I don't have the time to translate the article but will make a short
summary. According to Mr Tomas y Valiente:
- Something has to be thought to finish with ETA.
- To revive the memory of the GAL crimes that has been extinguished
years ago, and to condemn people who have not yet found guilty,
was an operation that has not been presided by political prudence.
The recrudescence of ETA crimes was a forseeable effect of this
operation.
- While we rivaled screamming accusations against GAL, we forgot to
condemned ETA. This silence has given oxigen to ETA.
- The debate of whether we should be generous or not to the etarras
imprisoned, our dialectic division, is translated in an improper
tolerance and weakness in front of the delinquents near ETA.
- Claiming to fear Spain more than ETA or that the etarras are
political prisoners, benefit the assassins.
- We shouldn't insult the PNV for trying an intent of negotiation or
exploratory talks for any kind of agreement with ETA. The PNV is our
indispensable neighbor. It is on this side of the line.
- All the political parties should be united against ETA and their
political differences aired in peaceful meetings in Madrid and
Ajuria Enea.
- The ETA problem doesn't end in court. We have to resolve this
problem together, all of us who are not etarras. We can't be tolerant
with those [young people] supporters of assassins.
- The first step against ETA is that we reconstruct this band, this
band on this side of the line, and not to be weak in front of unjustified
crimes, destructive acts, or precipitated negotiations.
- Either ETA or us. This is the only division, the true one.
- We must act with the law in our hands and to advance in the social
and political isolation of the ETA surroundings.
Aintzane Garcia Etxezarreta
Francisco TOMAS Y VALIENTE
Articulo publicado en <<El Pais>> el 19-12-95
Para escribir algo nuevo sobre ETA hay que renunciar al lirismo y a la rabia.
El llanto por los muertos inocentes, y todos los muertos a sus manos lo son,
merece, en nombre de los posibles futuros, algo mas util que legitimas efu-
siones sentimentales, y el odio justo y el asco impecable ante los asesinos
y sus acolitos no tienen por que buscar nuevas palabras de condena, insultos
originales ni ingenuas vias de escape para la rabia. En ambos terrenos ya
esta dicho todo. Demoslo por repetido e intentemos pensar que se puede hacer
para terminar con la pesadilla, o al menos que no debemos hacer para
empeorarla.
Algunas cosas estan claras, en negativo o positivo. La experiencia de los
GAL fue gravemente criminal y gravemente equivocada. Nunca estan justificados
actos contraterroristas que, aun siendo reactivos, sean tambien delictivos.
En nombre del Estado no se puede cometer aquel tipo de actos (secuestros,
asesinatos) que el Estado persigue. Pero avivar el recuerdo de aquellos
crimenes cuando hacia a#os que se habian extinguido, y airear su condena y
la de quienes no se sabe aun si fueron o no culpables, era una operacion que
comportaba riesgos que muchos no quisieron ponderar. Aunque este no fuera,
y no lo era en modo alguno, el objetivo perseguido por quienes han ejercido
de justicieros, el recrudecimiento de los crimenes de ETA era un efecto
previsible de una operacion que no ha estado presidida por la cordura ni por
la prudencia politica.
Llevamos meses practicando una condena masoquista contra los GAL de modo tal
que si los adjetivos condenatorios del vecino no son lo bastante duros, o si
van acompa#ados de un timido esfuerzo de entender por que entonces hubo GAL,
el condenador insuficiente recibira el castigo de ser considerado como
complice comprensivo de aquellos delitos: recuerdese lo que se hizo este
verano con Aranguren. Mientras hemos rivalizado en gritar acusaciones contra
los GAL, nos hemos olvidado de condenar a ETA. Y cada silencio, cada desi-
quilibrio condenatorio, ha sido un balon de oxigeno para ETA, una forma de
legitimacion indirecta, involuntaria pero eficaz.
Llevamos meses discutiendo si en el momento de la concordia final, en el que
hay que creer por remoto que hoy nos parezca, habra que ser generosos con los
etarras presos y arrepentidos o sera mejor exigirles siempre el cumplimiento
integro de sus respectivas sentencias condenatorias. Mientras nos entretene-
mos en tan prematuro debate, la division dialectica se traduce en tolerancia
indebida y en debilidad con los delincuentes cercanos a ETA que invaden y
toman la calle de las ciudades y pueblos del Pais Vasco como escenario en el
que pueden practicar una violencia impune, antecedente de crimenes como el
de Itsasondo.
Si alguno dice que teme mas a Espa#a que a ETA, y otro a#ade que los etarras
son presos politicos, nuevas formas de legitimacion indirecta y no querida
benefician a los asesinos. Si midieramos las palabras antes de entregarlas
al viento, esto no pasaria. El termino de preso politico debe quedar restrin-
gido para aquellos que expresan sus ideas diferentes a las del poder politico
antidemocratido que sufren y por las que son encarcelados. A nadie le ocurre
tal cosa hoy en Espa#a. Extender esa calificacion a los asesinos de ETA
permitiria hacerlo de inmediato a los criminales de guerra nazi o a los
autores materiales de las salvajes masacres estalinistas. Cuidado con las
palabras, porque ellas preparan el camino de las balas y el da las bombas.
