¿Sabías
que…?
El
limón, aclarador de la naturaleza
Tomado del
libro "Medicina del Alma"
Dr. Jurg
Reinnhard. Suizo, Físico, Médico especialista en medicina
interna, cirugía y oftalmología, medicina alopática, acupuntura craneal y
auricular y terapia neural.
Al dejar caer unas
gotas de limón en el té, el color de éste se
transforma en un amarillo-sol muy claro. Si chupas una rodaja de
limón, se aclara tu
cuerpo vital, el metabolismo se vuelve lúcido,
La oscuridad
concede su lugar al Sol en el cuerpo y el alma,
El ser humano se
aclara.
El mundo vivo de la
oscuridad, bacterias, virus y hongos, tienen que
retroceder ante la luz limonera.
Porque les ciega la luz
solar tan concentrada.
Ahí se encuentra la
razón del efecto antimicrobiano del limón.
El efecto solar también
toca el Alma y cura la falta de Luz interior en las
depresiones.
Para ello es suficiente
ingerir cada día, ante de las comidas principales,
un poco de limón recién exprimido.
El limón se usa en
general cuando se quiere evitar que la comida se ponga de color
marrón ya que es un excelente protector de oxidación, evita que
los alimentos se corroan.
El ácido del limón,
bioquímicamente, hace que las sustancias puedan
transformarse vivas, llenas de luz, unas en otras, en el
llamado ciclo del ácido cítrico.
El metabolismo del
limón da al alma la posibilidad de tomar
cartas dentro del metabolismo, con plena luz.
Porque el limón es un
cebo para el alma: donde está el ácido del limón, el alma lo
atrapa y lo quiere contraer.
¡Mira la cara de una
persona que muerde un limón!
Toda la actividad del
alma se vuelve visible ahí.
Al aplicar externamente
una rodaja de limón en calambres y espasmos, el alma
suelta al momento el órgano y se abalanza sobre el jugo de limón,
se concentra en lo más
externo de la piel y las glándulas sudoríparas
se encogen, y como resultado, el calambre cede de inmediato.
El efecto limpiador de
la piel y el que aleja la fiebre, producido por los lavados
externos con limón, también se basa en este fenómeno.
Detrás del limón se
esconde otro secreto.
¡Observa el polo
opuesto al limón en el mundo de las plantas!
Las gramíneas, el
avellano o el abedul con sus amentos amarillos llenos de
polen que es esparcido por el viento, observa todas las plantas
a las cuales tienen
alergia los pacientes alérgicos al polen, los
asmáticos y eccematosos.
El ser humano solo
puede digerir el polen de estas plantas, compuesto
por vivísimas proteínas, gracias a
los ácidos más concentrados del estómago y los mejores
jugos del páncreas y de la bilis.
Si estos jugos
digestivos son débiles, entonces el ser
humano mismo llega a florecer y brotar cuando lo
hace la Naturaleza. ¡Eccemas y alergias afloran!
Por esto en las
alergias al polen es aconsejable apoyar al ácido del
estómago con un pequeño y concentrado aperitivo de limón, sin diluir,
antes o durante las comidas.
El limonero pertenece a
la familia de los frutos con cáscara, que protegen
sus semillas del exterior con una piel.
Este principio
equilibra lo que aflora por culpa del polen.
El limón es
un principio de demarcación de la naturaleza y ayuda a juntar
vasos, membranas celulares y mucosas.
En lo blanco
de la cáscara del limón se encuentra una sustancia de efecto
parecido a la cortisona, pero no daña.
El limón
delimita, contrae, descompone sustancias y deposiciones e introduce la
luz. Todas estas propiedades son apropiadas para el
tratamiento de personas obesas.
Quien es
capaz de morder un limón, será penetrado por la luz y curado.
La persona delgada como
un limonero y que sufre de acidez,
ha de usar el limón
externamente.
"El Limón es el remedio
curativo de la cocina más importante para el dolor,
los calambres y la depresión, y nuestro antibiótico más efectivo para
toda clase de inflamaciones y
resfriados".
