(La Clave para la comprensión de la alquimia)
H.·. Barón Rudolf von Sebottendorf
PREFACIO
Dr. Carlos Raitzin
La presente obra del Barón von Sebottendorf es ciertamente notable
en muchos sentidos. Merece ser leída por muchos si bien solo habrá
muy pocos capaces de poner en práctica la disciplina iniciática que en
ella se expone y preconiza. Esta disciplina nos es comunicada por el
autor como parte de notables tradiciones masónicas, rosacruces y
alquímicas cuyo conocimiento se había perdido en Occidente. Se nos
brindan así las claves del camino espiritual que conduce a la Gran
Obra en forma directa, clara y sencilla. Bien entendido, esta Gran
Obra se refiere a un proceso de alquimia interior que nada tiene que
ver con la fabricación de oro. Sería torpe por cierto juzgar a este
pequeño libro sin haberlo leído por completo con bastante
detenimiento. Y sería pecar de excesiva imprudencia y ligereza querer
poner en práctica la disciplina espiritual expuesta de los masones
turcos sin haber sido iniciado debidamente en la Maestría
Masónica en una genuina obediencia iniciática, regular y tradicional
de la Orden.
La práctica exige además sine qua non detenerse suficientemente en
los múltiples detalles esparcidos a lo largo de la obra en forma no
metódica ni correlativa. No es este pues un camino practicable para
apresurados y diletantes.
La conclusión que surge del meditado análisis que bien merece este
libro, es que el valor de esta enseñanza tradicional que aquí se nos
transmite es muy grande, como sin duda lo era la sabiduría de los
antiguos masones. Esta sabiduría se ha conservado por cierto en
algunos círculos masónicos muy cerrados mientras que en otros, la
abrumadora mayoría, solo se encuentra un racionalismo ateo y
librepensador a ultranza, un liberalismo torpe y malentendido y una
vocación notoria por el coloniaje y la sumisión económica que solo se
preocupa en suma por la ambición de poder y el tráfico de influencias.
Triste masonería contrainiciática en la que casi no quedan restos de
la Gran Tradición y la que solo constituye en realidad frente a la
verdadera una caricatura grotesca (la que nos hace pensar
inevitablemente en lo que escribiera René Guénon en "Le Théosophisme"
respecto de, ciertas burdas parodias de la verdadera espiritualidad y
de las auténticas órdenes iniciáticas.
El Barón Rudolf Adam von Sebottendorf fue un personaje interesante
desde varios puntos de vista. Este destacado esoterista alemán nació
en un hogar modesto de Hoyerswerda, Baja Silesia el 9 de noviembre de
1875 con el nombre de Rudolf Glauer. Graduado en el Politécnico de
Zurich residió luego varios años en Turquía en los años previos a la
primera guerra mundial. Allí fue adoptado por el anciano Barón von
Sebottendorf y luego obtuvo la ciudadanía turca. Ya ennoblecido
retornó a Europa y escribíó algunos textos astrológicos que alcanzaron
buena difusión, tales como la "Geschichte der Astrologie" y la
"Stunden und Fragehoroskopie”. Pero sin duda su obra más notable,y
perdurable es la presente donde recoge las enseñanzas que, durante su
estada en Turquía, recibió de los superiores de la masonería en ese
país. Estos le encomendaron explícitamente difundir estas disciplinas
iniciáticas en Occidente. Cumplió von Sebottendorf esta misión
componiendo la presente obra, la que alcanzó vasta difusión en los
medios esoteristas de habla alemana. Desde luego nuestro deseo al
republicar el libro en castellano es que llegue a manos de los más
aptos para aprovecharlo.
Esta traducción fué realizada en 1986-87 y estuvo a nuestro cargo la
revisión técnica. Posteriormente entregué una copia del trabajo a un
individuo tan deshonesto como ignorante. Este realizó por su cuenta y
sin autorización una edición parcial con absoluta desverguenza y falta
de seriedad. Esta mala acción le valió serias dificultades en la Gr.·.
Log.·. de la Argentina del R.·.E.·.A.·. y A.·. (donde incluso alardeó
de haber traducido el texto), de modo que fué por lana y salió
trasquilado…
Como sabía de sobra von Sebottendorf los ineptos y charlatanes
pronto harán a un lado a este libro o lo pisotearán, inconscientemente
fieles a la evangélica sentencia... En cuanto a sus críticas y
opiniones mordaces ya sabemos lo que en realidad valen.
Dr. C.R.
J. B. V. – Me han dicho que había en Egipto, hace poco tiempo,
Organizaciones de Masones Operativos. ¿Existen todavía? ¿Podría acaso
informarme A. W. Y. ?
A. W. Y. – No hay duda alguna que había, hace algunos siglos, no sólo
en Egipto sino en otras partes del mundo musulmán, organizaciones de
Masones Operativos o de otros obreros; estos Masones orientales
utilizaban incluso marcas similares a los de sus colegas occidentales
de la Edad Media, y que eran llamadas en árabe Khatt el–Bannâin (es
decir, "escritura de los constructores"); pero todo esto pertenece a
un pasado ya bastante lejano. Por otra parte, en las turuq islámicas o
cofradías esotéricas (que son, de hecho, igualmente "operativas", pero
evidentemente en otro sentido más profundo que el puramente
"profesional") han sido conservados ciertos elementos que recuerdan
extrañamente al Compañerazgo occidental, por ejemplo: el uso de la
banda; el uso del bastón, que tiene exactamente la misma forma; por lo
que concierne al simbolismo de estos bastones, habría mucho que decir
en referencia con las ciencias secretas que son atribuidas
especialmente a Seyidnâ Suleymân (pues cada uno de los grandes
Profetas posee sus propias ciencias, caracterizadas por el cielo sobre
el cual preside). Hay también otros puntos de interés más
especialmente masónico: por ejemplo, en algunas de las turuq, el dhikr
no puede cumplirse ritualmente si no hay al menos la presencia de
siete hermanos; en la investidura de un naqîb hay algo que recordaría
al cable–tow, etc. Por otra parte, hay una interpretación simbólica de
las letras árabes que forman el nombre de Allah y que es puramente
masónica, proveniente probablemente de las Organizaciones en cuestión:
el alif es la regla; las dos lâm el compás y la escuadra; el ha el
triángulo (o el círculo según otra explicación, la diferencia entre
las dos corresponde a aquella entre Square y Arch Masonry); el nombre
entero era pues un símbolo del Espíritu de Construcción Universal.
Estos pocos hechos no son más que simples referencias a un asunto que
nos es conocido por experiencia directa y por tradición oral".
Nº de Octubre de 1935, pág. 156.
INTRODUCCION
Libelli habeant sua fata, y al libro corresponde un manuscrito. El
manuscrito de este libro estaba terminado, pero con otra forma,
durante los primeros años de la guerra. Gran cantidad de obstáculos
impidieron su publicación. Ahora, una estadía no del todo voluntaria
en Suiza, me proporcionó la posibilidad de reelaborar el manuscrito y
dejarlo listo para su impresión.
Y fue bueno que el libro no haya aparecido antes puesto que ahora las
almas se han vuelto más receptivas, un descubrimiento persigue al otro
y cada uno de ellos es un golpe mortal a la manera materialista de ver
al mundo, al falso monismo. Recién ayer leí que fue posible fisionar
el átomo de nitrógeno y convertirlo en hidrógeno y helio.
Aquel que con atención siguió los acontecimientos en Oriente
en los últimos años, siempre tiene que volver a preguntarse cómo es
posible que un pueblo de raza inhomogénea como los Turcos, haya
resistido tanto, enfrentando a un mundo de enemigos y logrando salir
vencedores de la lucha. Quien sabía cuan fatigados resultaban ellos
por los persistentes esfuerzos de guerra (que sólo debían soportar los
musulmanes) y cómo se encontraba la población ya al entrar en guerra,
tanto más tenía que admirar la paciencia y la resistencia bajo tan
difíciles condiciones.
Cuál es entonces la diferencia entre Alemania, que debió sucumbir bajo
el yugo de su terrible enemigo y Turquía, que rechazó una paz de
similares términos y peleó por lograr otras condiciones?
El espíritu moderno y materialista buscará en vano la causa principal
pues siempre quedará detenido en las cosas superficiales. El no puede
entender que solamente la conducción espiritual y las enseñanzas a las
que accede todo musulmán desde su juventud, les han ayudado a superar
tiempos tan difíciles.
Estamos en presencia del vergonzoso espectáculo de cómo una gran parte
del pueblo alemán se arroja en los brazos de los bolcheviques,
esperando todo de quienes declararon al materialismo como su Dios, y
vemos como Turquía, país pequeño y debilitado, acepta la ayuda que le
brinda el bolchevismo, pero está lejos de arrojarse en sus brazos, al
contrario, no desea identificarse con tales doctrinas.
Vemos como un pueblo, considerado entre los espiritualmente más
encumbrados, está a punto de dar un paso atrás, cosa que otro pueblo,
hasta ahora no considerado igual y mirado de soslayo, reconoce como un
paso claramente ruinoso que no está dispuesto a dar, rechazándolo no
solamente en parte, sino totalmente.
Un proverbio turco dice: "Primero ata a tu burro y luego encomiéndalo
a Dios". Occidente siempre fue de la idea de que el Islam como
religión se entumeció. Nada tan equivocado como esa opinión, el Islam
tiene más capacidad de subsistencia que la religión cristiana... El ha
demostrado su capacidad en tal sentido. La presente investigación nos
muestra claramente las causas de las fuerzas del Islam y depende de
nosotros hacer que estas causas sean útiles a la religión cristiana.
El agua de este manantial fue la que en edad temprana fecundó a la
Iglesia, la que en la Edad Media produjo sus frutos más hermosos. En
años más recientes el racionalismo y el materialismo han secado este
manantial.
Yo no voy a cometer ningún sacrilegio ni profanación si descubro este
manantial. Quién lea este libro con cuidado y ejecute las prácticas
que en el se explican no podrá hacer uso indebido de las fuerzas
adquiridas, porque solamente aquél qué acomete ésta enseñanza de
manera sincera, valiente y decidida podrá llevar hasta el fin las
prácticas con utilidad.
Por utilidad no me refiero al éxito exterior puesto que éste recién
aparece cuando el hombre se ha tornado bueno en su esencia. Las
prácticas de los masones orientales consisten solamente en trabajos
interiores en uno mismo tendientes al ennoblecimiento y adquisición de
conocimientos más elevados. De lo que sigue resultará que se revela
aquí el secreto de los Rosacruces y Alquimistas, en cuanto a la
obtención de la Piedra, lo que fue siempre la meta anhelada por los
que buscan.
Yo me decía: nada más, ésto es lo más alto y lo único a lo que puede
aspirar el que busca el Conocimiento. No exigiré credulidad a mis
palabras al lector, sino que demostraré mis afirmaciones, demostraré
que al día de hoy la masonería oriental es fiel a la antigua Sabiduría
que la masonería moderna ha olvidado. Y esto deberá quedar sentado en
esta introducción, en cuanto que la constitución masónica de 1717 fue
una desviación de la recta vía.
Las leyes que provienen de su exterior no salvan al hombre. Estas
leyes siempre son quebrantadas por otras y deben ser reemplazadas.
Solamente el trabajo de adentro hacia fuera puede traer la salvación.
Solamente aquél que conscientemente vive en las leyes divinas y las
toma como deber y no como obligación contribuye al mejoramiento de la
humanidad, lo que es a su vez lo mejor para el individuo. Las leyes
divinas son totalmente claras al respecto.
La única condición que yo pongo es que el lector sea consciente de su
unidad con Dios, sin esa conciencia todas las prácticas carecen de
valor. Quién aún cree en el viejo monismo tal como lo propagaran
Buechner y Haeckel, deberá, si es que busca ser sincero, leer sin
prejuicios a un opositor, por ejemplo Surya "Verdadero y falso
monismo".
Y ahora parte pequeño libro, la hora es propicia. Comencé esta
introducción el 3 de febrero de 1924 a las 12.30 hs. en los 46°
latitud norte y 9° longitud este. Que traiga redención a muchos por
medio del verdadero conocimiento.
