Allá voy. Que el Señor me coja confesado. XD
El caso de la cubana tiene muy fácil explicación tal y como más abajo
veréis. En el caso de los peajes de las autopistas catalanas, tiene y no
tiene razón. Tiene razón en que dichos peajes constituyen un saqueo en toda
regla, tanto para el bolsillo de los catalanes como para el de los no
catalanes (Excepto residentes en el Berguedà, Cerdanya y Alt Urgell que van
por la patilla). No tiene razón en que esto se solvente con la independencia
de Cataluña, pues los consorcios que administran tal maquinaria de requisar
dinero no son de Madrit. Que mire a su alrededor y verá con claridad quién
guisa el bacalao y quién se lo come.
Para los que no lo sepan, para ir desde el mar hasta las comarcas de la
Cerdaña, Alt Urgell, pistas de esquí, Andorra, etc. atravesando las montañas
del Pirineo existe lo que se denomina el eje del LLobregat, una vía cuya
característica principal es un túnel (El túnel del Cadí) de 5 km. que cuesta
10,04 eurillos siendo la única vía rápida para el acceso a dichas zonas
desde Barcelona y alrededores. Pues bien, en la pasada y corta legislatura,
no sé si fue el conseller Nadal o quién, le dio por mentar la soga en casa
del ahorcado, diciendo que la Generalitat estudiaba el construir otro acceso
por carretera a las citadas comarcas, con túnel incluido, por el otro valle,
desde Ribes de Fresser hasta la Molina y que sería libre de saqueo, perdón,
de peaje. Los buitres domésticos no tardaron en echársele encima y nunca más
se ha oído hablar del asunto.
Y ahora, vamos con la respuesta a la chicota que quiere cambiar su pasaporte
cubano por el catalán. No va mal encaminada la avispada cubana, os prometo
que hará carrera.
Dedicado, especialmente, a la cubana. Que lo disfrutéis todos también.
--
Mosqui
ADIOS CATALUÑA
Crónica de amor y de guerra
De Albert Boadella Oncins
Editorial Espasa Calpe
Primera edición: octubre de 2007
Segunda edición: octubre de 2007
Tercera edición: noviembre de 2007
ISBN:978-84-670-2635-1
En las librerías por 20 eurillos
Pags. 204 a 208
Habla Boadella:
Otra de las estrategias bélicas del nacionalismo es ganar extranjeros para
la causa. Esto supone una labor publicitaria de insistencia sobre la mística
de «etnia perseguida», pero ante todo significa un presupuesto disponible
para obtener adeptos foráneos que publiciten el invento. Escuchar por la
radio o la televisión a un japonés, un alemán o un británico hablando
catalán con acento extranjero es un disparo sentimental de primera magnitud
hacia el auditorio. Si además el forastero se deshace en panegíricos del
país y su síndrome de converso lo convierte en militante de la causa, el
guiri habrá encontrado la panacea para vivir como un rey en Catalunya. Ese
es el caso de un tal Matthew Tree, un joven inglés que muy pronto descubrió
el filón y gracias a ello tiene hoy programas en TV3 y en las radios de la
tribu, además de espacios para escribir artículos en los periódicos afectos
al movimiento. Hace unos años, este ladinillo publicó un libro titulado CAT
en el que hacía una descripción, siempre laudatoria, del territorio y la
sociedad catalanes. En ese concentrado de pelotilla literaria se permitía
afirmar que Josep Borrell, Alejo Vidal Quadras y un servidor estábamos
amargados o resentidos porque no nos gustaba cómo era Catalunya. Consideré
el colmo que los mercenarios extranjeros se sumaran a la cruzada para
darnos lecciones de catalanidad a los sufridos aborígenes disidentes y me vi
en la obligación de responder con una ráfaga sobre su fábrica de jabón, que
si bien no le causó ningún estropicio material (vista su carrera posterior),
por lo menos a mí me dejó relajado y satisfecho.
-- 000--
Mister Matthew Tree:
Por puro azar cayó en mis manos un ejemplar de su libro CAT y al hojearlo
pude constatar sus opiniones en relación a mi certificado de catalanidad
que usted se permite juzgar como si del fiscal general se tratara.
