ARTROSIS: Mi extraordinaria mejoría
Existe en el mercado un alimento, especialmente recomendado para los niños
pequeños, al que desde que yo lo tomo regularmente le atribuyo el motivo por el
que de la artrosis que padezco haya mejorado extraordinariamente. Este alimento
posee en su composición una serie de vitaminas, minerales variados, hidratos de
carbono, grasas, fibra y muchos otros componentes detallados por el fabricante.
Yo no sé a cuál o a cuáles de esos productos se les puede atribuir el mérito de
sus efectos curativos o si se debe a la combinación de todos ellos, ni si el
mismo resultado se producirá en otras personas. Sí es cierto que en mi caso los
resultados han sido sorprendentes e igualmente los experimentados por cuantos
han seguido mi consejo.
Quiero empezar explicando que mi enfermedad había sido diagnosticada hace más
de treinta años y que a pesar de seguir todas las indicaciones de los médicos
su evolución había llegado a tal extremo que me impedía realizar movimientos
tan corrientes y simples como abrocharme los botones, cortar la carne, escribir
o dibujar, etc. y que los dolores en la espalda, manos y articulaciones me
impedían conciliar el sueño. Para paliar esa situación tenía que tomar
continuamente analgésicos, antiinflamatorios y otras medicinas que, según me
decían, frenaban el progreso de la enfermedad, considerada invalidante y sin
remedio conocido. Pues bien: totalmente por azar y sin ninguna otra intención
que la de no desaprovechar la leche en polvo que dejaba de tomar mi nieta y de
la que quedaban unos botes de más, comencé a tomarla para mi desayuno. Mi
extrañeza fue que al de unas semanas mis dolores se habían atenuado
extraordinariamente. Evidentemente yo no sabía por qué motivo. Observé que lo
único que había cambiado en mi dieta y costumbres era lo de tomar esa leche. No
teniendo dolores, dejé de tomar los analgésicos. También abandoné los
antiinflamatorios y poco después lo hice con las demás medicinas. Han pasado ya
siete años y casi tengo olvidados los dolores y mis incapacidades. Tampoco he
tomado desde entonces ni una sola pastilla contra el dolor ni ningún otro
medicamento. Pero eso sí: sigo tomando mi tacita de leche milagrosa en todos
mis desayunos (cinco cacitos de la leche
en polvo disueltos en una taza de agua, una vez al día). Y para terminar,
otro detalle importante que también lo han constatado algunas otras personas:
no se me cae ya el pelo y hasta me ha salido más. Vamos que me encuentro mejor
que cuando tenía cincuenta años. Sin deseos de hacer propaganda tengo que
añadir que se trata de la leche marca HERO nº2 oslufe@hotmail.com
Personas que padecen FIBROMIALGIA y que han empezado a tomarla ya han experimentado mejoría en los primeros meses
Sitio interesante:
https://www.youtube.com/watch?
Mi sito en Facebook: Oscar Luengo Fernández

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