I.- PRACTICA
Islam quiere decir sumisión, es decir la sumisión a la voluntad de
Dios. El creyente podrá silenciosamente acatar el deseo de Dios,
justamente porque es Su deseo. El se sabe protegido y no pregunta
porqué esto es de tal o cuál manera, simplemente él cumple con la ley
de Dios, porque es la voluntad manifestada de Dios. Toma al destino
como inamovible y a lo sumo trata a través de la oración de obtener un
alivio si la carga se le hace muy pesada. Pero la señal del verdadero
creyente será que no tratará de obtener una eximición de la carga sino
que tratará de obtener la fuerza para llevarla. "Muéstranos el camino
de aquellos que no se extravían" prescribe el Profeta a los que
practican la oración.
Este estado de fé es el más deseado para todos los sistemas
religiosos. Realmente es también el estado de mayor alegría y el que
el Profeta valora ál máximo y el que pone como único objetivo. Por
ello la religión se llama Islam. Pero al lado de este estado de fe
existe otro hecho que le hace posible al hombre someterse a su
destino; no es solamente el creer sino el conocer, el Conocimiento de
la ley divina. Quien conoce no cumple ciegamente estas leyes sino que
las cumple sabiendo. El verdaderamente sabio está muy cerca de los
creyentes pero por encima de ellos.
El Profeta ha ideado un artificio muy sabio para abrir el camino al
Conocimiento a quienes realmente lo buscan. El ha introducido en el
Corán mediante un sistema, ciertas claves para abrir el camino al
Conocimiento, para aquellos que realmente lo conocen, hacerles
manifiestas las leyes de la creación en cuanto a su esencia.
El mayor Conocimiento llevará a que el sabio se entregue a la voluntad
de Dios sin lamentos.
A continuación nos ocuparemos de este camino. De cómo el Profeta
llegó a poseer estos conocimientos nos lo relata la leyenda de la
siguiente manera:
No lejos de La Meca vivía en tiempos de Mahoma, un hombre muy anciano
llamado Ben Chasi, quien enseñaba al Profeta. Una vez finalizada la
enseñanza le entregó una tabla de metal en la cual estaban grabadas
todas las fórmulas (mantras) que el Profeta - entonces de alrededor de
30 años de edad - acababa de aprender. Poco más tarde murió el anciano
y Mahoma siguió enseñando el significado secreto de éstas fórmulas en
su círculo más íntimo.
Abu Bekr, el primer califa, heredó estas tablas y el Conocimiento, el
que prosiguió propasándose en pequeños círculos después de la muerte
del Profeta: éste es el Conocimiento secreto de los masones de
Oriente.
Para asegurarse contra cualquier pérdida de éstas fórmulas, e1 Profeta
las repartió dentro del Corán de acuerdo con una clave predeterminada.
La clave es conocida y las fórmulas están contenidas en el Corán y así
está dada la posibilidad de reconstruir el sistema en cualquier
momento.
Las fórmulas están cifradas en las primeras letras, pero sobre su
significado no concuerdan los orientalistas y diversos comentaristas
del Corán. Algunos creen que estas letras son señales. Cada uno de los
Suras se originó en condiciones diferentes, algunos fueron dictados
por el Profeta, otros son conversaciones que fueron transcriptas por
amigos y otros fueron transcriptos más tarde apelando a la memoria.
Al juntar los Suras quedaron estas letras que identificaban a su
dueño y ahora carecen de valor. Algunos estudiosos europeos son de la
opinión que esas letras son notas de quien hizo la transcripción, de
esa manera ALM quiere decir: amara li muhamed - Mahoma me ordenó
escribir.
Los comentaristas árabes interpretan estas letras como abreviaturas
sagradas, de esta manera ALM significaría: - allah latif madschid -
Dios es bondadoso - o como opina otro: ana lahu alamu - yo soy el Dios
sapiente.
Para otros estas letras se deben interpretar en sentido cabalístico.
Pero todos los versículos en los cuales aparecen estas letras, indican
que éstas tienen un significado. En el idioma árabe como en todos los
idiomas semitas no se escriben las vocales. No se leen tampoco las
letras como tal sino como palabras, pues de lo contrario carecen de
sentido. Por ese motivo su significado ha traído tantos dolores de
cabeza al intentar descifrarlo.
En realidad son fórmulas secretas que el que conoce puede leer y
pronunciar con facilidad. Todas las fórmulas son composiciones de la
vocal A con una o varias consonantes. La enseñanza secreta indica que
el Sura en el cual aparece la fórmula, indica el número de días por el
cual debe ser practicada la fórmula que aparece en el sistema.
No. de Sura Nombre de la Sura o versículo Fórmula (mantra)
2 La vaca alam
3 Familia de Amran alam
7 El Araf alamas
10 Jonas alar
11 Hud alar
12 José alar
13 El trueno alamar
14 Abraham alar
15 el hidschr alar
19 María kaha ja as
20 Ta Ha Ta ha
26 Los poetas tasam
27 Las hormigas tas
28 La consecuencia tasam
29 La araña alam
30 Los griegos alam
31 Lokmann alam
32 La adoración alam
36 ja sin jas
38 sad sa
40 El creyente cham
41 Los versos claros cham
42 La deliberación cham asak
43 La joya de oro cham
44 El humo cham
45 El arrodillarse cham
46 el achkaf cham
50 kaf ka
68 La pluma na
822 días 14 fórmulas distintas
La cantidad de días arroja 25 meses lunares, de los cuales faltan 3
días. Durante esos 3 días, aquel que se dedicaba a las prácticas
estaba ocupado en otras cosas sobre las cuales ya volveremos.
Las fórmulas están contenidas en 29 versículos. Para aquellos que no
saben nada de astrología, sea comentado que la astrología distingue 28
estaciones (moradas) lunares y que la revolución lunar demora 29 días.
El místico persa Mahmud Shebisteri, un monje Mewlewi, dice
claramente:
Y porque Cancer se encontró emparentado con la Luna
Se ha ligado a ella con la cabeza y con la cola
A través de veintiocho estaciones ella va por su camino
Y se forma plena en la oposición al Sol
Y luego se encoge como una rama de dátiles
Como Dios dispuso. El sólo es el Sabio.
Míralo bien como hombre íntegro
Entiéndelo bien, no hay nada vanidoso en ello
Busca en el Corán, allí encontrarás el plan
De débil entendimiento es aquél que no lo puede encontrar.
El signo de Cáncer visto astrológicamente es el domicilio de la
Luna, la que representa el alma. Esta casa significa aqui el cuerpo
del hombre. Las veintiocho estaciones que atraviesa el alma a través
de la tabla secreta del Profeta, equivale al camino de la Luna, cada
estación equivale al tiempo de práctica de una fórmula. De esta
manera, la primera estación es la práctica por dos días de la fórmula
ALAM, la segunda estación, nuevamente la práctica de ALAM, la tercera
estación la práctica por siete días de ALAMAS, etc. (1).
Este es el camino que acostumbran transitar las órdenes derviches; en
general no solamente les interesa obtener el Conocimiento, sino que se
esfuerzan a través de una practica especial en adquirir poderes
especiales. La mayoría de las veces los derviches son las personas que
aspiran a un Conocimiento más elevado y de entre ellos surgen los
guías espirituales del Islam.
Si han pasado la etapa de pruebas, la que generalmente dura 825 días,
si están capacitados y si así lo desean se les dispensa una
iniciación superior, o bien reciben una enseñanza especial para lograr
ciertos poderes mágicos. Si no son capaces de nada más, quedarán en
los grados inferiores de la Orden.
Esta iniciación superior es la práctica de la masonería y ella es,
como veremos más adelante el trabajo de los alquimistas y los
rosacruces.
Estas prácticas consisten en la utilización de las tres señales de
reconocimiento de los masones modernos: signo, toque y palabra, sólo
que estos tres no son únicamente señales de reconocimiento, no
constituyen meros símbolos sino acciones mágicas, destinadas a captar
vibraciones más finas de las fuerzas primordiales e incorporarlas al
cuerpo y de esta manera tornar a éste más espiritual y dar
preponderancia al alma sobre la materia.
Estas señales son tres posiciones diferentes de la mano indicadas por
las vocales con que se las designa:
1. La señal de la I
Se cierra la mano derecha y de la mano cerrada se extiende en forma
recta el dedo índice. Sé coloca la mano de manera tal que el dedo
señale hacia lo alto y queda representada la I.
2. La señal de la A
Se pone la mano de tal manera que todos los dedos estén sobre un
plano, se coloca el pulgar de modo que forme con la línea del dedo
índice un ángulo de 90°, o sea un ángulo recto.
3. La señal de la O
Se doblan los dedos índice y pulgar de la mano angulada de manera tal
que la punta del dedo pulgar toque apenas la punta del índice, y así
se forman con esos dedos y la parte de la mano entre ambos un
círculo, o sea una O.
Los signos se realizan con la mano en diferentes partes del cuerpo:
1)el signo de garganta, se coloca la mano angulada en la garganta de
manera tal que el pulgar toque la arteria yugular derecha, el índice
en la nuez y los dedos restantes se hallen en un plano con el
índice. Se retira la mano angulada pasando con el dedo índice por la
nuez, hasta que la mano se halle sobre el hombro derecho, luego se la
deja descender.
2) signo de pecho, este toque, se realiza con la mano derecha angulada
sobre el pecho. Se logra la altura correcta cuando se coloca la mano
derecha angulada al igual que en toque de garganta y se coloca la mano
izquierda angulada de manera tal que el pulgar extendido apenas toque
el dedo meñique de la derecha. Esta es la altura adecuada. El toque se
ubica de tal manera que la punta de los cuatro dedos de la mano
derecha apenas entran en contacto con el brazo izquierdo, es decir,
que la palma de la mano derecha está colocada sobre el pecho
izquierdo. Se retira horizontalmente con los dedos abiertos hasta que
la punta de los mismos entren en contacto con el lado derecho del
cuerpo.
3) el signo medio, este toque ya no es conocido por la masonería
(occidental) actual. Se realiza un poco más abajo que el toque de
pecho y se encuentra la posición correcta colocando la mano angulada
derecha en forma de toque de pecho y nuevamente se coloca la mano
angulada izquierda de manera que el pulgar extendido haga contacto con
el meñique de la mano derecha.
4) el signo del maestro o del abdomen, este signo se posiciona una
cuarta más abajo que el medio, se lo hace debajo del ombligo sobre el
plexo solar, realizándolo de la misma manera que los anteriores.
Las palabras ya están indicadas en la tabla del Corán. Antes de
aplicar las fórmulas se deben utilizar primero las tres vocales: I, A,
O, y luego las sílabas SI, SA, SO.
Se utiliza:
I y SI solamente en combinación con la señal de la I
A y SA solamente en combinación con la señal de la A
O y SO solamente en combinación con la señal de la O
Al estudiante aceptado se le formula una pregunta que deberá
contestar dentro de los tres días, de la contestación a esta pregunta
depende si al alumno se le sigue dando enseñanza preliminar o si puede
comenzar directamente las prácticas; estas prácticas pueden abarcar un
lapso de tiempo de 3 a 25 meses, lo cual depende exclusivamente del
discípulo; existen índices muy claros con los que se puede reconocer
si se puede avanzar o si se debe comenzar de nuevo. La primera
condición para el ingreso es la paciencia, la segunda, la
perseverancia y la tercera, el valor.
Las cifras que yo indico aquí, representan el tiempo menor y deberán
compararse con las cifras de la hoja seis.
Deberá tenerse en cuenta antes que nada que este trabajo no se puede
acelerar. En un trabajo apresurado se entremezcla el diablo, dice un
proverbio turco.
La condición indispensable para comenzar las prácticas es la creencia
en Dios y el tener conciencia que el Ser Humano es uno con Dios.
Yo repito esta advertencia para aquellos que desean empezar estas
prácticas; de ninguna manera podrán ocasionar perjuicio a los que
tienen un espíritu sincero y desinteresado, pero sí serán
perjudiciales para aquel que las emprenda con intenciones egoístas de
introducirse en secretos que no debe saber.
Este abandonará las prácticas sin haber logrado éxito y se reprochará
por haber gastado dinero en un libro sin valor. Los trabajo se dividen
en tres partes:
I. Trabajo preliminar
II. Trabajo principal
III. Trabajo posterior
Trabajo preliminar: Párese erguídamente, realice la señal de la I y
concentre toda su atención en el dedo erguido, pensando solamente en
I, I, I. Pronto sentirá que en el dedo aumenta en forma peculiar la
temperatura. Al sentir esta temperatura baje la mano y forme la A.
Vitalice la A, de manera similar hasta sentir un calor seco en el
pulgar.
