Una referencia al Codex Calixtinus en la web:
http://personal.telefonica.terra.es/web/jmata/asociacion/liberpperegrinationis.pdf
"Viene luego, cerca de Port de Cize, el territorio de los Vascos, con
la
ciudad de Bayona en la costa, hacia el Norte. Es ésta una región de
lengua
bárbara, poblada de bosques, montañosa, falta de pan y vino y de todo
género de alimentos excepto el alivio que representan las manzanas, la
sidra
y la leche.
En este territorio, es decir, en las proximidades de Port de Cize, en
las localidades de Ostabat, Saint-Jean y Saint-Michel -Pied-de Port,
los
recaudadores de portazgo son tan malvados que merecen la más absoluta
condena, porque armados con dos o tres garrotes, salen al paso de los
peregrinos arrancándoles por la fuerza injustos tributos. Y si algún
caminante se niega a pagar el dinero que le piden, le golpean con los
garrotes y en medio de amenazas le registran hasta las calzas y le
quitan el
censo.
Las gentes de esta tierra son feroces como es feroz, montaraz y
bárbara la misma tierra que habitan. Sus rostros feroces, así como la
propia
ferocidad de su bárbaro idioma, ponen terror en el alma de quien los
contempla. Como legalmente sólo pueden cobrar impuestos a los
mercaderes,
el que cobran a los peregrinos y viajeros es ilegal. Cuando la tarifa
sobre
algo es de cuatro o de seis monedas, ellos cobran ocho o doce, es
decir, el
doble."
Y un poco más adelante:
"Pasado este valle, viene la tierra de los navarros, rica en pan,
vino,
leche y ganados. Navarros y vascos tienen características semejantes
en las
comidas, el vestido y la lengua, pero los vascos son de rostro más
blanco que
los navarros. Los navarros se visten con ropas negras y cortas hasta
las
rodillas como los escoceses y usan un tipo de calzado que llaman
abarcas,
hechas de cuero con el pelo sin curtir, atadas al pie con correas y
que sólo
envuelven las plantas de los pies, dejando al descubierto el resto.
Gastan, en
cambio, unos mantos negros de lana que les llegan hasta los codos, con
orla,
parecidos a un capote, y a los que llaman sayas. Como se ve, visten
mal, lo
mismo que comen y beben también mal, pues en casa de un navarro se
tiene
la costumbre de comer toda la familia, lo mismo el criado que el amo,
la
sirvienta que la señora, mezclando todos los platos en una sola
cazuela, y
nada de cucharas, sino con las propias manos, y beben todos del mismo
jarro. Y oyéndoles hablar, te recuerdan los ladridos de los perros,
por lo
bárbaro de su lengua. A Dios le llaman urcia; a la Madre de Dios,
andrea
Maria; al pan, orgui; al vino, ardum; a la carne, aragui; al pescado,
araign; a la
casa, echea; al dueño de la casa, iaona; a la señora, andrea; a la
iglesia,
elicera; al sacerdote, belaterra, que significa bella tierra; al
trigo, gari; al
agua, uric; al rey, ereguia; y a Santiago, iaona domne iacue.
Son un pueblo bárbaro, diferente de todos los demás en sus
costumbres y naturaleza, colmado de maldades, de color negro, de
aspecto
innoble, malvados, perversos, pérfidos, desleales, lujuriosos,
borrachos,
agresivos, feroces y salvajes, desalmados y réprobos, impíos y rudos,
crueles y pendencieros, desprovistos de cualquier virtud y enseñados a
todos los vicios e iniquidades, parejos en maldad a los Getas y a los
sarracenos y enemigos frontales de nuestra nación gala. Por una
miserable
moneda, un navarro o un vasco liquida, como pueda, a un francés. En
alguna
de sus comarcas, en Vizcaya o Álava por ejemplo, los navarros,
mientras se
calientan, se enseñan sus partes, el hombre a la mujer y la mujer al
hombre.
Además, los navarros fornican incestuosamente al ganado. Y cuentan
también que el navarro coloca en las ancas de su mula o de su yegua
una
protección, para que no las pueda acceder más que él. Además, da
lujuriosos
besos a la vulva de su mujer y de su mula. Por todo ello, las personas
con
formación no pueden por menos de reprobar a los navarros."
Aymeric Picaud tuvo una mala experiencia, no cabe duda,
Luis
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