Pero ahora tampoco debemos dedicarnos a gritar insultos y descalificaciones
contra el PNV por su fracasado intento de negociacion o de conversaciones
preparatorias de cualquier acuerdo con ETA, porque si nos entregamos a tan
autodestructiva tarea aumentaremos nuestras divisiones y debilitaremos el
frente comun contra ETA. No es este el primer intento que ha habido para
hablar con ETA con la esperanza de que los contactos que se establecieran
pudieran servir para algo. Recordemos lo que ocurrio en Argel hace pocos
a#os aun. La diabolica trampa de ETA consiste en que solo por la represion
policial no se acaba con ella, pero tambien en que la tentacion negociadora
sera hoy por hoy frustrada por los mas violentos que en ella anidan: aquellos
que se consideran animados y beneficiados por nuestras divisiones, debates,
querellas partidarias y acusaciones al vecino.
Tengamos claro quien es nuestro vecino. El PNV lo es y en terminos indispen-
sables. Esta de este lado de la raya. Dejemos la condena de sus ambiguedades
recientes y de sus raices sabinianas para otros momentos, para cuando escri-
bamos la historia, porque ahora estamos escribiendo el presente y en esta
batalla, que no monografia erudita, lo que importa es sumar. La autocritica
entre las fuerzas politicas democraticas debe hacerse a puerta cerrada, sea
en Ajuria-Enea o en Madrid, porque cada enfrentamiento entre lideres de
partidos democraticos en las pantallas de las televisiones es otro balon de
oxigeno para ETA.
Sin animo de culpabilizar en particular a nadie, incurriendo asi en lo mismo
que se trata de evitar, debemos ser conscientes de que todos los errores
propios son ayudas a ETA, cuyo resultado no querido, pero previsible, se
objetiva ahora en las calles de Vallecas o en un comercio de Valencia. Urge
restablecer el clima de hace apenas dos a#os. Es necesario que se celebren
pacificas reuniones en Ajuria-Enea o en Madrid, siempre que antes alguien
haya mediado y puesto paz entre quienes parecen gallos de pelea en corral
propio, olvidados de la existencia de la raposa, que, alevosa y sin
escrupulos, acecha sus publicas disensiones para seguir mantando.
Hay un brocardo latino, tan rotundo y escandaloso que no parece propio del
circulo racional del Derecho romano clasico, lleno siempre de matices
luminosos: <<Fiat justitia et pereat mundus>>. No: hagase justicia para que
el mundo no perezca, para que en el se pueda vivir en paz, porque la justicia
que, para realizarse, arrastra al mundo a la destruccion no es justa. Y no
es en los tribunales, punto final y no inicial, donde ha de resolverse el
problema de ETA. Antes lo hemos de resolver nosotros, todos los demas,
quienes no somos etarras, ni coreamos con alborozo las juveniles quemas de
autobuses, ni queremos ser tolerantes con torpes desmanes callejeros de los
alevines de asesinos; quienes pensamos que los asesinos son solo asesinos;
quienes creemos en la racionalidad de la disputa democratica y no en la
violencia en cualquiera de sus formas, que, en el Pais Vasco, va desde la
manifestacion agresiva contra los pacificos hasta la bomba ciega.
El primer paso para luchar contra ETA es que nosotros, todos los demas,
reconstruyamos este bando, el del lado de aca de la raya divisoria, y no
lo debilitemos ni con crimenes injustificables ni con operaciones autodes-
tructivas, ni con palabras irresponsables, ni con negociaciones precipitadas,
porque el precio de todos esos errores, muy diferentes entre si pero conver-
gentes en sus efectos, se lo cobra ETA en vidas humanas, unica moneda que
conocen los terroristas.
O ETA o nosotros, espectadores atonitos de sus crimenes, parientes o amigos
de alguno de sus cadaveres y posibles victimas futuras de la muerte que ellos
administran. Esta es la verdadera division bipartita, la unica dicotomia
clara. A partir de esa evidencia, si no se cometen los graves errores tantas
veces denunciados como repetidos, si se actua siempre con la ley en la mano,
y si se avanza en el aislamiento politico y civil del entorno etarra, como
se habia hecho a#os atras, la paz sera posible. De lo contrario, ETA seguira
matando, porque esa es su unica forma de vivir.
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[P] Aintzane Garcia Etxezarreta
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Thank you for the article by Tomas y Valiente. It shed some light on why
ETA would have something against him.
Ondo ibili, KRISTOBAL