Luego, realice la O y vitalícela de manera similar. El oriental, que
para realizar estas prácticas se retira en soledad a un convento,
percibirá al primer día las señales indicadas; el occidental que
solamente practica por 10 minutos a la mañana y a la noche, tardará
unos días más en percibirlas.
Una vez que empiece a sentir el calor, el alumno deberá formar la I y
vitalizar el dedo mediante SI, SI, SI, hasta sentir que entra en
calor, luego deja caer la mano y forma la A con la mano derecha
angulada. La vitaliza con SA, SA, SA, después de un rato lleva la mano
al cuello, realiza el toque e introduce así las fuerzas sutiles
captadas en la garganta. Piensa siempre en SA, SA, SA, retira la mano
y realiza 0, después de haberla vitalizado con la sílaba SO, SO, SO, a
través del toque del maestro, la llevará al plexo solar.
El trabajo previo abarca un tiempo de diez días, tres para vitalizar
con la vocal simple, y siete días con la sílaba que corresponde a la
vocal en conjunción con la S.
Trabajo principal: Diariamente de 5 a 10 minutos. Repetir por siete
días los trabajos indicados en la parte previa. Después del sexto día,
se lleva el dedo índice con la mano angulada después de vitalizado con
SA a la nariz: Si se siente un suave olor a azufre, se puede seguir
adelante, si éste no es el caso, hay que practicar por siete días
más.
Diariamente 10 minutos durante catorce días: Se forma la I, se
vitaliza a través de SI, SI, cuando se siente el calor se baja la
mano, se forma la A, que se vitaliza con la sílaba ALAM, se lleva la
mano al toque de garganta, después de un tiempo se la baja siempre
repitiendo la misma sílaba. Luego se forma como antes la O. Después de
esos 14 días se sentirá, al poner el índice de la mano angulada sobre
la lengua, el sabor amargo del mercurio.
Diariamente 10 minutos por 14 días, el alumno forma la señal de la I y
la vitaliza con SI, luego la señal de la A, que la vitalizará con:
Dos días Alam
Dos días alamas
Siete días alar
Tres días alamar
Después de los primeros cuatro días, sentirá un sabor salado sobre la
lengua, al introducir el dedo índice con la mano angulada en la boca.
Entonces es tiempo de agudizar la vista, si el alumno percibe una
sombra negra habrá finalizado esta parte del trabajo.
Para el trabajo subsiguiente la tabla del Profeta indica un tiempo
de 696 días, qué difiere según los individuos entre este plazo máximo
y un mínimo de tres meses lunares. En la hoja 27, he comparado los
tiempos de la tabla del Rosarius Minor con la tabla del Profeta. No se
puede prefijar un tiempo, éste se guía por los resultados obtenidos.
Una vez alcanzado esto, el alumno sigue avanzando. En caso contrario
repite las prácticas hasta que se logre el color indicado.
El día que el discípulo haya visto la sombra negra, sé festeja como
el comienzo de una nueva vida y el discípulo recibe su nombre
iniciático de Logia.
En el período siguiente se utilizan los toques de pecho y medio. El
alumno vitaliza por corto tiempo la señal de la I y luego pasa a la
A, que se vitaliza en la forma indicada. Dado que diariamente debe
informar al Maestro lo que ve, el control se facilita. Sí el que
aprende ha alcanzado el color de su objetivo, puede dejar las otras
fórmulas y pasar a la práctica siguiente.
Si se ha vitalizado la señal de la A, se introduce a través del
toque de pecho al cuerpo. Las fórmulas a practicar en este período de
trabajo son:
Alar, Kaha ja as, taha, tasam, tas, tasam.
Los colores que el alumno deberá ver: de la sombra negra se
desarrolla una azul, luego un rojo pálido que se convierte a un verde
opaco, el que se torna más brillante con el correr de los días. Si el
verde se hace muy claro el trabajo habrá finalizado.
El alumno pasa ahora al toque medio, en el cual utiliza las fórmulas
alam, has, sa y cham.
Los colores que se desarrollan forman toda una gama y hacia el final
se convierten en un amarillo blancuzco, ese amarillo blancuzco se
traduce a través del toque medio y las fórmulas cham, cham asak, ka en
un blanco deslumbrante, que es el que alaban al máximo los místicos de
Oriente.
Trabajo posterior: este trabajo deberá convertir ese blanco en un
rojo pleno, la tabla del Profeta indica como fórmula única el corto
na. Los maestros denominan al signo como signo final, porque finaliza
aquí todo el trabajo. En realidad se trata de un signo de Maestro
abreviado. Se lo ubica a la izquierda del ombligo y se pasa por sobre
él. El blanco se convierte en un gris sucio que se convierte a su vez,
al poco tiempo, en amarillo y luego en rojo. Con esto finaliza el
trabajo del masón oriental, el trabajo en su propia persona, él ahora
se ha transformado pasando de la piedra bruta a la piedra cúbica.
Este aprendizaje es ininterrumpible, el alumno no debe saltear
ningún día. La mayoría de los masones orientales pasaron solamente por
el pequeño trabajo y al finalizar éste se les comunican las señales de
reconocimiento.
Estas se componen de diversos signos y señales. No hay entre ellos
un apretón de manos, dado que los orientales no se dan la mano al
saludar. Si usted piensa que un señor es un hermano, hace
disimuladamente la señal de la I, extendiendo el dedo en forma
horizontal de manera tal que el otro lo vea y éste contesta
extendiendo el índice de la mano derecha. Luego que se hayan entendido
lo demuestran ambos formando la O.
Si en la mesa de un oriental Ud. encuentra una vela, una fuente
redonda y un compás abierto, podrá estar seguro que está en presencia
de un iniciado.
Si el masón oriental necesita de la ayuda y el consejo de un hermano
en una reunión, en la cual no conoce a nadie, encontrará al hermano si
pone la mano derecha angulada sobre su hombro izquierdo,
aproximadamente ahí donde comienza el toque de pecho. Si está en gran
necesidad de ayuda levanta la mano derecha angulada por encima de la
cabeza, también puede levantar los dos brazos manteniendo las manos
anguladas y es obligación acudir inmediatamente en ayuda del hermano
que ha hecho la señal.
Otra señal de reconocimiento, es la llamada señal de fuego, se
mantiene la mano izquierda extendida y se pone sobre ella la mano
derecha, frotándola rápidamente sobre el dorso de la izquierda. Se usa
este signo cuando se desea saludar desde lejos a un hermano.
La llamada señal de la estrella que se hace en Logia, se efectúa
con la mano derecha, se juntan los dos dedos del medio, separando el
índice, el meñique y el pulgar.
Las palabras de reconocimiento son: llave, agua, fuego, lanza,
negro, blanco, rojo, rosa y piedra. Como se verá más adelante, estas
palabras describen todo el trabajo.
Entre los masones orientales el trabajo se denomina: la sabiduría de
la clave, Ilm el Miftach y los masones se denominan frecuentemente
Beni el Mim, hijos de la clave.
En las reuniones el Sheik más viejo toma la presidencia, se le
nombra un vigilante, un revisor y un ayudante. La misión del
vigilante es velar que la reunión se pueda llevar a cabo sin
interrupciones, el revisor debe atender a los invitados y
supervisar a los criados y al final de la reunión junta la limosna que
se reparte entre el vigilante y los criados.
El ayudante debe ayudar al vigilante y al revisor.
El Sheik abre la sesión con la señal de fuego y la palabra Alam.
Esta útimá es utilizada por los Beni el Mim en el sentido de
"Comencemos". Después de preguntar al vigilante, al revisor y al
ayudante si todo está en orden, dice: Hermanos míos, estamos
asegurados, estamos abastecidos y estamos atendidos. El sol brilla,
abramos el cielo.
Hermano ayudante, ¿tienes la clave?
"Venerable Maestro, yo soy la I”
"Hermanovigilante, ¿tienes la clave?"
“Venerable Maestro, yo soy la A"
"Hermano revisor, ¿tienes la clave?”
"Venerable Maestro, yo soy la O"
"Hermanos míos, sin la clave no hay reconocimiento. Yo soy agua, fuego
y balanza. ¿Qué son ustedes?".
El guardián contesta: "Nosotros somos negro, blanco, rojo, rosa y
piedra".
El Maestro replica: "Sagrada es mi paciencia. Déjanos confesar: No
hay ningún Dios fuera de Allah (Dios) y Mahoma es el enviado de
Dios".
Todos los presentes hacen el toque de la estrella sobre el pecho y
a continuación se repite el credo. El presidente continúa "Dios os
bendiga y os dé salvación. Escuchad las palabras del versículo
sagrado: En el nombre de Dios todopoderoso y clemente. Cham osak, de,
esta manera se manifiesta a tí y a los que estuvieron antes de tí.
Dios el Poderoso y el Sabio".
Es el versículo 42 el que el Maestro lee y cierra con las
siguientes palabras: "Verídicas son las palabras del Profeta, Dios le
bendiga y le dé salvación. Hermano vigilante, ¿qué son Sol y Luna?.
"Allah Wad din" eso significa Dios y Alma o también Religión y fe.
Din tiene varios significados, por ello es que la precunta es una de
las más importantes de la Hermandad, todos los presentes repiten la
contestación del vigilante y terminan con la señal de la estrella, el
Maestro continúa: “Glorificar a Dios y engrandecer nuestra fe, deberá
ser siempre nuestra aspiración”. Todos los presentes contestan con
“Alam" y a continuación se comienza con el tema de la noche. Al
finalizar la parte oficial generalmente se realiza una comida
conjunta.
Los Ben el Mim están comprometidos al máximo silencio. Para evitar
la opinión de que este trabajo es una traición debo decir que fue
hecho a pedido de los jefes de la Orden. El motivo es el siguiente:
todo el mundo cultural fue sometido por una gran organización sin fe,
las instituciones religiosas están tan socavadas que no pueden
presentar resistencia alguna a ésto. Si no surgen guías espirituales
en Occidente, se corre el peligro de que el caos arrase todo.
En estas circunstancias los hermanos musulmanes se recordaban que
la Tradición afirma que en tiempos tempranos se poseía el
Conocimiento. Si se busca e investiga se hallarán en escritos de los
Rosacruces y de los Alquimistas que éstos habían expuesto claramente
la sabiduría de la clave.
Nuestro deber es llamar la atención sobre ello y mostrar el camino
al que busca. La necesidad impuesta por estos tiempos hace desaparecer
todo reparo contra la publicación de estos hechos.
Que, la Verdad emprenda su camino triunfal y que con seguridad se
disipen las nubes de la oscuridad.
Alam.
RESUMEN DEL.TRABAJO
Trabajo preliminar
Vitalización de las señales I, A, O mediante las vocales i, a, o.
Vitalización de la señal mediante SI, SA, SO.
Trabajo principal
Signo de garganta, fórmulas: alam, alamas, alar, alamar.
Signo de pecho, fórmulas: alar, kaha ja, taha, tasam, tas, tasam.
Signo medio, fórmulas: alam, jas, sa, cham.
Signo de vientre, fórmulas: cham, cham asak, ka.
Trabajo posterior
Fórmula final: na.
NOTA AL CAPITULO I
(1) La vigésima novena estación es la culminación del camino, el
retorno del alma a un estadio superior, el Hogar, el hombre (su
cuerpo) se ha tornado verdaderamente espiritual.
II - LA TEORIA
En el capítulo anterior hemos conocido las prácticas de la
masonería musulmana, ahora queremos demostrar que la sabiduría
contenida en la clave es realmente la preparación de la piedra de los
sabios, el Magnum Opus, el magisterio de los rosacruces y alquimistas.
El que está familiarizado con los escritos esotéricos reconocerá sin
dificultades la relación existente a menos que tenga una venda en los
ojos que le impida llegar a este Conocimiento. Me refiero aquí al
dogma u opinión prejuiciosa que alguien alguna vez se haya formado al
respecto. No lucharé contra esta opinión dado que ello sería inútil.
Me consuelo con esos versos que alguna vez leí:
Pitágoras el filósofo captó
una nueva enseñanza y trajo
cuando aún era ateo
a los dioses mil toros en sacrificio.
¿Es entonces un milagro si los bueyes tiemblan
cuando olfatean una nueva verdad?
