias. Escuchamos el trueno a muchos kilómetros de distancia y vimos las nubes oscuras cubriendo nuestro pueblo al medio día.

Vimos los patrones climáticos cambiar drásticamente. Sentimos la tierra temblando bajo las sandalias de nuestros pies mientras corríamos hacia los sabios para que nos dijeran qué era lo que estaba pasando. Los templos de cristal se llenaron a tope cuando nos apiñábamos dentro  para  oír  las palabras reconfortantes de nuestros líderes. La política de nuestro tiempo estaba ocultando el misterio, los oficiales estaban extrañamente callados.

Su silencio nos alarmó. Nosotros éramos campesinos que trabajábamos duro, cultivando los campos, orando a nuestros dioses y diosas, cuidando a nuestras familias. Sabíamos que algo estaba pasando, pero no sabíamos qué era. Durante años nuestras preguntas permanecieron sin respuesta, nuestros miedos no fueron apaciguados.

Había otras advertencias también. Se vieron actividades extrañas en los cielos nocturnos. Luces resplandecientes surcaron rápidamente el cielo oscuro. A veces encendieron colores luminosos como para enviar señales, ¿pero a dónde? ¿A quién?

Nuestra tierra era tan inmensa que sólo unos pocos de nosotros viajamos alguna vez de un lado al otro. Había porciones grandes de tierra no disponible para nosotros. Los cercos altos nos impidieron acercarnos demasiado a los grandes edificios que sólo podríamos ver en la distancia. Edificios que eran un misterio. Sus formas eran extrañas, no eran las de los edificios cuadrados usuales con las espirales cristalinas en la cima. Estos edificios que estaban fuera de nuestros límites eran realmente diferentes. Estaban orientados a partir de formas geométricas, de seis lados, de ocho lados y los más prominentes de todos tenían cinco lados.

Estos edificios extraños emitían rayos de luz muy alto en el cielo, parecían hacer brillar un claro patrón a las estrellas. Nosotros nos preguntábamos qué significaba todos esto.

Los Sacerdotes del Templo ofrecieron poca ayuda a nuestros dilemas cotidianos. Ellos también se volvieron distantes e incluso parecían temerosos. El secretismo de aquellos que nos gobernaron sólo nos puso más intranquilos. No había nadie que nos explicara las luces, el clima, ni los fenómenos que estaban teniendo lugar. Había momentos en que los lugareños éramos presas del pánico, era cuando la tierra se agitaba como para recordarnos que lo que estaba pasando estaba fuera de nuestro control. Nosotros sólo podríamos ir a nuestros Templos de Cristal a orar, pidiendo comprensión, pidiendo paz.

Oímos hablar de muchos levantamientos en otros pueblos lejanos. Había inquietud por todas partes en la isla. Todos podríamos sentirlo y estábamos desconcertados, incluso asustados. ¿Nuestras oraciones no eran suficientes para traer paz a nuestra isla? ¿No éramos dignos de la paz que buscábamos?

¿No éramos suficientemente buenos para sobrevivir? Nosotros éramos gente simple, ninguno de nosotros logró salir nunca de la clase obrera.

Excedíamos en número a los más evolucionados, los Científicos, los Líderes que gobernaban quienes nos dijeron que ellos eran los mensajeros de las estrellas.

La luz más luminosa de todos era El Uno. El Uno era responsable de nuestro ser mismo. El Uno era la luz que instiló la vida dentro de nosotros. Ciertamente El Uno oiría nuestras oraciones y traería paz una vez más a nuestras tierras y a nuestra gente.

Había rumores por todas partes. El gobierno controlaba nuestras vidas. Los Científicos eran exaltados incluso más allá de los Dioses. Supimos de los experimentos, de los implantes de ordenador en los cuerpos de los lugareños.

Vimos cómo nuestros amigos empezaron a cambiar. El miedo estaba por todas partes. Vimos nuestros sueños marchitarse en el cielo nocturno cada vez más lleno de luces. La tierra continuó agitándose. Las nubes oscuras cubrieron nuestros pueblos y nuestros corazones. Nos sentíamos desesperados. Nos sentíamos responsables. Nos sentíamos indignos incluso de recibir la luz de El Uno.

La caída

Ese día las nubes llegaron temprano. ¡La tierra estaba gritando, igual que nosotros! Los edificios empezaron a desmoronarse. Los templos de cristal estallaron. Todos corrimos buscando resguardo, pero no había ninguno.

De repente el cielo se llenó de naves metálicas grandes que haciendo brillar sus luces luminosas a través de las nubes parecían decir a la tierra debajo: 'Es tiempo de retirarse'.