Mire, joven, todos hemos cometido muchos actos de ignorancia hasta bien
superada la adolescencia. No obstante, compruebo que usted hace bastantes
años que ha pasado esta etapa de crecimiento y sigue con la nostalgia de
preservar una insensata simpleza, que observada con detenimiento resulta
más interesada de lo que parece a primera vista. Su propio currículo es ya
una prueba tangible de adulación a los que manejan el cotarro hoy en
Catalunya. Le recuerdo que a esos ejemplares de la coba interesada, en la
maligna Castilla de sus pesadillas se les llama «mamones».
Me parece comprensible que el síndrome de converso le lleve a enjabonar el
territorio de acogida, pero usted no pierde el tiempo y descubrió muy pronto
la fórmula mágica para vivir del cuento. Ha pillado enseguida que
enalteciendo los rasgos diferenciales, en este minúsculo territorio con
complejo de persecución, puede aportar una sustanciosa rentabilidad.
Sin embargo, parece que viniendo de otro país debería practicar una
prudencia natural, evitando los juicios de valor sobre el grado de vocación
patriótica de algunos ciudadanos de este rincón del Mediterráneo.
La prudencia, pues, no forma parte de sus mínimos y, al igual que los
antiguos imperialistas de su puritana nación, se dedica sin ningún pudor a
la antropología de los indígenas, como es el caso de un servidor u otros
aborígenes.
Si no tuviera un encéfalo en tinieblas podría imaginarse que a lo largo de
los años he sido blanco de toda clase de exabruptos desde los sectores más
diversos, pero también le puedo asegurar que un caso de insensatez como el
suyo aún tiene la capacidad de sorprenderme.
Mientras Matthew corría en dodotis por London, yo había fundado una
compañía de teatro en un momento en que sus padrinos catalanistas se
dedicaban a llenarse los bolsillos y miraban a otra parte cuando la
dictadura atropellaba los derechos esenciales de los ciudadanos, porque, en
el fondo, Franco les iba muy bien como justificación. Esta compañía, que es
hoy la más antigua de Europa en el ámbito privado, es también la que ha
construido más obras genuinamente catalanas, aunque un mentecato de su talla
me clasifique ahora en la lista de traidores a la causa.
Cuando usted aterrizó desde la pérfida galaxia Albión en esta tierra, como
un marciano más de los que desembarcan en Lloret de Mar en busca de sangría
y cogorza diaria, nosotros hacía bastantes años que llevábamos nuestras
obras en catalán por el resto de España. Lo hacíamos con todo el arte del
que éramos capaces, y también con la buena disposición de mostrar la
existencia de otra lengua viva en el Estado. Esto ocurría mientras sus
ídolos de la ceba realizaban catarsis catalaneras en Montserrat bajo el
amparo del abad Escarré, un franquista al que le subía la libido cuando
llevaba bajo palio al Generalísimo.
Me parece muy legítimo que se masturbe con el retrato del President Maciá o
se desgañite berreando Els segadors en la ducha. Ahora bien, también me
parece un escarnio que, encima de tener que soportar pacientemente el
enjambre de rufianes y mangantes camuflados de patriotas, nos toque ahora
aguantar además las piruetas de un inglés actuando de sabueso al servicio
del establishment de la tribu. Solo nos faltaba un guiri reciclado al pan
con tomate entre la banda de comisarios y talibanes que, con cargo al dinero
público, velan por la ortodoxia nacional.
Usted escribe que yo soy infeliz como catalán. ¡Manda huevos! Despierte de
una vez y abandone por un momento su condición de ficus británico. Míreme
bien. ¿De veras me nota infeliz? Pues siento decirle que me divierto como un
sátrapa, gano dinero, vivo en el lugar más bello de este país con una
espléndida casa rodeada de un parque de cuatro hectáreas, tengo un éxito
colosal y la gente se interesa incluso por una micción mía. Pero todavía le
diré más: pongo a parir a mis conciudadanos cuando lo creo conveniente y aún
me ríen las gracias pasando por taquilla.