Lo que yo describo aquí es un conocimiento antiquísimo. No es obra
mía el haber hallado este secreto, soy solamente el medio para el fin,
la herramienta. Por mucho tiempo esta herramienta se opuso a
manifestar este secreto, ya que debería ser solamente comunicado a un
pequeño círculo en mi "Historia de la Astrología" pero reconozco que
eso era una vanidad mía.
Para quién no esté familiarizado con las formas de la enseñanza
y el simbolismo de los rosacruces, doy las necesarias aclaraciones, a
pesar de que entre las obras teosóficas se puede encontrar suficientes
libros que informan al respecto.
Lo mismo es válido con respecto de los símbolos y las señales de
reconocimiento de los masones. La masonería moderna ha guardado
fielmente una gran parte de los símbolos y ellos aún hoy se usan en
las Logias pero el significado profundo se ha olvidado o se les ha
atribuido solo un significado puramente externo. Yo alguna vez escribí
sobre ellos en las "Magische Blaettern" bajo el seudónimo de Lessing
el joven (Conversaciones de Ernst y Falk).
La masonería inglesa moderna se ha extendido después de las
constituciones de 1717 como masonería universal pero no es ya la
continuación de la vieja masonería de la edad media. Lo es la parte
externa pero en lo que se refiere a enseñanzas y salarios, ella ha
abandonado totalmente los caminos de la antigua masonería. Se ha
constituido sobre una base humanitaria y ve la salvación en una mejora
de afuera hacia adentro.
La antigua masonería basaba su misión en el mejoramiento interior
de cada ser humano. Ella enseñaba un sistema para elevar al individuo
y esperaba que estas personas actuarán como la levadura en la masa de
la población. Esta esperanza era justificada mientras existía una
unidad religiosa en Occidente. Cuando esta unidad se fracturó, el
poder de las tinieblas tenía su juego ganado, el incipiente
racionalismo secó las viejas fuentes de a poco hasta que el sentido de
los símbolos fué olvidado.
La masonería moderna no tiene un sistema de prácticas como la
antigua. La palabra Jakin que se le da al aprendiz no le dice
absolutamente nada más, como que es una señal de reconocimiento de
primer grado, pero fue olvidado que en esta palabra están contenidas
las vocales I y A, las que deberían ser el trabajo del Primer Grado.
La columna Jakin es el dedo índice extendido, como aún hoy se comparan
los almenares de las mezquitas con dedos índices. La columna Boaz es
el pulgar, en el segundo grado el Compañero debería trabajar la A y la
O, para pasar del punto a la recta (I), de la recta por medio del
compás (A) a la circunferencia completa (O). Este es el significado de
la letra G, la que quiere decir geometría en el segundo grado de la
masonería.
Y que le dice al masón de hoy día el tercer grado? En él se conoce
la palabra y el toque del Maestro; pero hoy no se sabe que a través de
este toque se deberá primero convertir la palabra en la verdad al
igual que del color gris de la ceniza se puede pasar al rojo de la
rosa. Pasando por la sombra negra de la muerte, el espíritu debe
llegar a su pleno desarrollo.
Es por demás significativo que la mayoría de los historiadores de
la masonería niegan la alquimia y el rosacrucismo como si fueran
desviaciones, cuando justamente ellas eran las que representaban las
tradiciones de la antigua masonería.
Si retrocedemos en el camino encontraremos claras conexiones. En el
segundo tomo de mi "Historia de la Astrología" volveré sobre estas
conexiones. Allá encontraremos también la base de la enseñanza de las
letras y los números que aquí yo solamente puedo mencionar.
En lo que sigue citaremos una gran cantidad de escritores alquimistas
y rosacruces: es mi propósito obtener de sus obras la demostración que
las prácticas de los Beni el Mim apuntan a la Gran Obra, a la que los
rosacruces y los alquimistas han descrito como lo más elevado; quiero
abrir el camino a la comprensión de estas cosas para que también el
que duda pueda recorrerlo. Sin duda, futuras investigaciones hechas
por hombres más capaces que yo podrán ampliar las pruebas, pero se que
para muchos esto no será necesario.
Es un viejo conocimiento oculto que todo lo que hay en este mundo y
que la totalidad del universo está compuesto de una materia primordial
y que la materia es siempre una forma de manifestación de esa materia
primordial. A esta materia primordial los antiguos la llamaban éter y
enseñaban que Dios, la última Unidad intangible, se manifestaba como
espíritu y como éter. La ciencia moderna lo explica diciendo que toda
forma de materia ordinaria está condicionada por una forma de
vibración de la materia primordial. Veinte años atrás todavía se
enseñaba que el átomo era lo más pequeño e indivisible, hoy ya se
enseña que dentro del átomo existe un núcleo en torno al cual gira una
cierta cantidad de electrones. La dirección del movimiento de esos
electrones y su cantidad definen el tipo de materia (2).
Conocer este tipo de materia primitiva o éter es imposible con
nuestros actuales conocimientos. Son fuerzas raras que fueron
nominadas como elementos por los antiguos, el Fuego, Agua, Aire y
Tierra. Con esto están determinadas las siete fuerzas que juegan un
rol en astrología.
Dios (Sol), se manifestó en el alma (Luna) y éter-materia
(Saturno). Alma y materia se manifestaron en las cuatro fuerzas
cósmicas: Fuego (Marte), Tierra (Venus), Aire (Mercurio) y Agua
(Júpiter).
En astrología a cada una de las fuerzas se le adjudicó un
signo como casa diurna y otro signo como casa nocturna. La sucesión
de los signos en las casas nocturnas representa la materialización del
espíritu, la sucesión de las casas diurnas la espiritualización de
la materia:
Sol Luna
Leo Cáncer
Virgo Mercurio Géminis
Libra Venus Tauro
Escorpio Marte Aries
Sagitario Júpiter Piscis
Capricornio Saturno Acuario
Está representada en esta sucesión de signos la meta o destino del
desarrollo del hombre de la manera más sencilla y comprensible, cada
hombre debe recorrer esa senda de desarrollo, pero depende de la libre
voluntad de cada hombre el acelerarlo. Un camino para espiritualizar
la materia es la Sabiduría de la Clave.
I es el principio de la creación, la primera unidad, de la I surgió
la A, el alma y la O la materia. Mediante estas tres vocales, se
generan corrientes espirituales. En la vieja literatura de la
masonería encontramos las señales I y A muy a menudo, en menor grado
la O, representadas por figuras.
Dos buenas representaciones de estas vocales las encontramos en la
edición de Hannover de 1619 de Heinrich Khunrath "Anfitheatrum
Sapientiae Aeternae". Khunrath fue médico en Dresden. El privilegio
imperial para la edición lo obtuvo a través del entonces acuñador del
elector llamado Sebottendorf en el año 1598, pero la obra apareció
recién tres años después de su muerte. Su hermano de logia, Erasmus
Wolfart, dispuso la edición. Las tres vocales se encuentran en la
primera ilustración, la que nos muestra por medio de dos antorchas
cruzadas a la A, junto a ellas una lechuza como símbolo de la
Sabiduría, la lechuza usa anteojos: la O. A la izquierda y a la
derecha hay dos velas, significando la I. Abajo está escrito: Para qué
sirven antorchas, velas y anteojos si la gente no quiere ver?

Khunrath indica el camino con las siguientes palabras: "Piensa para
que llegaste a este mundo: para conocer a DIOS, a ti mismo y al mundo
espiritual. A esto accedes
I. Mediante la oración en el oratorio.
II. Mediante el trabajo en el laboratorio.
Esta es la más elevada filosofía".
Una ilustración de cómo se representa la vocal con las manos la
encontramos en otra página de la misma obra. La cuarta ilustración nos
muestra en primer plano dos sabios que le indican a la masa el acceso
al Arte. El sabio de la izquierda forma claramente la I, el de la
derecha con la mano derecha la A y con la izquierda la O. Un aforismo
hace más claros los símbolos ; el afirma: "Capiat et sapiat qui capera
et sapere potest, qui non, vel taceat vel discat aut abeat aut talis,
qualis est, maneat". (Tome y use quien pueda tomar y usar, el que no
pueda: calle y aprenda, aléjese y quédese como está).
En la biblioteca estatal de Munich se encuentra un libro de oración
del masón francés Jacques Coeur, que es sumamente ilustrativo y
contiene las tres vocales varias veces en sus dibujos. Franz Voll
realizó un estudio en el año 1902 sobre este libro (3).
Jacques Coeur era un comerciante de Bourges que estuvo muchas veces en
Damasco y donde quizás adquirió el conocimiento de la clave, él apoyó
la campaña de Juana de Arco, fue asesor del rey Carlos VII y murió en
1456 en la isla de Chios. Sus dos casas de Montpellier y Bourges son
famosas en la historia de la cultura. Encontramos en ellas gran
cantidad de emblemas y de dichos masónicos. La casa de Bourges está
adornada con dos torres, una representando el dedo índice y la otra el
pulgar.
Sumamente ilustrativas al respecto son las posiciones de las manos
de las figuras de la catedral de Freiburg. Este ciclo se remonta a
Alberto Magno que en su "Mineralium Libri Quinque", nos representa a
través de sus ilustraciones todo el sistema de la masonería antigua.
La forma de la A la describe como sigue (4):
"Cassiope est Virgo sedens in Cathedra habens manus erectas et
cancellatas” (Cassiopeia es una virgen que esta sentada en un sillón y
tiene las manos levantadas y anguladas). De las oraciones
subsiguientes surge claramente, que la A se efectúa solamente con la
mano derecha. Sobre el ciclo de la galería y el significado masónico
de la Catedral de Freiburg se encuentran amplias referencias en los
libros de Louis Herre. Esta literatura es facil de adquirir. De la
gran cantidad de material quiero indicar dos ejemplos que son
sumamente ilustrativos y muestran como los sabios ocultaban su
Sabiduría. En el libro “De la gran piedra en la cual trabajaron miles
de maestros desde el comienzo del mundo hasta hoy día. Publicado para
el beneficio de los filiis doctrinae por Johannes Thoelden", Hessum
(Hessen), Otoño de 1602, el autor nos dá un indicio por medio de una
adivinanza extraída del tratado del benedictino Basilius Valentinus
(alrededor de 1550), que dice así: “Como despedida final a todas las
cosas notarás que debes levantar la balanza celestial (Libra), Aries,
Tauro, Cáncer, Escorpio y Capricornio. En el otro lado de la balanza
(Libra) deberás poner a: Géminis, Sagitario, Acuario, Piscis y Virgo.
Luego procura que el áureo león (Leo) salte al regazo de la virgen
(Virgo), de esta manera, una parta de la balanza se inclinará y
sobrepasará en peso a la otra. Luego haz aparecer los doce signos
celestiales junto con los siete planetas en contrario, de esta manera
después de la combinación de todos los colores del mundo, aparecerá
una conjunción y reunión de lo más grande en lo más pequeño y de lo
más pequeño en lo más grande.
Escribimos en la forma indicada las denominaciones latinas de los
signos zodiacales y leemos las últimas letras.
Libra Gemini
Caper(Capricornio) ars Arcitenens (Sagitario) is
Taurus Amphora (Acuario)
Cancer ros Pisces as
Scorpio Vir-Leo-go
Aries Plejades os
La solución es ars ros is os as. El Arte es una cadena de is, as,
os. O bien, el Arte de la rosa es is, as, os.
El segundo documento lo encontramos en "Las Figuras Secretas de
los Rosacruces", que fuera impreso en idioma alemán en 1785, en
Altona. No tengo presente si en el ejemplar que fuera publicado por
Barsdorf, Berlín, 1918 está contenido el primer cuadernillo "Aureum
seculum redivivum de Henricus Madathanus, theosophus medicus et tandem
dei gratia aureae crucis frater". Madathan dice: "el número de mi
nombre es MDCXI, mi nombre fue escrito discretamente por 11 muertos y
7 vivos en el libro de la naturaleza. Además, la quinta letra es la
quinta parte de la octava y la quinta parte de la duodécima. Que esto
sea suficiente para tí".
El nombre HENRICVS MADHATANUS está compuesto por 11 consonantes y 7
vocales. Si leemos las letras que se pueden leer como números, se
obtiene el año 1611. La quinta letra es I, la octava una S y la
duodécima una A. Cuando escribimos la S en forma angulada parece un 5
y entonces la I es la quinta parte de la S y también la quinta parte
de la A, ya que ésta última está compuesta por 5 partes incluyendo el
trazo transversal. Madathanus dá como indicio las dos vocales I y A y
la consonante S - is y as.