Conforme cada uno de las grandes naves emitió su rayo de luz a la tierra, pudimos ver desde la distancia miles de almas que eran alzadas en su luz hacia la nave. ¡Nosotros estábamos intimidados por lo que veíamos! ¿Quiénes eran aquellos que estaban siendo salvados por las naves? Ciertamente no eran nuestros lugareños, ni siquiera los Sacerdotes que mantuvieron cautivos nuestros espíritus. Eran los misteriosos que nosotros raramente vimos, los

Líderes y Científicos que ahora nos gobernaban. Durante un momento nos olvidamos de nuestra propia condición, viendo lo que pasaba rápidamente ante nosotros. Entonces en el océano se levantaron olas gigantescas, olas que lavaron la tierra y se llevaron con ellas nuestras parcelas, nuestras casas, nuestras familias. Fuimos consumidos por el miedo y la desilusión aplastante de que nosotros no éramos lo bastante buenos para ser salvados. Nosotros asumimos el fracaso en nuestras almas.

Los lugareños no fueron los únicos que asumieron el síndrome de la Atlántida. Los sacerdotes que se suponía que eran el eslabón entre los líderes y los lugareños estaban desespera-dos tratando de encontrar una manera de tender un puente para cruzar el hueco que cada vez se ensanchaba más. Ellos supieron lo que los Científicos estaban haciendo, pero no podían explicar o incluso entender el cambio de los líderes que estaba disminuyendo su poder sobre las personas. Ellos no tenían respuestas para las preguntas de los lugareños, no podrían abatir el miedo que estaba asolando la tierra.

Ellos, también, pensaron que habían fallado. Que incluso le habían fallado a El Uno, quién debía sentirse muy defraudado por ellos. Ellos no eran lo bastante buenos, lo bastante sabios o lo bastante dignos como para ser salvados. ¡Así es que cómo podían ellos salvar a los lugareños!

Sacerdotes y Sacerdotisas abandonaron los Templos. Algunos fueron a unirse con los Lugareños en oración y servicio, otros corrieron detrás de los Científicos intentando salvar sus vidas.

El caos reinaba por todas partes, en la tierra, en los lugareños y en los Templos. Y parecía que también, entre los Líderes.

Los Científicos se volvieron los Líderes. Después de todo, ellos tenían todas las soluciones... Ellos mantuvieron el poder en sus manos, las mismas manos que estaban manipulando la materia, controlando la conducta a través de la tecnología de la computadora y manteniendo en privado la información que venía de otras dimensiones del Universo.

Ciertamente, ellos eran los nobles, los dignos, los que merecían ser 'levantados' de la isla por las mismas naves que los trajeron a la tierra y continuamente les suministraban conocimiento avanzado. Pero también había disensión entre ellos. Sus experimentos estaban fallando y también ellos. Si sólo hubieran trabajado más arduamente y durante más tiempo, vigilando más estrechamente, haciendo un mejor trabajo, quizás ellos podrían haber salvado la Atlántida.

¿El hueco era demasiado ancho, habían perdido contacto con la humanidad mientras perseguían su tecnología y poder? A pesar de toda su sabiduría, ellos sentían que también le habían fallado a la Atlántida. Ellos simplemente no eran lo bastante buenos.

Cuando los mares recobraron la calma, la isla ya no estaba.

Muy lejos de la superficie del ahora pacífico océano quedaron los restos de una isla llena de esperanzas y sueños.

Se fueron todos los grandes edificios de luz, los magníficos edificios.

Se fueron los miles de Lugareños, los Sacerdotes y los Científicos.

Se fueron los templos dorados que sostuvieron nuestras oraciones, nuestra devoción, nuestra confianza.

Se fueron los Lugareños que retuvieron los miedos, el sufrimiento y el pánico en sus mismas almas, para nunca vivir de nuevo. ¿O si?

Profundamente enterrados quedaron los edificios prohibidos, los Científicos y sus laboratorios, sus secretos que nunca serán revelados. ¿O sí?

¿Eres un Atlante?

Profetas de todos los tiempos han hablado del resurgimiento de la Atlántida.

Ellos han visto emerger de nuevo la gran isla del mar con toda su energía cristalina intacta. Ellos predijeron el día en que la gran civilización de la Atlántida tomaría su lugar una vez más entre las naciones poderosas del mundo. ¿Qué significaban sus visiones realmente? ¿Podría ser que el resurgimiento de la Atlántida marque el retorno de los muchos miles de almas que perecieron allí? ¿Y estas almas todavía están cargando y sufriendo los patrones del miedo y el fracaso? ¿Son estas las almas de nuestros días las que están recreando la Atlántida de nuevo?

Esto es lo que escucharás decir a un Atlante: No importa qué tanto me esfuerce, nunca fun-cionará. No importa lo que haga, nunca será bastante. Yo no soy lo suficientemente fuerte, lo suficientemente bueno, lo suficientemente poderoso, lo suficientemente espiritual, lo suficientemente digno de ser amando... lo suficientemente cualquier cosa... como para tener éxito, para sentirme digno, para efectuar el cambio que necesita mi mundo.

Éstos son los clientes que vienen, sintiéndose severamente bloqueados.