Por todo ello, quiero despedirme de usted rememorando el grito de sus
admirados almogávares, pero con un toque personal para el caso: Desperta,
burro, desperta! (1)
(1) Según la leyenda catalana, los almogávares entraban en combate bajo el
grito Desperta, ferro, desperta! [¡Despierta, hierro, despierta!].
--000--
El mister aún tuvo la frescura de responder; solo que, cuando llegó la carta
a la oficina, sin abrirla, se puso en un sobre con su dirección y volvió al
remitente. No faltaba más que perder el tiempo en polémicas con el pillo
británico.
Hay separatistas y separadores. No hagas como Esperanza Aguirre, jugando a
esto último.
Cataluña no será nunca ningún Estado, eso es una quimera que sólo pervive en
las estropeadas mentes de unos cuantos enajenados. Una idea rancia y
anacrónica carente de todo sentido cuya explicación corresponde al campo de
la psiquiatría. En unos momentos tendentes a derribar fronteras en Europa,
esta congregación de alienados pretende construir muros en base a: (Vuelvo a
citar el libro de Boadella)
ADIÓS CATALUÑA
Hay que situar el hecho en una sociedad que, desde varias generaciones, se
mueve entre una mezcolanza de quimeras históricas, símbolos subrepticios,
culto a supuestos mártires, complejos de persecución o la simple exaltación
de esencias trilladas, pero de alto contenido sentimental. Todo ello se
apoya en una apología de los rasgos diferenciales cuya lista es la
siguiente:
· La lengua catalana (algo hay que hablar).
· La sardana (creada en el siglo XIX por el andaluz Pepe Ventura).
· La rosa del día de San Jorge.
· L'hereu y la pubilla (herencia en los primogénitos).
· La fiesta del día de San Esteban (para hacer canelones con los restos de
Navidad).
· La mona de Pascua (pastel con veleidades escultóricas).
· La obsesión por los «rovellons» (níscalos).
· Los castellers (grupo humano en sentido vertical).
· El caganer (escultura escatológica que se coloca en el belén).
No he sabido encontrar nada más de cierta relevancia específica para
engrosar la lista. Quizá el bilingüismo, pero eso se considera improcedente.
¿No se pretenderá que ser trabajador, tacaño, sensato o prudente es una
característica especial de los catalanes? En definitiva, entre lo uno y lo
otro, la mojiganga general promueve un cuadro de actuación que afecta a una
amplia mayoría de ciudadanos, los cuales no necesitan demasiadas
indicaciones para distinguir quién es el enemigo exterior culpable de las
adversidades, pero también para detectar, con mayor precisión si cabe, al
colaboracionista de la familia. En un contexto semejante, nuestros
adversarios a sueldo del negocio étnico solo tenían que pintar el retrato
que les convenía propagar de la compañía y de un servidor, para que toda la
tribu percibiera lo que debía hacer.
--
Mosqui
P. D. Se refiere al silencioso boicot a la representación de sus últimas
obras en Cataluña. Por eso ha dicho que nunca más volverá a representar
ninguna obra de teatro en Cataluña, de ahí ese: ADIOS CATALUÑA con el que
titula el libro cuya presentación pública hizo desde una barcaza en aguas
del Mediterráneo, frente a las costas de Barcelona, para no hacerlo desde
Cataluña.
¿Y?
>No hagas como Esperanza Aguirre, jugando a
> esto último.
>
¿Por qué no? Dejame hacer lo que me dé la gana.
Aspiro a que me publiquen una carta en La Vanguardia (antes española):
"Ciudadanos de "la resta del Estat" deseamos también la independencia de
Cataluña" Y extrajeros dejen de venir al parlamento de mi Nación para
decidir sobre temas que atañen a mi Nación.
> Cataluña no será nunca ningún Estado,
jajaja. Eso quisieras tú para la mayoría parlamentaria este siempre del lado
antiespañol.
--
Mosqui
"El Moscardon" <chiripit...@no.es> escribió en el mensaje
news:flo6m5$pdg$1...@inews.gazeta.pl...