El signo de garganta masónico a menudo se puede encontrar en
esculturas antiguas; una reproducción la tenemos a través de Guido von
List, en sus ilustraciones de los ario-germanos, como así también de
Louis-Herre, en sus libros sobre la Catedral de Freiburg. En la
literatura alquimista el signo de garganta se denomina como el sello
de Hermes, o simplemente el sello, o el Baño de María.
El médico veneciano Laurentius Ventura escribe (5): "stude ergo ad
inveniendum hoc sigillum secretum: quia sine illo magisterium perfici
non potest, et hoc est duplex modus: primus per torturam colli", en
castellano: "esfuérzate entonces de encontrar este sello oculto,
porque sin él no se puede alcanzar la maestría. Y existe una doble
manera de ejecución, una es presionando la garganta”.
El ya mencionado escrito de Basilius Valentinus dice en la hoja
Nro. 7, que hay un hombre que en la izquierda sostiene una balanza, en
la derecha empuña una botella con el toque de garganta. La importancia
que le da el traductor Thölde específicamente a esta ilustración surge
de la polémica que él tuvo con un impresor de su libro que no
reprodujo las ilustraciones de la manera adecuada. Los dibujos
alterados los podemos encontrar en la edición de Strasburg de 1645 y
1666.
Sobre el sello o Baño de María, la expresión deriva de la
alquimista alejandrina María Phrophetissa, y nos dice al respecto
Arnold von Villanova (6) "item nota, quod ignis primi gradus qui
pertinet solum ad putrefactionem, solutionem, mortificationem
corporis, dicitur per quandam similitudinem balneum, quia balneum est
res temperata, non intensa in calore nec etiam rigida sed calore
remisso". De esta manera recuerda, que la intensidad del primer fuego
que se extiende sobre el cuerpo solamente como putrefacción,
disolución y muerte, de la misma manera se llama baño, porque el baño
es una cosa moderada, no fuerte en el calor, tampoco frío, sino con
calor parejo.
Antes de pasar a la descripción del trabajo en sí, quiero citar un
párrafo, que extraje del libro de un autor desconocido: es "Liber de
Magni Lapidis Compositione et Operatione". La obra comprende 56
capítulos cortos y se la puede encontrar en una colección de escritos
masónicos realizada por el médico italiano Guielmus Gratrolus de
Bérgamo y editada en Basilea en el año 1561. El titulo de esta
colección es: "Verae Alchemiae Artisque Metallicae Doctrina
Certusque Modus",
Cap. XXXV. Primum opus: Elixir ubique reperiri.
“Item de vera compositione Elixiris, quod est primus opus, dicitur a
philosophis quod illa res quae est vera, ubique reperitur, quia in
quodlibet homine est et apudquemlibet hominem reperitur: et Adam secum
apportavit eam de Paradiso et cum mortuus fuit, ipsam secum reportavit
et cum ea sepultus fuit: Et pro tanto dicit sapientum Allegoria, quod
ista res est sol subtiliatus is est aurum subtiliatum et conversum in
virtute maxima minerali: unde dicitur in libro de hoc auro, ex gumma
nostra et pauco auro multa emimus. Sed secundum Albertum in libro de
Mineralibus dicitur et probatur, quod aurum ubique est et reperitur,
quia non est aliqua res ex quatuor elementis elementata, in qua non
inveniatur aurum in ultima affinatione naturaliter. Et quia idem
Albertus dicit ibidem et probat, quod maxima virtus mineralis est in
quodlibet homine et maxime in capite inter dentes ita quod in
sepulchris antiquorum mortuorum inter dentes aurum in granis minutis
et oblongis superius inventum est in suo tempore, ut ipse dicit, quod
esse non posset, nisi in homine esset ista virtus mineralis, quae
virtus mineralis est in Elixiri nostro praedicto, vel composito. Et
pro tanto dicitur quod hic lapis est in quodlibet homine et quod, Adam
etc. Hic visis et intellectis ad propositum redeamus".
En lo que sigue no transcribiré los textos en latín, sino que
brindaré directamente su traducción.
Primera obra: El elixir se puede encontrar en cualquier parte.
"De la misma manera dicen los filósofos, respecto de la correcta
composición del elixir, que es la primera obra, que toda cosa que sea
correcta se puede encontrar en cualquier parte, puesto que pertenece a
cualquier ser humano y se puede encontrar en cualquier ser humano.
Adán la trajo consigo del Paraíso, también la retornó al morir y fué
enterrado con ella. Por este motivo dice la alegoría de los Sabios que
esa cosa es Sol refinado, es decir oro refinado hasta su máxima
pureza. Por ese motivo dice en un libro sobre este oro: Compramos
mucho de nuestra goma y poco de nuestro oro. De acuerdo con Albertus,
en el libro sobre los minerales dice y esta demostrado, que el oro
está y se encuentra en todos lados, puesto que no hay ninguna cosa
formada de los cuatro elementos en la cual no podamos encontrar el oro
en su máxima pureza en forma natural.
Por eso dice él también que se encuentra en todas partes. El mismo
Albertus dice y demuestra ahí mismo, que la fuerza mineral está
presente en todo ser humano y especialmente en la cabeza, entre los
dientes, de forma tal que en aquel tiempo se encontraba en las tumbas
de gente muerta hace mucho tiempo, oro en granos alargados sobre los
dientes, lo que él dice no hubiera sido posible de no existir esa
fuerza mineral en el ser humano, la que también está presente en
nuestro mencionado elíxir o compuesto. Por este motivo se dice que esa
piedra está en todo ser humano y que Adán etc. Después de haber visto
y reconocido esto volveremos a nuestro tema".
Al hombre moderno no se le puede tomar a mal si respecto de estos
comentarios menea la cabeza y guarda el libro, menos aún está
destinada esta obra a los curiosos, a éstos como así también a los
superficiales los confundirá totalmente. El viejo filósofo cita un
antiguo libro: “La Alegoría de los Sabios”, y quiere significar con
eso que la expresión oro, debe ser entendida a la manera de los
Sabios. El cita a Albertus, pero incorrectamente. El que no se toma el
trabajo de releer emprenderá el camino equivocado.
Oro entre los dientes, es la palabra, de la cual según el evangelio de
San Juan fue hecho todo. Los granos de oro (sílabas), son minutis y
oblonguis, es decir, “en punta” y “ensanchándose a lo largo”. Para
comprender esto observemos que las letras I y A, que le dan vida al
cuerpo (goma), la poca cantidad de oro que es necesaria es la fuerza
del sol refinada.
Artefius nos enseña en su Clavis Majoris Sapientiae, el arte de
“facere descendere spiritum" e indica la siguiente forma, en las
cuales penetra el espíritu. I V X O a través de L. Tenemos aquí la I y
la O; V y X son dos formas de la A, la llamada puntiaguda surge cuando
el pulgar no se abre en forma de ángulo recto y el ancho es el ángulo
recto. La L significa guía (dirección) y escuadra.
Figuras muy ilustrativas encontramos en el tratado del médico
italiano Ianus Lacinius de Calabria: "Metallorum in melius mutationum
Typus Methodusque", Venecia, 1546. En la primera ilustración, se nos
representa un rey, el cual nos llama la atención por su dedo
extendido, lo que es el comienzo del arte real.
Con este tratado esta relacionado otro trabajo que es muy instructivo:
"Pretiosa margarita novella” de Petrus Bonus Ferrariensis.
Más importante aún es el pequeño escrito que nos dejó el
desafortunado Seton y que fue editado por Sendivogius. Orthelius
comentó este escrito en su "Novum Lumen Chemicum". Hay doce figuras
que muestran claramente por donde va el camino.
Antes de proseguir quiero indicar que Seton fue un adepto que fue
seducido por la vanidad, pues quiso utilizar la sabiduría adquirida
para transformar metales no preciosos en oro. Fué apresado por el
elector sajón Christian II, terriblemente torturado pero sin
traicionar su secreto. Sendivogius lo liberó de la prisión pero ya era
demasiado tarde, porque murió tres meses después, habiendo repartido
su elixir entre su esposa y Sendivog. Sendivogius se casó con la viuda
y de esta manera entró en posesión de la totalidad del elixir; él se
hacía llamar a si mismo como adepto, pero sin estar en condiciones de
preparar por su cuenta el elixir. Quién siguió atentamente mi relato,
seguramente ya habrá reconocido que la preparación de la piedra
solamente es posible a quienes dominan la Sabiduría de la clave, esta
Sabiduría empero puede parecer tan infantil ante los ojos del mundo
que Seton prefirió hacerse torturar y matar antes de entregarla. De
cualquier manera no le hubiesen creído. Al final voy a referirme a un
documento en el cual esto se menciona con toda claridad. A quien se
interese por este específico terreno de la alquimia que trata del arte
de hacer oro, le recomendaré la historia de la alquimia de Schmieder,
Halle, 1832. De este libro podrá sacar alguna que otra enseñanza.
Encontramos el comentario de Orthelius en el tomo 4to. del "Theatrum
Chemicum”, Strasburg, 1661. Esta edición coincide totalmente con la
que yo poseo: "Novum Lumen Chymicum", Michaelis Sendivogii Poloni XII
Figuris in Germania repertis illustratum, 1624.
La primera figura nos muestra lo siguiente: arriba a la izquierda,
se extiende una mano enguantada hacia abajo a la derecha, el pulgar
marca una nube pequeña extendida sobre la tercera colina. Solamente el
índice se destaca, los demás dedos no se ven. Es un viejo adagio de
los rosacruces el que quiero reproducir: "el que no está dotado de una
vara dorada para pescar, que tome mercurio común".
La vara dorada significa la mano angulada, la A, con la expresión
"que tome mercurio común" se quiere decir que no intervenga en esto.
Otra ilustración nos muestra un horno químico que está enmarcado en
veinte círculos, de los cuales siete están en ambos laterales, tres
arriba y tres abajo. Sobre el horno hay una gran pizarra que debe
ser observada, en el medio de ella hay dibujada una botella que tiene
una pequeña raya, una I, bajo el horno hay un pequeño enrejado que es
la compuerta del orificio de aire y cenizas, ese enrejado muestra
veinticuatro campos, es decir las veinticuatro letras. Orthelius
aclara que la I debe ser relacionada con un dedo.
Quiero aclarar otra más de las ilustraciones, porque justamente
son importantes las ilustraciones de Seton, dado que en ellas se
refleja sin lugar a dudas el arte del adepto. Porque un hombre tan
talentoso como Surya no ha podido extraer nada del Novum Lumen
Chymicum, puesto que, de lo contrario, hubiera hecho una observación a
la aseveración de Schmieder.
Surya escribe en el tomo 11 de la colección "Medicina Oculta":
Setonius dejó solamente un tratado alquimista en latín, bajo el título
"Cosmopolitae Novum Lumen Chymicum”. Este trata la Piedra de los
Sabios en doce capítulos, los cuales, seguramente el autor se
imaginaba las doce puertas de Ripey. Que de esta obra no se puede
esperar ninguna penetración en el secreto se puede deducir de los
comentarios verbales del autor. Quien en el calor de la disputa y bajo
torturas no divulgó nada, seguramente habrá tomado mayores recaudos
frente al escritorio, este tratado fue editado después de su muerte
por Sendivogius y apareció en varias ediciones.
Seton había reconocido que el tiempo aún no había llegado y pagó
ese conocimiento con su vida. En su escrito expuso claramente la
Sabiduría para quienes posean la clave. Pero la maldita ansia de oro
hace que todos equivoquen el camino.
Sabemos que el Sol representa a Dios y la Luna el alma o espíritu,
puesto que alma y espíritu son la misma cosa: el alma es el espíritu
inmortal que quiere volver a las fuentes. El abecedario latino de la
edad media de veinte letras, tenía cuatro vocales A, E, I, O, la U se
expresaba mediante la V, además de las dieciséis consonantes.
Debido a esta clasificación la vocal A frecuentemente se
representaba por la cifra 17. Vemos entonces sobre la ilustración de
la izquierda una tina con tierra, en la parte derecha la tierra ha
desaparecido y se muestra allí algo parecido a la punta de los dedos
de una mano. Arriba en el cielo brillan la Luna y el Sol. La Luna está
rodeada de 17 estrellas, de las cuales 16 están nítidamente demarcadas
mientras que la 17a. está marcada suavemente. Estas letras se refieren
a la primera emanación de DIOS. Y se señala que las mismas son para
expresar algo externamente.