Ellos sienten que no pueden lograrlo, que no son lo suficientemente buenos, que no se merecen nada. La mayoría de ellos podrían considerarse "adictos al trabajo": dirigidos por alguna fuerza silenciosa que continúa diciéndoles que no están haciendo lo suficiente. Usualmente tienen un alto grado de estudios, se esfuerzan demasiado, y de repente se dan cuenta de que en verdad no son 'lo bastante buenos', de forma que muchos de ellos crean alguna enfermedad debilitante que les impide seguir intentándolo.

Éste es el pensamiento poderoso. Su creencia sobre quiénes son y lo que deben hacer tiene su origen en los tiempos de la Atlántida, en los tiempos en que su alma asumió los sentimientos de fracaso. Éstos no son pensamientos conscientes. Éstos son los pensamientos del Alma, reviviendo el patrón una y otra vez, re-afirmando la creencia en el fracaso, intentando superarlo con cada nueva vida. Las Almas de la Atlántida reaccionan muy personalmente y a menudo con mucho miedo frente a las condiciones mundiales.

Ellos perciben la falta de conciencia en sus compañeros humanos. Ellos temen el secreto gu-bernamental acerca de la investigación científica, mucha de la cual es altamente secreta, clonando animales, introduciendo chips de computadora en animales y niños. Claro que todos vemos estas cosas y reaccionamos ante ellas. Pero para un Atlante, éstas crean un terror severo, disparando rápidamente los antiguos recuerdos contenidos en su campo de energía.

Todo regresa a ellos aunque concientemente no entiendan sus sentimientos o sus fuertes re-acciones. Ellos no ven lo que los impulsa tan duramente a tener éxito y luego prepararse para el fracaso. Los viejos patrones los jalan rápidamente. ¡Una y otra vez los Atlantes regresan a la tierra, pensando cada uno de ellos que son responsables de la caída de una civilización!

Cientos de clientes y cartas prueban el resurgimiento de la Atlántida.

No vendrá físicamente, vendrá enérgicamente. Se elevará de nuevo a través de todos nosotros que repetimos los modelos en nuestras vidas, vida tras vida.

Las sesiones curativas de cristales son tanto para sanar el pasado como para sanar el presente. Un evento traumático poderoso en una vida se desparramará encima de la próxima, y el modelo se repetirá hasta que sea sanado. El tiempo y los ambientes pueden alterar las circunstancias, pero el patrón del alma permanece fuerte. Los cristales seleccionados en una sesión cuentan la historia, e incluso pueden mostrar donde se presenta el patrón en la vida actual de los clientes. Juntos miramos los recuerdos: ¿Qué les pasó a ellos en la Atlántida? ¿Cuál fue su papel? ¿Qué estaban pensando y sintiendo cuando murieron allí? ¿Qué creencias adquirieron en esa vida que son tan poderosas como para impactar todas las otras? ¿Cómo podemos mirar esa vida ahora y cambiar ese punto de vista? Sana la creencia, sana el recuerdo, mira la Atlántida como lo que era: una civilización que acabó por razones que van más allá del pensamiento consciente. ¡Date cuenta de que entonces, como ahora, todos hacen lo mejor que pueden!

El Síndrome de la Atlántida

¿Eres un Atlante? ¿Estás reviviendo esos patrones? ¿Trabajas tan duramente que no ves tus éxitos? ¿Sientes que no eres lo bastante bueno, lo bastante fuerte, lo bastante sabio, lo bastante algo? ¿Reaccionas emocionalmente ante los cambios de la tierra? ¿A veces te sientes sobrepasado por las circunstancias, agobiado, incluso desvalido? ¿Te sientes espiritualmente inadecuado? ¿Sientes que es tu responsabilidad sanar este mundo? ¿A me-nudo te sientes bloqueado, incapaz de continuar tu viaje espiritual?

Si estas preguntas activan una contestación en tu mente o en tu corazón, tú puedes ser un Alma de la Atlántida, que lleva un patrón de alma directamente relacionado con la vida y la muerte que experimentaste en la Atlántida.

PERO, tú estás aquí en el planeta ahora, en compañía de muchos, muchos espíritus afines de la Atlántida, intentando encontrar su camino a través de la vida. Vosotros sois los heraldos de la Nueva Era, buscando paz, comprensión y sabiduría. Vosotros sois los exploradores de la metafísica, intentando que un mundo insensible cobre sentido, intentando traer paz a un mundo no pacífico, intentando permanecer equilibrados en un mundo desequilibrado. Vosotros sois los que estáis forjando nuevas sendas de aprendizaje, buscando la Luz y al Creador. Lo que pasó hace tiempo ya pasó, esto es ahora. Vosotros nunca podréis entender o ver totalmente lo que era en verdad la Atlántida. Vosotros lleváis sólo una memoria fragmentada, una memoria que se sale de proporción cuando permitís que tome control sobre vuestros pensamientos y cierre vuestros corazones.

Vosotros podéis sanar vuestro pasado mirando cómo entra en vuestro presente y no permitiéndole impactar vuestro futuro.

 

Para consultar el texto original:

en inglés: www.janeanndow.com/atlantis.php?title=atlantis

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