21. Nature has made all her truths independent of one another. Our art makes
one dependent on the other. But this is not natural. Each keeps its own
place.
22. Let no one say that I have said nothing new; the arrangement of the
subject is new. When we play tennis, we both play with the same ball, but
one of us places it better.
I had as soon it said that I used words employed before. And in the same way
if the same thoughts in a different arrangement do not form a different
discourse, no more do the same words in their different arrangement form
different thoughts!
23. Words differently arranged have a different meaning, and meanings
differently arranged have different effects.
24. Language.--We should not turn the mind from one thing to another, except
for relaxation, and that when it is necessary and the time suitable, and not
otherwise. For he that relaxes out of season wearies, and he who wearies us
out of season makes us languid, since we turn quite away. So much does our
perverse lust like to do the contrary of what those wish to obtain from us
without giving us pleasure, the coin for which we will do whatever is
wanted.
25. Eloquence.--It requires the pleasant and the real; but the pleasant must
itself be drawn from the true.
26. Eloquence is a painting of thought; and thus those who, after having
painted it, add something more, make a picture instead of a portrait.
27. Miscellaneous. Language.--Those who make antitheses by forcing words are
like those who make false windows for symmetry. Their rule is not to speak
accurately, but to make apt figures of speech.
28. Symmetry is what we see at a glance; based on the f
For, as a man, who announces to us the secrets of God, is not worthy to be
believed on his private authority, and that is why the ungodly doubt him; so
when a man, as a token of the communion which he has with God, raises the
dead, foretells the future, removes the seas, heals the sick, there is none
so wicked as not to bow to him, and the incredulity of Pharaoh and the
Pharisees is the effect of a supernatural obduracy.
When, therefore, we see miracles and a doctrine not suspicious, both on one
side, there is no difficulty. But when we see miracles and suspicious
doctrine on the same side, we must then see which is the clearest. Jesus
Christ was suspected.
Bar-jesus blinded. The power of God surpasses that of His enemies.
The Jewish exorcists beaten by the devils, saying, "Jesus I know, and Paul I
know; but who are ye"?
Miracles are for doctrine, and not doctrine for miracles.
If the miracles are true, shall we be able to persuade men of all doctrine?
No; for this will not come to pass. Si angelus...[208]
Rule: we must judge of doctrine by miracles; we must judge of miracles by
doctrine. All this is true, but contains no contradiction.
For we must distinguish the times.
How glad you are to know the general rules, thinking thereby to set up
dissension and render all useless! We shall prevent you, my father; truth is
one and constant.
It is impossible, from the duty of God to men, that a man, hiding his evil
teaching, and only showing the good, saying that he conforms to God and the
Church, should do miracles so as t
Reprobation of the Jews and conversion of the Gentiles.--Is. 65: "I am
sought of them that asked not for me; I am found of them that sought me not;
I said, Behold me, behold me, behold me, unto a nation that did not call
upon my name.
"I have spread out my hands all the day unto an unbelieving people, which
walketh in a way that was not good, after their own thoughts; a people that
provoketh me to anger continually by the sins they commit in my face; that
sacrificeth to idols, etc.
"These shall be scattered like smoke in the day of my wrath, etc.
"Your iniquities, and the iniquities of your fathers, will I assemble
together, and will recompense you for all according to your works.
"Thus saith the Lord, As the new wine is found in the cluster, and one
saith, Destroy it not, for a blessing is in it and the promise of fruit: for
my servants' sake I will not destroy all Israel.
"Thus I will bring forth a seed out of Jacob and out of Judah, an inheritor
of my mountains, and mine elect and my servants shall inherit it, and my
fertile and abundant plains; but I will destroy all others, because you have
forgotten your God to serve strange gods. I called, and ye did not answer; I
spake, and ye did not hear; and ye did choose the thing which I forbade.
"Therefore thus saith the Lord, Behold, my servants shall eat, but ye shall
be hungry; my servants shall rejoice, but ye shall be ashamed; my servants
shall sing for joy of heart, but ye shall cry and howl for vexation of
spirit.
"And ye shall leave your name for a curse unto my chosen: for the Lord shall
slay thee, and call His servants by another name