El Sol indica que las letras deberán llenarse con espíritu divino.
Como surge del texto sólo se menciona la letra 17, la A. La
explicación es la siguiente: la tierra en la tina, a la izquierda es
la Terra Adamica, el ser humano. La parte izquierda de la figura nos
indica que el ser humano es el objeto de la alquimia. La parte derecha
de la ilustración nos dá los medios para el trabajo, la letra A, el
espíritu y la mano. La Luna y las estrellas que están iluminadas por
el Sol que está en el cielo, simbolizan en la parte derecha superior
la letra A vitalizada con el espíritu, la mano se extiende hacia la A,
con gesto de asirla, el texto que pertenece a esta figura dice: el
agua espiritual será recogida y ambas aguas se unirán en un recipiente
bajo un cielo abierto y estrellado, entonces se mezclarán las
radiaciones celestiales con ellas. Pero si cae lluvia se deberá
operar. Cuanto más tiempo a la intemperie tanto mejor.
Ambas aguas son la A pronunciada y la A vitalizada por el espíritu.
Se unen ambas en un recipiente es decir, con la mano angulada y se
ponen a la intemperie, es decir se extiende la mano para que pueda
tomar el agua espiritual del éter. La expresión bajo un cielo claro y
estrellado se refiere al éter. Si se extiende la mano de tal manera
que en ella se vitaliza la A, se entremezclan los rayos de éter que
caerán como la lluvia. Si la mano está saturada de esta agua
espiritual, se procede a la operación, el toque de garganta.
El agua se define como “el agua celestial que no moja las manos,
no la común, pero próxima al agua de lluvia”.
Quiero describir una última ilustración. Vemos en ella un
alquimista que en su mano izquierda sostiene la tragula aurea, es
decir la vara dorada, con la cual señala una tina. La tina está vacía,
con lo cual se indica que no se trata de agua verdadera. La mano
derecha hace un gesto de asir. Sobre una silla hay un pequeño
recipiente con agua, si uno mira ese recipiente detenidamente notará
que se ha dibujado una pequeña mano adentro.
Con esto creo haber concluido con mi tarea y haber brindado la
demostración que en las vocales unidas a signo y toque se halla el
secreto de los trabajos alquimistas; concluyo entonces este punto dado
que más adelante citaré a otros Maestros con las palabras que el muy
incomprendido masón de Basilea Leonhardt Thurneisser dirigió como
epígrafe a sus lectores. Thurneisser había logrado unir una asociación
de logias reformadas y luteranas a una gran agrupación de rosacruces;
la “Fama Fraternitatis” de 1614 lo recuerda como uno de los padres de
los rosacruces y menciona sus dos diccionarios relativos a la obra de
Paracelsus. Estos diccionarios solo son conocidos en círculos de logia
y hoy quizá existan solamente unos pocos ejemplares.
Uno de ellos lleva el título: "Hermeneia, esto es una Onomasticum
Interpretatio o aclaración de Leonhardt Thurneisser de Thurm sobre las
palabras extrañas y desconocidas en los escritos de Theophrasti
Paracelsi", tiene 95 páginas y fué impreso en Berilín en el año 1574.
Las dos páginas finales contienen una poesía para el lector. Allí
Thurneisser opina que la práctica de la masonería lleva a mejor y
mayor conocimiento que la visita a las más grandes universidades.
Nuestros signos dice, nos revelan la verdad mucho mejor y más
claramente que todos los libros. También todos los escritos oscuros se
nos clarifican, y lo que no entendemos en Paracelsus, lo
comprenderemos con facilidad si unimos la pregunta al signo. Nosotros
preguntamos con el signo de pecho y Dios en el corazón nos dá la
respuesta. Las palabras finales dicen:
Mucho sobre arte hay escrito, poco es verdad
Signo de mano muestra la prueba, el trabajo aclara.
La práctica hace perdurar las cosas que escritas están,
Signo de mano es todo el arte, que fuera logrado trabajando.
El signo de mano es un instrumento por el cual el alma pone fin al
choque
La naturaleza al alma rendirá cuando el signo haya finalizado su
obra.
Pero nada sucede sin signo de mano
La influencia obra invisiblemente
Por ello lo que no puedo leer
Lo tomo con las manos
Y gracias a Dios he realizado
Lo que cien no hacen con lectura
Por lo tanto palabrerías de envidia no me afectan
NOTAS DEL CAPITULO II
(2) Okulte Chemie (Química Oculta), Theosophisches Verlagshaus,
Leipzig.
(3) Zeitschrift für Bücherfreunde, Band VI, Jahrgang 1902, Heft 2.
(4) Opera omnia Parisiis, Band V, 1890, Lib II Tract III Kap. V, pag.
54.
(5) De Lapide Philosophorum cap. XVII, impreso en Theatrum Chemicum
Strasburg.
(6) De Decoctione Lapidis Philosophorum.

III - TEORIA Y PRACTICA
En lo anterior demostré que el sistema de los rosacruces y
alquimistas solo es comprensible si se aplican, signo, toque y
palabra. Repasaremos todo el sistema en base a la Ciencia de la Clave,
y me será permitido agregar algunas observaciones provenientes de
escritos rosacruces. El sistema, según lo practican los occidentales,
no está completo y vemos si que no son conocidos en Occidente el signo
medio, el signo final y las demás fórmulas, pero todos los sistemas
que fueron practicandose se encuadran sin contradicciones en el
sistema de los Beni el Mim.
Es el deseo de quienes me encargaron este trabajo que muchos
comprendan estas prácticas para que de esta manera se forme una cadena
indestructible contra el poder de las tinieblas. Para evitar cualquier
error, quiero recalcar que yo rechazo todo tipo de formación de
Logias, también pido que eviten enviarme correspondencia puesto que yo
detesto enviar respuestas y quienes me conocen a través de mis
escritos astrológicos ya lo habrán comprobado. Lo que yo tengo que
decir está tan claro que hasta un niño lo podría comprender. A quién
no lo entienda no se le puede ayudar: "Buscad y encontraréis", dicen
las Escrituras, lo cual no quiere decir que las cosas deban servirse
en bandeja.
Las prácticas no pueden dañar a nadie. Hay una condición previa,
las mismas no deben ser interrumpidas, un día de interrupción atrasará
por semanas y pone en riesgo todo el resultado de la práctica. Y lo
más importante es la oración, la oración rogando ser admitido.
Durante el primer tiempo no se debe exagerar con las prácticas,
puesto que si no se manifestarán algunas molestias que a pesar de no
ser peligrosas son incómodas. Yo quiero señalar esto, se debe
practicar solamente cuando se está sólo y no se es molestado. Con diez
minutos diarios debe bastar. Se debe guardar silencio sobre las
prácticas y recién se puede hablar de ellas al haber llegado a la meta
y sólo a quién se reconoce como hermano.
¿Qué forma de vida se debe guardar? Esto se me pregunta muy a
menudo y yo deseo contestar. Quién estudia la vida de los alquimistas
y de los rosacruces, encontrará que ellos estaban casados y que vivían
como cualquier otra persona. La real sabiduría impide todo exceso. El
oriental vive generalmente muy frugalmente, solamente en los días
festivos se faena una oveja y en general se alimenta de leche, queso,
pan y frutas, lo cual no es fácil en las latitudes más frías pero el
comer carne se puede limitar sabiamente. Al musulmán le está prohibido
el alcohol de cualquier forma, no obstante en un ambiente alegre no
puede dañar un vaso de vino o de cerveza, pero sí alertamos sobre las
bebidas destiladas. El que llega al final en sus prácticas sabe muy
bien que es lo que debe dejar de lado.
Lo mejor es realizar las prácticas temprano por la mañana, después
de levantarse, no requieren más de diez minutos diarios. Durante el
día se puede hacer una rápida repetición estando solo y lo mismo por
la noche.
Una regla sobre la oración no la voy a dar, puesto que esto cada
uno lo debe resolver por si solo. Al que pide le será dado de acuerdo
con la medida que él tiene. El que entiende esto correctamente sabe lo
que significa. Nosotros hemos leído que podemos atraer fuerzas sutiles
elevando el dedo índice y pensando en la letra I. El cuerpo del ser
humano es una masa perezosa, la que abandonada a si misma se hace cada
vez más densa.
Para incorporar el agua espiritual primeramente hay que abrir un
sendero y la materia debe ser estimulada. Esto sucede a través de la
letra I, que estimula al elemento fuego. Como señalé en mi “Historia
de la Astrología”, tomo I, la I es la runa is, que pertenece a Marte
(fuego), la runa ar o as corresponde a Júpiter (agua) y la runa othal
corresponde a Mercurio (aire).
Para poder vitalizar correctamente la I, debe pararse uno en forma
erguida, dándole a todo el cuerpo la forma de I, extender el brazo
hacia el cielo y cerrar el puño. Saque el dedo índice, el que surgirá
por encima de la mano cerrada, como el alminar de una mezquita, tal
como menciona el Sheik Jachja en su pequeño libro "Charam et din".
Pensando en la vocal I, se vitaliza el dedo. Una vieja indicación
dice: toma el acero filosófico (índice según Chalybs), saca una
scintilla (chispa).
Toma el segundo acero (pulgar) y pon el magneto en actividad (la señal
de la A). Este atraerá a los elementos: y te suministrará el agua que
tú deseas.
Pronto se sentirá que el dedo comienza a calentarse y mediante un
acto de voluntad se podrá conducir esta corriente a través de todo el
cuerpo, de la misma manera que la corriente generada por la A. Esto se
puede realizar sin daño alguno, pero deberá tomarse la precaución de
no sugestionarse pues la mente debe permanecer libre. De otra manera
se entraría en un estado riesgoso de embriaguez. Mediante un trabajo
pausado, la corriente llegará a la cabeza por sí sola, mediante el
signo de garganta nosotros cerramos el acceso a la cabeza. Si formamos
la señal de la A y la vitalizamos, tomamos primeramente fuego
espiritual, pero también un poco del elemento espiritual de la tierra,
el que se manifestará mediante una sensación de sequedad en la base
del pulgar. Si la mano angulada está bien preparada, comenzará a
absorber agua espiritual.
Mediante la señal de la O, introducimos aire espiritual al plexo
solar. Aquí quiero mencionar un experimento que una vez hizo mi
Maestro. El indicó a un alumno formar la A y pensar la O, después de
un rato el alumno exclamó "Oh Sheik mira, es imposible, se tuercen
solos". "Hijo mío – repuso Mehemed Rafí - "como tu ves es imposible
mezclar signos y palabras. Con la señal de la A sólo podrás pensar en
A y no en O, si piensas O los dedos tenderán a juntarse, como verás
las señales no fueron elegidas arbitrariamente, sino que están basadas
en la naturaleza. Es el deber de nuestra vida buscar al espíritu, pero
siempre trabajamos en armonía con la naturaleza. Pero tu ves también
hijo mío, que el espíritu trabaja fuertemente en nuestro cuerpo y el
forma el cuerpo de acuerdo con su imagen. No solamente la I, la A y la
O vitalizan el cuerpo, sino que todas las vocales y consonantes tienen
esta cualidad. El espíritu de la I extiende el cuerpo y lo obliga
adoptar una posición erguida. El espíritu de la A, dá la amplitud, la
dignidad y la firmeza. El espíritu de la O, dá vida y movimiento".
Cuando al comienzo de mi enseñanza escuché estas palabras que
Mehemed Rafi decía a un monje al cual introducía en Ilm el miftach, me
sentí muy sorprendido dado que ningún astrólogo hubiera podido
precisar de manera más clara los efectos de las fuerzas planetarias.
Para el trabajo previo son necesarios diez días, pero no causará
daño alguno si las vocales y sílabas se practican por más tiempo
puesto que luego el desarrollo se acelera. Una vez concluido el
trabajo previo se pasa al trabajo principal que es el proceso químico.
En el trabajo previo se estimuló el espíritu que permanecía en las
ataduras de la materia, o bien, como dicen los alquimistas, se
preparan los materiales, la tierra se ablandó para que pueda recibir
la semilla. Mediante la pequeña vitalización espiritual del dedo se
atrajo éter y se introdujo en el cuerpo.
El fenómeno que nosotros observamos es que el cuerpo respira con
alegría y parece que estuviera más liviano.
