Las derechas y los medios de informaci�n y persuasi�n que tienen a su
disposici�n (que son muchos) se rasgar�an las vestiduras y utilizar�an todo
tipo de argumentos para movilizar la opini�n popular en contra de tal
situaci�n que definir�an como intolerable. Considerar�an una clara
provocaci�n que un dirigente de IU estuviera a cargo de las fuerzas del
orden. Si, adem�s, el nuevo Ministro del Interior quisiera hacer cambios
sustanciales en la Polic�a Nacional y criticara a aquellos agentes que en el
ejercicio de su funci�n se extralimitaran y realizaran actos impropios de
una sociedad democr�tica, la agitaci�n y enfado alcanzar�an dimensiones de
estridencia. Para las derechas, la funci�n principal de la polic�a ha sido
siempre la de sostener con mano dura las relaciones de poder en la sociedad.
Que ahora viniera un "rojo" que deseara cambiar estas relaciones de poder,
as� como la manera de comportarse de los agentes de lo que consideran ser
"su polic�a" defensora de tal orden rebasar�a para ellos los niveles de lo
tolerable.
[...]
Una �ltima observaci�n. Envi� este art�culo a El Pa�s en su edici�n de
Catalu�a, para que publicaran mi cr�tica al art�culo de Culla. El Pa�s,
donde se hab�a publicado el art�culo de Culla, se neg� a publicarlo
indic�ndome que ten�an como pol�tica editorial no publicar art�culos que
debatieran las posturas presentadas por el Sr. Culla, ofreci�ndole por lo
visto plena inmunidad. Me permit�an como m�ximo escribir una breve Carta al
Director, lo cual hice. El Sr. Culla inmediatamente respondi�, indicando que
ten�a todo el derecho de criticar a los herederos del PSUC, derecho que
nunca cuestion� en mi carta o en mis escritos.
[...]
Culla tambi�n es el articulista que aparece con mayor frecuencia (y por
mucho) en los medios p�blicos de informaci�n de la Generalitat (TV3 y
Catalunya R�dio), todav�a hegemonizados por la ideolog�a nacionalista
derechista ("la costra nacionalista") que domin� tales medios, y que
contin�a discriminando a tertulianos y a ponentes de izquierda, cuya
exposici�n medi�tica es mucho menor y en los que estoy vetado. Es ya un
extremo de desfachatez que ahora defina mi cr�tica (a la cual s�lo se le
permite una breve carta al director) como una limitaci�n de la difusi�n de
sus ideas.
Resto del art�culo:
http://www.elplural.com/opinion/detail.php?id=33351