¿Paz en Codelco? Cómo se gestó una traición con resultado de más de 500 despedidos

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May 11, 2008, 6:20:41 AM5/11/08
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Se advierten posibles focos de nuevo conflicto en el reintegro de trabajadores despedidos y en el pago de los días no trabajados. Eso requiere del acuerdo de las empresas, y se anticipa que no será fácil. Además, Codelco ya inició la revisión de sus contratos con empresas externas y ya son más de 500 los trabajadores despedidos, sólo en Andina.”.

http://www.lasegunda.com/detalle_impreso/index.asp?idnoticia=0209052008301S0420087


La Segunda, Chile, 9 de mayo de 2008

¿Paz en Codelco?: Cómo se gestó el pacto político del gobierno con los subcontratistas

Una semana de contactos y tres reuniones en La Moneda, en las que además de Pérez Yoma, Vidal y Andrade estuvo Andrés Velasco, fueron decisivas para poner la rúbrica al fin de la movilización que costó más de US$ 100 millones a la minera estatal.

"¿Cómo se arregla esto?", le preguntó el ministro del Interior, Edmundo Pérez Yoma. "Con plata", contestó al otro lado del teléfono, el presidente de la CUT, Arturo Martínez. "Conversémoslo", fue la réplica desde La Moneda.

Eran las 11 de la mañana del lunes 28 de abril, sólo minutos después de la reunión en que el comité político había analizado largamente el conflicto de Codelco con sus trabajadores subcontratados y en la que, según dejó entrever después el vocero Francisco Vidal, el gobierno -"es decir, la Presidenta", puntualizó- habían tomado una decisión.

La conversación telefónica fue decisiva para el acuerdo político que una semana después fue rubricado y puso fin a la ya extensa movilización en la minera estatal. Pero no fue el primer intento de acercamiento.

Cuando el conflicto cumplía algo más de una semana, el presidente de la Confederación de Trabajadores del Cobre (CTC), Cristián Cuevas, le pidió Arturo Martínez que hiciera de "puente" con Codelco y el gobierno para buscar una salida. El titular de la CUT se reunió entonces con Eduardo Loyola, el hombre a cargo de la relación con los subcontratistas en Codelco desde fines del 2007. El ex subsecretario del Trabajo de Aylwin le mostró estadísticas que demostraban que la estatal había cumplido los acuerdos de agosto de 2007. No hubo humo blanco.

Tampoco en los días siguientes, cuando Martínez habló con el ministro de Hacienda, Andrés Velasco; con Vidal, y con el ministro de Minería y presidente de Codelco, Santiago González.

Hasta que telefoneó a Pérez Yoma. Ese mismo lunes 28, alrededor de las cinco de la tarde, se realizaría la primera reunión entre el ministro del Interior y Martínez. En ella también estuvieron Vidal y el ministro del Trabajo, Osvaldo Andrade.

Ahí decidieron que fueran Andrade y Martínez quienes idearan una base de acuerdo y redactaran un documento.

Dos días después, se reunieron nuevamente. A las 16 horas del miércoles 30 de abril, Pérez Yoma, Andrade y Martínez, y el ministro de Hacienda, Andrés Velasco, revisaron un primer documento. Tema: las platas del bono. Resultado: acuerdo.

Tras el 1 de mayo, se reunieron por tercera vez Pérez Yoma, Andrade, Martínez y Vidal. Fue la definitiva. Ahí se discutió y aprobó el acuerdo final, dicen fuentes cercanas, y sólo faltaba la ratificación de las asambleas de la CTC, proceso que se prolongó hasta el lunes en la tarde.

Esa noche, en La Moneda, se anunciaba públicamente el fin del conflicto.

Por qué La Moneda cambió de opinión

Hay varias versiones respecto al giro en la posición del gobierno, pero la mayoría de nuestras fuentes se inclinan por el siempre práctico "mal menor": defender a ultranza la "doctrina Codelco" de no negociar, no dejaba espacio para el escape.

Obligado a sistematizarlas, uno de los protagonistas las agrupa en tres grandes razones: el peligro de que se produjera un hecho de violencia grave, como el trabajador que murió en la huelga de subcontratistas de Bosques Arauco; las millonarias pérdidas que ya acumulaba Codelco (ya a esas alturas superaban los US$ 100 millones), y el paro con que amenazaban los trabajadores de planta de la estatal si no les daba seguridad para trabajar.

Como trasfondo, la gobernabilidad.

Un asunto clave que cuidó especialmente Pérez Yoma fue que Codelco no se sentaría a la mesa con los subcontratistas. Zanjó el asunto con Andrade. "No había piso para eso y habría sido violentar demasiado a Codelco", dice una fuente. "Eso impidió que Cuevas y la CTC aparecieran como triunfadores", dice otro de los involucrados.