Si avanzamos en nuestro trabajo, sentiremos que en nuestro dedo
índice cada vez se desarrolla más calor pues esta parte corporal
debido a su forma atrae al elemento Fuego, lo cual también se activa a
través de la I. Luego el calor se desarrolla tanto que sale fuego por
la punta del dedo y forma junto con el aire ácido sulfúrico, lo cual
podemos percibir claramente si acercamos el dedo a la nariz.
La mayoría de los escritos antiguos se refieren en primer lugar a
la preparación del ácido sulfúrico. Flamel escribe al respecto: “Al
fin encontré lo que buscaba, lo que enseguida reconocí por su fuerte
olor, una vez poseído esto pude finalizar tranquilamente el
Magisterio”.(7) Este olordel ácido sulfúrico es el primer hito en el
camino. Sólo quien lo haya sentido puede seguir adelante. El podrá
percibir que en la mano angulada se forma la corriente a la cual los
antiguos comparaban certeramente con agua. Esta es el Agua de la Vida,
a la cual se exaltaba antaño, el aquae vitae de los alquimistas. Con
el olor a ácido sulfúrico comenzó la descomposición, la putrefactio de
la alquimia. Los escritos antiguos, en coincidencia con las
orientales, fijan un tiempo mínimo de cuarenta días con los cuales se
puede alcanzar cierto resultado; otros escritos masónicos nos dicen
que han tardado de 70 a 90 días para realizar el primer grado.
La putrefactio, o sea la descomposición ha terminado, cuando el
discípulo del Arte distingue una sombra negra, la cabeza del cuervo de
los alquimistas.
Al llegar aquí introducimos mediante el signo de garganta el Agua
de la Vida en el cuerpo. Esta Agua tiene la propiedad de disolver todo
lo grosero. Acompañando este proceso de disolución hay otro de
reconstrucción. Las fuerzas más sutiles en el hombre se colocan en un
estado en el cual pueden ser despertadas. Los antiguos masones
compararon muchas veces el nacimiento del hombre espiritual con el
nacimiento carnal. La sombra negra que el discípulo ve con su ojo
espiritual es el hombre espiritual en formación. Depende de como se
realiza el signo de garganta al que los antiguos llamaban Balneum
Mariae y es preciso lograr la mayor exactitud posible. "Cortale el
cuello a la bestia”, dice un texto; pero no debe exagerarse con el
signo de garganta para que ella se apague despacio".
Puede suceder (y los antiguos masones describieron este
acontecimiento a menudo), que el fuego recorra la espina dorsal. Si
esto sucede no se asuste, incline tranquilamente la cabeza y espere un
tiempo, la tremenda llama se apagará después de algunos minutos. Si
uno está preparado para este fenómeno no debe tener temor.
Generalmente este fuego a lo largo de la espina dorsal se origina
paulatinamente, sin que uno sienta nada al comienzo. Al iniciarse la
llama es como si un terrible demonio tomará al hombre del cuello,
queriéndolo derribar al suelo.
Después de dos semanas de práctica nadie tendrá dudas que el signo
de garganta ocasiona cambios químicos en ella. Ha llegado el tiempo en
el cuál se debe sentir el venenoso gusto del mercurio en la boca, si
tocamos nuestra lengua con el dedo índice de la mano angulada. Más
tarde se desarrolla el sabor de la sal. Seton comenta: "Primero el
fuego comenzó a obrar sobre el aire y se generó el ácido sulfúrico. El
Aire a su vez actúo sobre el Agua y generó el mercurio. También el
Agua accionó sobre la Tierra y generó la sal". Este proceso fue
descrito por los alquimistas de las maneras más variadas y también fue
encubierto.
Sobre la razón del uso de las consonantes y porqué las vocales
tienen esa influencia no me quiero extender ahora puesto que esto nos
llevaría muy lejos y engrosaría demasiado este libro. Quien desee
informarse sobre esto lo encontrará en la primera parte de mi
"Historia de la Astrología" en el segundo tomo.
Acéptense las fórmulas tal cual son: Medios para desarrollar el
cuerpo espiritual.
Cuando nuestro ojo espiritual percibe la sombra negra ha finalizado
la putrefacción, y ahora comienza el desarrollo de nuestro cuerpo
espiriual, un trabajo que tiene una duración variada. El signo de
garganta (o Baño María) trabaja desde las bases por las cuales el
hombre espiritual se debe liberar de las ataduras del cuerpo. El
cuerpo terrenal debe ser sujeto para que el cuerpo espiritual pueda
elevarse. Aquí cabe una aclaración: el sujetar el cuerpo terrenal
llevó a muchos malentendidos, puesto que se pensaba que había que
matar al cuerpo mediante el ascetismo y la huída del mundo. Esto por
supuesto solamente es un camino, siempre y cuándo el peregrino haya
realizado interiormente un completo cambio interior de convicciones.
Sin esto solo se obtiene una errónea mortificación. El ascetismo y la
misantropía del eremita en la mayoría de los casos ocasionan que el
peregrino caiga fácilmente preso de malas influencias. De esta manera
surgieron no pocos practicantes de la magia negra.
La verdadera mortificación del cuerpo se basa en la sublimación, en
la unificación, en la "Unio Mystica", en el ser Uno con Dios. Esta
unidad comienza con un cambio de convicciones. Mediante completa
mortificación del pequeño yo, se logra el nacimiento del YO divino.
Esta es la meta que deseamos, debemos y podemos alcanzar.
Llegados a la finalización de nuestra práctica sentimos como
nuestro cuerpo terrenal nos es ajeno, nos sentimos por sobre él y
percibimos claramente como el se ha convertido en polvo y ceniza. Este
es el mayor logro posible al que se puede llegar cuando nos acosan aún
los temores de la oscuridad y de la muerte. Por éste motivo los
antiguos masones solamente aceptaban hombres valientes en su
fraternidad y las pruebas a las cuales se debían someter los
candidatos eran muy duras. Valor y perseverancia eran las condiciones
más apreciables que debían tener los candidatos.
Nuestro trabajo apunta a adelantarnos a la muerte. En el ser
humano el alma recién se separa del cuerpo en el momento de la muerte.
No queremos finalizar nuestra vida de esta manera pues nuestro deseo
es llegar a una muerte voluntaria en el curso de nuestra vida. El
débil se asusta de lo valiente de nuestra empresa. Solamente podemos
ganarle a la naturaleza mediante la naturaleza misma, la más baja debe
ser superada por la más alta que es la naturaleza espiritual. Nosotros
obramos así estrictamente dentro de las leyes del universo espiritual
y material.
Una persona de poca fe me podrá acusar de tentar a Dios y de que me
falta la humildad de someterme al curso natural de las cosas, como es
lo normal y corriente. Yo le contesto que yo muestro un Sendero de la
Vida, el que se halla en el sentido de cada religión verdadera. Este
camino se puede reconocer claramente en el Nuevo Testamento.
Lamentablemente la mayoría de los seres humanos modernos no han leído
las escrituras de su religión. Pero quien me haya seguido hasta aquí y
ahora tenga dudas, le aconsejo no seguir adelante con la lectura
puesto que lo que lo que le brindo no es leche para los débiles sino
alimento para los fuertes.
Todas las religiones enseñan la séxtuple constitución del cuerpo.
Los conocimientos exactos se pueden adquirir a través del estudio de
las cartas rosacruces de Heindel y aquí solo puedo hacer un pequeño
resumen. Las denominaciones son de origen arcaico, la traducción se
aproxima a su significado.
Parte inmortal
1 Atma el Yo Dios en nosotros Sol
2 Buddhi el alma celestial Luna
3 Buddhi-Manas Razón,entendimiento Cuerpo causal Mercurio
Parte mortal
4 Kama-Manas Juicio Venus
5 Cuerpo de deseos (Kama) Cuerpo astral Apetitos Marte
6 Prana Fuerza vital Cuerpo etérico
Linga-Bhuta Júpiter
7 Sthula-Bhuta Cuerpo físico Saturno
Aparentemente esta correspondencia difiere de la usual de la
teosofía, pero quién se ocupa en profundidad de las influencias
planetarias, reconocerá que esta diferencia no es importante. Por la
inclusión de Urano y Neptuno, estas dos octavas superiores de Mercurio
y Venus, ellos fueron adjudicados al segundo principio; pero aquí no
nos ocupamos del hombre mas desarrollado, sino que nos limitamos al
que espiritualmente se halla en formación. Saturno está allí en el
umbral, el corresponde al Kama-Manas y para nosotros el representa a
la materia más densa.
Al último cuaterno Paracelsus lo llama "el animal dentro nuestro".
La Sabiduría de la Clave nos muestra el camino para vencer a este
animal y elevarnos al plano causal (o del origen de las cosas). Esto
es tanto más necesario puesto que los poderes de las tinieblas están
preparados para tender nuevamente una trampa al hombre. Aquí solamente
puedo dar indicios acerca de lo que quiero decir, pero creo que
seguramente seré comprendido.
Hay muchos de nuestros hermanos que están en condiciones de pasar
del séptimo al sexto escalón y pueden separar el cuerpo energético que
es el portador de la fuerza vital y desdoblarse. Las apariciones del
doble etérico se pueden remitir a este don, así como también muy
numerosos fenómenos espiritistas y experiencias ocultas. Al separarse
el cuerpo energético este queda unido al cuerpo físico mediante un
cordón pero esta unión es muy endeble. Este es el punto vulnerable que
es atacado por los poderes de las tinieblas.
Debido a este motivo es importante que se dé la posibilidad de
abandonar el plano de los efectos y mirar al plano de las causas. Esto
es lo que mis mandantes desean. Ante todo peligro se pierde el temor
si se lo reconoce. Pero nosotros no quedamos detenidos en nuestro
trabajo, pasamos a través de la muerte hacia la verdadera vida. Si
nuestro cuerpo, al finalizar con el signo de garganta, nos asemeja a
polvo y tierra, los escritos de los antiguos masones nos advierten:
cinerem ne vilipendas. Nosotros no despreciamos a las cenizas, nuestro
cuerpo, puesto que lo necesitamos para construir el nuevo cuerpo
espiritual. No es suficiente haber desarrollado una sombra del cuerpo
espiritual, sino que debemos darle color, forma y con ello una vida
independiente.
Después de la muerte la vida
Para el desarrollo del cuerpo espiritual empleamos los otros signos y
las fórmulas del Profeta. Quiero, antes de seguir adelante, señalar
algo del antes mencionado Flamel: "Verdaderamente te repito, si al
principio, después de haber puesto las mezclas en el huevo filosófico,
es decir, un tiempo después que el fuego haya actuado sobre ellas, no
ves la cabeza del negro, es decir esa sombra negra, deberás comenzar
de nuevo. Este error no es reparable”. Ese huevo filosófico es el
cuerpo, las mezclas son las mezclas sutiles de los elementos, los que
suministramos al cuerpo mediante el signo de garganta. Es entonces de
gran importancia haber visto la sombra y si ella aparece es que nos
hallamos en el camino correcto. La cabeza negra es mencionada por
todos los alquimistas y también son coincidentes las descripciones de
todos los colores que aparecen a continuación. Los colores principales
son: negro, blanco, rojo. Entre el negro y el blanco aparecen variedad
de otros colores, entre blanco y rojo sobre todo el color limón.
El cuerpo espiritual se desarrolla en estos colores cuya sucesión
natural puede ser perturbada por un fuego demasiado intenso, o como lo
queremos expresar nosotros, por la aplicación demasiado frecuente del
signo de pecho. No se debe realizar este signo más de cinco veces al
día. Si las antiguas escrituras dicen: "Cocciona, cocciona sin parar”
quieren indicar que no debemos perder la paciencia. Aquí reproduciré
las tablas del Rosarius Minor y las del Profeta, para que el discípulo
tenga una guía del tiempo. Y antes todavía incluyo una traducción de
este antiguo escrito, que nos muestra claramente el desarrollo del
trabajo.
"Y esto yo solamente lo revelo. Mediante este régimen al cabo de 124
días deberás lograr la putrefacción completa. Pero el negro es la
señal reconocida de la putrefacción. Más tarde, mediante este régimen
lograrás una segunda señal, la que será un color rojizo, el que
perdurará por 30 días, y que se desarrollará plenamente en ese lapso.
La tercera señal es un color verde, el que será completado en 70 días
mediante el calor. Entre la tercera y cuarta señales aparecerán todos
los colores imaginables. Entonces se realizan las bodas, la unión, la
conjunción y combinación del espíritu y el alma, puesto que ambas
reinarán conjuntamente mientras que antes cada uno reinaba
separadamente bajo su signo. En el primer signo reinaba el cuerpo, en
el segundo el espíritu y en el tercero el alma. El tiempo de la unión
se realizará mediante un régimen gradualmente creciente en 70 días.
