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(IVÁN): OH, SÍ ESCUCHARAS LA VOZ DEL ESPÍRITU SANTO DE MIS DIEZ MANDAMIENTOS:
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valarezo  
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 More options May 19, 10:45 am
Newsgroups: alt.religion.triplegoddess
From: valarezo <IVANIVAN...@aol.com>
Date: Tue, 19 May 2009 07:45:04 -0700 (PDT)
Local: Tues, May 19 2009 10:45 am
Subject: (IVÁN): OH, SÍ ESCUCHARAS LA VOZ DEL ESPÍRITU SANTO DE MIS DIEZ MANDAMIENTOS:

Sábado, 16 de mayo, año 2009 de Nuestro Salvador Jesucristo,
Guayaquil, Ecuador – Iberoamérica

(Cartas del cielo son escritas por Iván Valarezo)

OH, SÍ ESCUCHARAS LA VOZ DEL ESPÍRITU SANTO DE MIS DIEZ MANDAMIENTOS:

Si tan sólo hubieran estado atento a mis Diez Mandamientos, les decía
nuestro Padre celestial a la Casa de Israel, entonces su paz habría
sido como un río ancho y lleno de vida eterna para bendecir
grandemente sus vidas y de la humanidad entera, y su justicia
sobresaltaría como las olas del mar entre las naciones de toda la
tierra. Claramente, todo seria bendición para las familias de las
naciones, porque el mismo espíritu de paz y de justicia de nuestro
Padre celestial, por amor a su Jesucristo, saldría para bendecir
grandemente con amor y verdad al mundo entero, para que todo sea luz y
más no tinieblas, tinieblas por culpa de los que no le conocen a Él
aún tristemente.

Visto que, el no conocer al Padre celestial y a su Hijo amado en el
Espíritu Santo de su amor antiguo por Sus Mandamientos, en realidad,
es tiniebla en el corazón del hombre, de la mujer, del niño y de la
niña de todas las familias de las naciones de la tierra; y esto es
peligroso, por no decir maldición. Porque cuando la gente muere en
pecado, muere en maldición eterna, por no haber honrado en su corazón
al Hijo de Dios, para que así el Espíritu Santo de la Ley sea
enriquecido grandemente en su alma, como Dios manda, para gloria y
honra infinita de su nombre santo, entonces el mismo hombre se
convierte en pecado eterno infelizmente.

En la medida en que, para esto inicialmente nuestro Padre celestial
crea al hombre en su imagen y conforme a su semejanza celestial, para
enriquecer el Espíritu Santo de Sus Diez Mandamientos en su vida y en
la vida de todos los suyos, en toda su creación celestial. Pero cuando
el hombre muere en el pecado, de no haber honrado el Espíritu Santo de
su Ley viviente, por medio de su Hijo Jesucristo, entonces sus
problemas y demás pecados no terminan con su muerte, sino que se
empeoran, es decir, que comienzan con mayor fuerza que antes para
jamás terminar en la eternidad; y esto es el tormento eterno.

Y el pecador y así también la pecadora morirán en sus pecados, si
Jesucristo no es el Hijo de Dios en sus corazones, porque el Espíritu
Santo de Los Diez Mandamientos no podrá jamás ser glorificado
grandemente en sus vidas en la eternidad; porque sólo el Señor
Jesucristo puede glorificar grandemente el Espíritu de la Ley, dentro
y fuera del hombre. De otra manera, no hay posibilidad alguna para
glorificar, exaltar, honrar y enriquecer el Espíritu Santo de Los Diez
Mandamientos no solamente en la vida del hombre, de la mujer, del niño
y de la niña de todas las familias de las naciones, sino también en la
tierra y en el paraíso.

Porque la verdad es que el pecado de Adán y Eva aún está en el
paraíso, y sólo Jesucristo lo puede borrar, es decir, si honramos y
enriquecemos nuestras vidas, por dentro y por fuera, con el Espíritu
Santo de Los Diez Mandamientos, para que el pecado rebelde del paraíso
ya no nos aseche más, sino que muera para siempre. Ahora, sí en el
corazón del hombre hay tiniebla, por no conocer el Espíritu Santo de
amor y de justicia santa de nuestro Padre celestial y de su Hijo
Jesucristo, por Sus Mandamientos eternos, entonces no hay bendición
posible en su vida ni en la vida de ningún hombre, mujer, niño o niña
en toda la familia, pueblo o nación.