Los roles de Velasco y Andrade

Aunque públicamente no estuvo en la primera línea, nuestras fuentes aseguran que el ministro de Hacienda "estuvo siempre al tanto" y "tuvo la mejor disposición para buscar un acuerdo". De hecho, participó en una de las tres reuniones claves para definirlo.

Sin embargo, dicen, no estuvo ni en la redacción del documento ni compartió, una vez informada, la idea de los ministros "garantes".

Varias de nuestras fuentes coinciden en que se molestó, pero que sorprendido jamás estuvo.

"¡Si puedes, hazlo!", le habrían dicho a Andrade en el gobierno cuando él insistía en que la mejor opción era el diálogo. Pero con una condición: Sin Codelco en la mesa.

Su papel, afirman, estuvo dado sobre todo por los lazos que tiene con el mundo sindical y en particular con la CUT. Cuenta con la confianza y eso ayudó a articular el acuerdo.

Los "buenos oficios" de Ovalle

La red de contactos que tejió el gobierno también incluyó al empresariado, como lo prueba el público agradecimiento del ministro del Interior a las gestiones que realizó el presidente de la CPC, Alfredo Ovalle.

Fuentes empresariales afirman que el dirigente fue contactado "al más alto nivel" desde La Moneda y los ministerios de Hacienda y Trabajo para que sumara sus "buenos oficios". Se le encomendó interceder para flexibilizar la postura de las empresas contratistas, con las que tiene llegada directa como presidente de la Sociedad Nacional de Minería (Sonami).

Además, durante su gestión ha logrado "sintonía" con el presidente de la CUT, a quien prefiere ver reelecto en la central en las elecciones de agosto, en desmedro de lo que podría ser un liderazgo más radical de Cuevas.

El "disgusto" del directorio

En el directorio de Codelco el acuerdo político no cayó bien. Aunque admiten que sabían del intento y que fue bueno terminar con el conflicto, a los directores les molestaron dos cosas: la "desprolijidad" del documento firmado, con muchos cabos sueltos que podrían rebotarle a la empresa, y los "dos ministros garantes".

En Codelco afirman que hubo contactos con La Moneda, y en particular con el ministro del Interior, para aclarar ese punto, y que quedaron "relativamente tranquilos" cuando se les aseguró que no habría "intervención" ni "fiscalización extra" de la empresa. Incluso, dicen, se reconoció que la palabra "garantes" no fue la mejor.

Pero, en un primer momento hubo disgusto e incluso algunos pensaron en tirar el mantel. "Claro que hubo enojo, y las ganas de irse, estuvieron, pero primó que hay que pensar muy bien cuándo abandonar el buque. Y aquí, si bien se pasaron a llevar algunos principios, en términos prácticos el daño no es tan grave", cuenta un director.

Sí consideran que -"en un hecho inédito en los gobiernos de la Concertación"- se pasó a llevar la institucionalidad de Codelco y, aunque por ahora aceptan el camino escogido, siguen "alertas; si se puede actuar con autonomía, bien, si no, veremos".

¿Autocrítica? "Las cosas siempre se pueden hacer mejor", responden, pero están convencidos de que los pasos que estaba dando Codelco para cumplir los acuerdos de 2007 e internalizar subcontratados, eran los correctos.

Lo que viene... y el posible conflicto

Lo primero que viene es el adelanto de $300 mil para los subcontratistas, del bono de $ 500 mil establecido para este año. En la cuprera dicen que la intención es colaborar, dando facilidades a las empresas contratistas para su pago. Además, Velasco ya habría dado su visto bueno a esas platas.

Lo de las mesas para garantizar el cumplimiento de los acuerdos y la aplicación de la Ley de Subcontratación se abordará después, incluso puede ser tras el 21 de mayo, dicen cercanos. ¿Y sus integrantes? "También se verán más adelante".

Donde sí se advierten posibles focos de nuevo conflicto es en el reintegro de trabajadores despedidos y en el pago de los días no trabajados. Eso requiere del acuerdo de las empresas, y se anticipa que no será fácil.

Además, Codelco ya inició la revisión de sus contratos con empresas externas y ya son más de 500 los trabajadores despedidos, sólo en Andina. Algunos cargos serán internalizados, pero tras una selección de personal con concursos públicos.

Previendo que los conflictos no han terminado definitivamente, en Codelco están poniendo en marcha un plan de más largo plazo, con al menos dos medidas: reforzar el control de ingreso a las faenas y fórmulas para mantener la producción sin turnos de noche; y seguir la reorganización de la relación con las empresas subcontratistas.

El 2007 el conflicto duró 37 días; este año, 20 y "esperamos que el próximo, si lo hay, duré mucho menos", dicen en Codelco.


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