Entonces aparecerá la cuarta señal, que es la útil acimación, y
pasarán 140 días. Entonces se podrá ver el blanco”.
TRABAJO ROSARIUS MINOR TABLA DEL PROFETA
Trabajo previo 14 días 46 días
Signo de garganta 124 " 58 "
Signo de pecho 100 " 149 "
Signo medio 70 " 236 "
Signo del Maestro 140 " 311 "
Signo final 28 " 68 "
DIAS 476 " 868 "
MESES LUNARES 17 31
Se aprecia que las diferencias son notables, pero son más grandes
en realidad puesto que esto depende totalmente del estado del
individuo, lo que una persona logra en una semana otra lo logra en
meses. Hay discípulos bendecidos por Dios que recorren la senda en
tres meses.
Los antiguos masones denominaban el signo de pecho "cocinar" (o
cocción). Mientras el signo de garganta desarrolla un agradable calor,
mediante el signo de pecho se desarrolla un fuerte fuego. Con el signo
de pecho se procede de la siguiente manera. Después que la mano
angulada fue vitalizada por la fórmula y absorbida el agua espiritual,
se la cierra y se coloca el pulgar con la mano cerrada sobre el pecho
izquierdo, luego se angula y se abre la mano y se hace el signo de
pecho retirándola. Los colores que se muestran durante esta operación
se desarrollan partiendo de un suave azul, a través del rojo y
llegando al verde. Este rojo era denominado por los alquimistas el
falso rojo (lo del falso rojo en contraposición al color púrpura en el
trabajo final). Cuando veían el verde exclamaban: "O benedicta
viriditas".
Dado que el oro fundido es de un resplandor verde, la gente que
creía ver en el proceso de la alquimia el arte de hacer oro se
equivocaba por completo. La exclamación no se debía al oro sino que el
masón expresaba su contento por haber visto la señal que le indicaba
que estaba en el camino correcto.
El verde se torna cada día más fresco y cuando llega al color de
una pradera en primavera se puede interrumpir esta etapa y seguir
adelante.
Se pasa al signo medio y a las fórmulas indicadas. El procedimiento
es similar al empleado con el signo de pecho. Los colores que se
desarrollan representan una verdadera sinfonía de colores. Azul,
amarillo y rojo están representados en todas sus tonalidades. Los
antiguos designaban a esto como cola de pavo real, poco a poco los
colores se aclaran y al final del trabajo aparece un amarillo
blancuzco.
No emplee el signo más de cinco veces por día y es mejor si
solamente se emplea 3 veces dado que el exceso puede hacer peligrar
todo el trabajo. Siempre debe repetirse que es imposible acelerar el
trabajo mediante las prácticas intensivas.
Paciencia deberá acompañar al trabajo,
un espíritu calmo estará atareado por años,
Solo el tiempo hace fuerte la fermentación.
En este lugar quiero comentar brevemente algo relativo a los
chakras. La palabra proviene del sánscrito y significa la rueda
(tschkram, plural tschkrani). Jung Stilling los denomina “pequeñas
llamas”, puesto que están en constante movimiento como las llamas. Los
antiguos masones los denominaban con los nombres de los siete
planetas. Si bien utilizaban esta denominación para muchas cosas, esto
es solo aparentemente una contradicción. De la manera que expuse la
constitución del ser humano, se pueden relacionar las distintas
constituciones con los planetas. La relación entre ellos la describe
el abad Tritheim de Spanheim (8). En los escritos se encuentra
usualmente el siguiente esquema, que está inscripto en círculos
concéntricos; yo lo reproduzco de otra manera para evitar los
símbolos.
Saturno Glándula pineal
Júpiter Frente
Marte Garganta
Sol Corazón
Venus Boca del estómago
Mercurio Ombligo
Luna Región genital
El Sol está en el centro de los círculos concéntricos, Saturno
arriba, la Luna abajo.
Los chakras o llamas no son otra cosa que los órganos del cuerpo
espiritual. El benedictino Basilius Valentinus se refiere a ellos con
las siguientes palabras: "Seis ciudades atraviesa el rey en el
firmamento y en la séptima fija su residencia". Aqui cabe mencionar
las investigaciones de Staudemayer en su libro: "La Magia como
Ciencia Experimental”. Se refiere este autor al modo como pueden
estimularse distintos haces de nervios para provocar ciertos efectos.
A estos centros debemos conducir las fuerzas espirituales y de esta
manera formaremos el cuerpo espiritual.
Una vez alcanzado el amarillo blancuzco, éste se transforma
mediante el signo del Maestro y las fórmulas en el blanco brillante.
Una vez alcanzado el blanco brillante, se realiza el signo final con
la fórmula "na" y se alcanzará el color púrpura y lo más elevado. El
desarrollo tiene lugar partiendo del amarillo hasta llegar al rojo
pleno.
Finalizaré con las palabras de Heinrich Khunrath: "Con mis propios
ojos vi el oro, no el común, sino el filosófico, con las manos lo
toqué, con la lengua lo saboreé y con la nariz lo olí. Cuán
maravilloso es Dios en Sus Obras".
NOTAS DEL CAPITULO III
(7) Albert Poisson, Nikolaus Flamel, Sa vie, ses fondations, ses
oeuvres, suivi de la réimpression du livre des figures, Paris, 1893,
pag. 173.
(8) Tractatus Chemicun en el tomo IV de Theatrum chemicum.
IV - PALABRAS FINALES
He dicho cuanto había que decir, solamente deberá ser mencionado aquí
lo relativo a la pronunciación de las palabras árabes. Se pronuncian
tal como fueron escritas pues la transcripción es muy exacta. La s se
pronuncia como la S en rosa y de la misma manera la Z. No se dirá pues
natzim sino nasim. En las palabras de varias sílabas la acentuación se
efectúa en la segunda sílaba, alam-alám. La ch es un sonido fuerte de
garganta y que presenta dificultad para los alemanes, más pronunciado
que la j ( o la ch alemana en ach) y con tendencia a la k. La
sabiduría de la clave en árabe también se denomina la sabiduría de la
balanza denominada Ilm el nizan.
También se encuentra ilm él quimija, la ciencia de la química, es un
tesoro muy antiguo. Alrededor de 900 años después de Cristo la
encontramos en Venecia, donde mediante la adopción de la leyenda siria
de Hiram y de la relación de los distintos grados con la construcción
del templo de Salomón fue puesta la piedra fundamental de la
masonería. De esta manera el Conocimiento tradicional se convirtió en
monopolio de la logia. Los antiguos masones nunca pensaron en
contemplarla de tal manera puesto que para ello los libros de alquimia
estaban entonces demasiado difundidos. Pero si daban mucha importancia
al secreto porque se temía que mediante la difusión de estos
conocimientos se iban a exponer al ridículo. En un viejo tratado del
masón austríaco Lambspring, quien vivió a mediados del siglo XIV, se
hallan las palabras a las que yo había aludido previamente:
Si ustedes me comprenden bien
deberán liberarse de los equívocos,
nada es más importante que lo que
esconde todo lo demás.
Por ello no desviéis vuestros sentidos.
Coccionad, tiempo y paciencia les hará falta,
si quieren percibir los frutos más preciosos.
Nada desaliente vuestro tiempo y trabajo,
puesto que semillas y metales debéis
coccionar con mesura, día a día y quizás
por semanas,
entonces encontraréis en esta cosa
insignificante
toda la obra de la filosofía y completaréis lo
que a la mayoría de los hombres le
parecerá imposible,
puesto que se trata de un trabajo tan fácil
y tan liviano
si a otros se los comunicáramos y
mostráramos
seguramente se burlarán hombres,
mujeres y niños
por ello sed modestos y callados
entonces viviréis en paz y sin preocupación
no solamente hacia el prójimo, sino frente a
Dios
quien da el arte y quiere saberlo mantenido
en secreto.
Se relaciona a la alquimia con Hermes Trismegistos. Citaremos sus
palabras como final y también la explicación que da un investigador
moderno. "Si a los cuerpos no le quitas su substancia corpórea y si
no transformas a las substancias incorpóreas en corpóreas, no
alcanzarás nada de lo que tu esperas". Quien haya leído este libro
hasta el final sabrá lo que se quiere decir con ello y como se
equivoca Berthelot cuando dice : "Si a los metales no se les quita su
estado metálico, y si a los metales no se los obtiene a través de las
substancias no metálicas, ia transmutación del metal no se logrará".
NOTA SOBRE
LOS SIMBOLOS DEL
BARON VON
SEBOTTENDORF
Dr. C. R.
Resulta curioso señalar los símbolos que antepone el Barón von
Sebottendorf a los capítulos de su obra, edición Theosophisches
Verlagshaus, Leipzig, circa 1928. El autor no da la menor aclaración
al respecto en su obra. Es obvio que tales símbolos no tienen una
función estética por lo cual se infiere que fueron incluidos en forma
deliberada, sin duda para algún tipo de ejercicio de meditación. Son
los siguientes:
Cap. I- El ankh egipcio, símbolo de la iniciación y de la vida:

Cap. II-La swastika correctamente dibujada, tal como lo hacen hindúes
y tibetanos.

Cap. III-El hexagrama, símbolo de la Jerarquía Espiritual de Badari en
los Himalayas como también de la ley de Correspondencia y Analogía
entre el Macrocosmos y el Microcosmos. Es empleado por el buddhismo
tibetano. También llamado Estrella de David.

Cap. IV - El último símbolo no tiene significado evidente (en aquel
tiempo faltaba mucho para llegar a descubrir a Chiron). Probablemente
constituye una figura que sintetiza la I, la A y la O (ver texto).

POSTFACIO
Dr. Carlos Raitzin
Para dar aún más fuerza a las aseveraciones del H.·. Rudolf Barón von
Sebottendorf podemos mencionar otros argumentos de ímportancia.
René Guénon en "Aperçus sur l’Ésotérisme chrétien", 1977, p. 65 y
81, menciona repetidamente que Francesco da Barberino en su “Tractatus
Amoris” se hizo representar él mismo en actitud de adoración frente a
la letra I. No olvidemos que da Barberino fue miembro iniciado de los
“Fedeli d’Amore” al igual que Dante, Bocaccio y otros grandes de la
época (Vease en este sitio web nuestro artículo “Dante Alighieri y la
filiación templaria de los Fedeli d’Amore”).
Precisamente es Dante quién menciona en la “Divina Comedia”,
Paraíso, XXVI, 133, que la letra I fué el primer nombre de Dios.
“Pria ch’io scendessi all’infernale ambascia,
I s’appellava in terra il Sommo Bene
Onde vien le letizia che mi fascia.”
Por último reproducimos un grabado de Khunrath mencionado por von
Sebottendorf. La leyenda dice “De que sirven las antorchas, la luz o
los anteojos si la gente no quiere ver?” Como comenta acertadamente al
respecto el H.·. Jean Mallinger "Ciertos seres aún no se hallan
maduros para la Verdad; la ignoran y carecen del deseo de descubrirla.
A estos ciegos voluntarios, aprisionados en las redes de la materia es
en vano hablarles de la Iniciación”. Desde luego el interés
primordial del grabado es que en él la I, la A y 1a O son claramente
distinguibles y al mismo tiempo se hallan hábilmente ocultas para
los profanos. A los HH.·. no les será difícil descubrir en las LLog.·.
donde se simbolizan estos tres elementos tan especiales…
 
Y de ello surge de inmediato la cuestión de si la alquimia
mencionada en los Estatutos Secretos de la Orden del Temple designaba
en realidad un proceso interior que nada tenía que ver con la
transmutación de metales. Tal como están las cosas esto aparece como
lo más probable a pesar de las apariencias. En el Abraxas (o Abrax) de
origen gnóstico ilustrado arriba (en color) claramente se distinguen
las tres letras griegas I,A,O (Omega w). Estas son las tres letras
claves en la disciplina que describe von Sebottendorf. Es difícil
creer que esto sea una coincidencia fortuita por más que IAO sea un
Nombre de Dios...y esto aclararía completamente esa mención en los
Estatutos Secretos. Se trataría muy probablemente de una alusión
velada a una disciplina de alquimia interior muy similar a la que se
describe en este libro de von Sebottendorf.