Cuando la realidad siempre ha sido que nuestro Padre celestial ha
deseado bendecir al hombre con todas las fuerzas de su corazón santo,
con todas las fueras de su alma bendita, con todas las fuerzas de su
vida gloriosa y con todos los poderes y autoridades sobrenaturales de
su nombre muy santo, por amor a su Jesucristo, ¡el Santo de Israel!
Ahora, para que el corazón, el cuerpo y alma viviente del hombre y de
la mujer comiencen a recibir estas grandes bendiciones antiguas de
nuestro Padre celestial y de su fruto de vida eterna del árbol de la
vida, entonces tenemos que enriquecernos del Espíritu Santo de Sus
Diez Mandamientos; por eso, Jesucristo es importante en nuestras vidas
de cada día.

Francamente, sin el Señor Jesucristo en nuestro diario vivir por toda
la tierra, entonces el Espíritu Santo de Los Diez Mandamientos no
podrá jamás ser enriquecido en nuestros corazones, en nuestros cuerpos
y almas vivientes, sino que viviremos por siempre, como Satanás y el
vaticano, burlándonos del Espíritu de la Ley divina, para maldición y
más tinieblas del mundo entero, por ejemplo. En realidad, en el día
que nuestro Padre celestial nos crea en sus manos con la ayuda idónea
de su Espíritu Santo, entonces nos creo con todas las fuerzas de su
amor santísimo, con todas las fueras de su alma gloriosa, con todas
las fuerzas de su vida santísima y sumamente feliz, en su imagen y
conforme a su semejanza celestial.

Y nos crea uno a uno como Él mismo, para que seamos exactamente como
su Hijo Jesucristo, lleno del Espíritu Santo de Sus Diez Mandamientos,
sumamente honrados y perfectamente glorificados, para que no solamente
le sirvamos constantemente delante de su presencia santa, en su nombre
glorioso, sino también para que vivamos con Él infinitamente en la
eternidad de la felicidad celestial. Porque sólo el Hijo de David no
solamente escribió las primeras tablas de Los Diez Mandamientos con
sus propias manos heridas, sino que sólo él las puede glorificar
grandemente a cada hora de su vida gloriosa del cielo y también de su
vida milagrosa y sumamente intachable en todo Israel, para ponerle fin
al pecado de Adán y Eva.

Por esta razón, sólo el Espíritu bendito de nuestro Señor Jesucristo
nos puede dar constantemente y sin límite alguno todo el Espíritu
Santo, lleno de amor, gloria, maravillas, prodigios, milagros,
sanidades, riquezas, autoridades, alegrías y bendiciones sin fin, de
Los Diez Mandamientos totalmente glorificados en el paraíso y sobre
todo Israel, ¡gracias a su sangre infinitamente intachable y bendita!
Porque sólo la sangre bendita de nuestro Señor Jesucristo no solamente
fue derramada en las afueras del monte santo de Jerusalén, en Israel,
para fin del pecado y de todas las hostilidades del maligno en
nuestras vidas humanas, sino también en las afueras del reino
angelical, del paraíso y de La Nueva Jerusalén santa y bendita del
cielo.

Verdaderamente, sólo la sangre santificada de nuestro Señor Jesucristo
se derramo grandemente en las afueras del monte santo de Jerusalén,
sino también sobre el altar antiguo de nuestro Padre celestial en el
reino angelical, en el paraíso y en La Nueva Jerusalén grandiosa y
eterna del cielo; por ende, la sangre de nuestro Señor Jesucristo
reina fielmente para todos nosotros infinitamente. Es decir, que
ninguna de las sangres derramadas de los hombres y de los animales del
sacrificio temprano y tardío sobre de los altares de Israel jamás han
subido a la presencia santa de nuestro Padre celestial, para
derramarse también sobre su altar santísimo, como sólo la sangre de su
Hijo amado lo ha hecho, en su día y sin demora.

Y ésta sangre santísima del Gran Rey Mesías, derramada delante de
nuestro Padre celestial sobre su altar antiguo, no solamente cubre los
pecados de Adán y Eva, sino también de cada uno de todos nosotros, de
los que nacieron en el pasado, de los que hemos nacido en la presente
era, y de los que nacerán en las futuras generaciones venideras. Y
nuestro Padre celestial quiso que sea así no solamente con Adán y Eva
en el paraíso, al comer del fruto del árbol de la vida, nuestro Señor
Jesucristo, sino también con todos nosotros, en nuestros millares, de
todas las familias de las naciones del mundo entero, comenzando con
Israel, como Dios manda, por supuesto.

Porque es la sangre del Gran Rey Mesías, la cual no solamente nos
limpia de todo pecado y tinieblas de Satanás, sino también que los
echa fuera y lejos de nosotros para siempre, para que nos presentemos
cada día y por siempre delante de su presencia santa como si jamás
hubiésemos pecado, ni mucho menos que hayamos nacido en él. Porque
todos los que nacen por voluntad humana y del vientre de la mujer,
entonces, por inicio, nacen bajo los poderes terribles del pecado y de
sus muchas maldiciones, para alejarnos de Dios y destruir nuestras
vidas en el fuego eterno del infierno—porque el Espíritu Santo de Los
Mandamientos no ha sido glorificado ni menos enriquecido en nuestras
vidas jamás.

Pero con la aceptación de la sangre bendita de nuestro Señor
Jesucristo en nuestras vidas de cada día, la cual no solamente vivió
en perfecta santidad en el cielo con los ángeles y en la tierra con
Israel, sino que también cumplió para glorificar grandemente el
Espíritu Santo de Los Diez Mandamientos, algo que ni Moisés jamás pudo
lograrlo. Ahora, cuando nuestro Señor Jesucristo es aceptado,
incondicionalmente, sino sólo por el espíritu de fe en nuestro Padre
celestial y en nuestros corazones, entonces el Espíritu Santo de Los
Diez Mandamientos entra a nuestras vidas inmediatamente, para quedarse
para siempre con cada uno de todos nosotros, para jamás volverse a ir
de su lugar eterno de nuestras almas vivientes.

Es decir, también, que cuando nuestro Señor Jesucristo entra en
nuestras vidas para tomar asiento en el trono de nuestros corazones y
de toda nuestra vida humana, entonces no solamente el Espíritu Santo
de la Ley entra en nuestras vidas, sino que también podemos oír su voz
para que nos guíe cada día hacia toda verdad terrenal y celestial.
Porque el Espíritu Santo de Los Diez Mandamientos es el mismo Espíritu
de verdad, el cual nuestro Señor Jesucristo no sólo se lo prometió a
sus apóstoles y discípulos, como el Consolador que los guiaría día a
día a toda verdad siempre: sino que también se los dio a todos los que
creyeran en el, por su predicación y testimonios personales.

En ...

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Discussion subject changed to "(=?x-user-defined?Q?IV=C1N?=): OH, =?x-user-defined?Q?S=CD?=" by Azure
Azure  
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 More options May 23, 12:07 am
Newsgroups: alt.religion.triplegoddess
From: Azure <laddie'o'lugh@gall's.org>
Date: Fri, 22 May 2009 20:07:28 -0800
Local: Sat, May 23 2009 12:07 am
Subject: Re: (=?x-user-defined?Q?IV=C1N?=): OH, =?x-user-defined?Q?S=CD?=

valarezo wrote:

> Sábado, 16 de mayo, año 2009 de Nuestro Salvador Jesucristo,
> Guayaquil, Ecuador – Iberoamérica

> (Cartas del cielo son escritas por Iván Valarezo)

> OH, SÍ

Here again, you that afraid of me.
You can speak English, so it is "RUDE' to speak Spanish in a Non Spanish
Group!

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